Habría que hacer un aparte para explicar el adjetivo “libre” que acompaña a Francia durante la Segunda Guerra Mundial, pero Claude Chabrol no lo hace en La línea de demarcación ( La ligne de démarcation , 1966), por lo que la Francia libre, que no asoma de manera física, sino como la meta de fugitivos del nazismo, parece realmente un lugar fuera de la influencia y del control nazi. El realizador de El carnicero ( Le boucher , 1969) no pretende verismo en su acercamiento al pasado, sino valerse de la división en dos sectores, el ocupado y el libre, separados por un río, para acercarse a un pequeño pueblo de provincias (escenario que se repite a lo largo de la filmografía de Chabrol ) y allí crear la atmósfera de encierro que le permite desarrollar la intriga que, desde los estereotipos, expone aspectos y personajes que podrían encontrarse en la Francia ocupada por los alemanes: confidentes, policía secreta, miembros de la resistencia, pilotos aliados derribados, el veterano de la Gra...