Y al sur llegó el hombre liberado Por Antonio Pardines Durante años, desde el periodo silente hasta finales de la década de 1950, el cine producido en Hollywood había relegado a las personas negras a una situación que no dejaba de ser el reflejo de su cruda realidad social; entre otras, la negación de su identidad por parte del dominio blanco y el ninguneo de su importancia vital en la creación y desarrollo de su país. Salvo excepciones como Aleluya ( Hallelujah ; King Vidor , 1929), los papeles del hombre y de la mujer negra en el Hollywood clásico eran secundarios. Los más, correspondían a personajes cuyo oficio consistía en servir a la élite blanca, fuese en el norte o en el sur, o su aparición en la pantalla respondía a necesidades cómicas o circunstanciales a la ubicación de las historias. Esto empezó a cambiar con la irrupción en el panorama cinematográfico de actores que, como Sidney Poitier , Harry Belafonte o Sammy Davis, Jr. , se convirtieron en iconos...