Retorciendo la línea de ejemplaridad y seriedad establecida (en la vida y obra de grandes nombres de la ciencia llevadas al cine) por William Dieterle en La tragedia de Louis Pasteur (The Story of Louis Pasteur, 1937) y La bala mágica (Dr. Ehrlich’s Magic Bullet, 1940), Preston Sturges realizó El gran momento (The Great Moment, 1944) sin la solemnidad de aquellas; contando con un protagonista olvidado, como recuerda al inicio la leyenda que introduce a William Thomas Green Morton (Joel McCrea), un dentista de Boston a quien Sturges considera el padre de la odontología moderna, al ser el primero en mostrar públicamente el uso del éter como anestésico, así como por ser el primero en desarrollar un aparato para suministrarlo. Lo hizo en 1846. Resulta curioso que la película se filmase justo cien años después de que <<en 1844, durante una feria en la ciudad de Hartfort, el dentista estadounidense Horace Wells>> presenciase <<cómo un hombre se levantaba riendo después de g...