Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como julio garcía espinosa

El mégano (1955)

Cuando en una entrevista (1) le preguntan sobre El mégano (1955), su primer film, García Espinosa responde que <<Lo recuerdo con cariño. Hoy lo vemos como una película naif , sin encanto formal alguno y, lo que es peor, con una visión de la realidad muy simplona, como si sus autores tuvieran como única preocupación adentrarse en complejidades que les hicieran imposible ensayar el poco oficio de que disponían. Sin embargo, algo bueno debía tener cuando tuvo tan buena acogida de público y de crítica. Pienso que ese algo bueno sigue siendo válido, la necesidad de expresar la realidad en términos críticos. Y tan bueno que no por gusto los cuerpos represivos de entonces la secuestraron.>> Pero empecemos por el principio o por un principio. En 1951 se formaba la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo, era una sociedad dedicada al cine que surgió paralela a la Cinemateca Cubana, pero, a diferencia de esta, asumía una postura política que se evidenció en este cortometraje documental dir...

Cine cubano. Entre la ilusión y la revolución

<<La experiencia que puede extraerse del conocimiento de una obra reaccionaria puede dar lugar a soluciones positivas, revolucionarias, dentro del trabajo de un artista revolucionario. Ocultar obras porque pueden constituir una mala influencia para nuestros compañeros solo puede producir un estancamiento en el desarrollo de los mismos. Y como consecuencia inevitable, una falta de confianza en las ideas que se dan como buenas (ya que se evita una confrontación con la realidad). No puede haber variedad en nuestras obras si todas se deben ajustar al gusto de una persona. La imposición de ideas, aun cuando estas sean correctas, es un arma de doble filo pues genera una reacción (muy humana, por cierto) en contra de la idea. No se puede pensar por los demás>> Tomás Gutiérrez Alea , 25 de mayo de 1961 (Citado en Juan Antonio García Borrero,  Cine cubano de loa sesenta: mito y realidad ) <<No se puede hacer el mismo tipo de cine que se hacía en 1959, en una etap...

Lucía (1968)

<<Mi filme Lucía es siempre un diálogo sobre el presente, ya que el pasado solo actúa en la medida en que expresa los condicionantes culturales, sociales y sociológicos que han definido nuestro particular estilo de vida nacional. Podría citar un ejemplo: uno de los propósitos del filme es cuestionar una moral que sobrevive en amplios estratos de la población y que la realidad revolucionaria impugna. Esta idea se desarrolla a lo largo del filme, aunque este se ocupe, en términos narrativos, de hechos que ocurran en cierta medida durante el pasado.>> Humberto Solás ; citado en Juan Antonio García Borrero. Cine Cubano de los sesenta: mito y realidad . El primer largometraje de Humberto Solás son tres películas en una, también son tres mujeres, las tres se llaman Lucía y dan título a un film que vive en tres momentos temporales que forman parte de historia de Cuba: la lucha por su independencia, lograda en 1898; la revolución castrista, cuyo éxito se...

La batalla de Chile (1972-1979)

No siempre se logra entender la complejidad histórica y la carga emocional que encierran determinadas películas, pues son reflejos vivos del instante que filman, de los acontecimientos de los que forman parte y de los que no pueden ni quieren escapar. Está claro que no son películas de evasión, tampoco lo pretenden, ni buscan entretener al público, nada más lejos de su intención, sino que se enfrentan de cara a la historia de la que son parte activa. Existen en el momento que registran, toman partido y legan sus impresiones y sus imágenes al futuro, desde el cual, hecho presente, se convierten en el eco y la memoria del pasado que, por un instante, se recuerda y así vence al tiempo que antes o después, no tiene prisa, conseguirá borrar las huellas del ayer. Más que películas son testimonio audiovisual de fuerzas vivas y contrarias, fuerzas que chocan condenadas a no entenderse, a crear protagonistas y antagonistas, víctimas y victimarios, mártires y villanos. Me refiero a películas com...

Entre el ayer y el hoy: sobre Julio García Espinosa y el cine de Hollywood

Leyendo el libro que el Festival Internacional de Cine Iberoamericano de Huelva dedicó al cineasta cubano  Julio García Espinosa  (1) descubrí esta reflexión del propio realizador. Me pareció al tiempo sencilla y esclarecedora, una reflexión sobre el impacto de Hollywood en el cine, en el nacimiento del cine de consumo de masas. El responsable de Las aventuras de Juan Quinquín (1967) dice que <<el cine de Hollywood, salvo honrosas excepciones, ha hecho que el arte de este siglo se convirtiera en la más atrasada de las artes, en la más sofisticada de las opciones populistas. Le ha dado más importancia al negocio que al arte, a la tecnología que al ser humano, al espectáculo que a la realidad, al mercado que al artista, a la fama que al talento. Ha hecho que se confundan las innovaciones tecnológicas con las innovaciones del lenguaje cinematográfico. Se ha apoderado de los mercados del mundo entero, ha impedido una competenc...

Aventuras de Juan Quinquín (1967)

<<Nuestra real preocupación no está más en perseguir la creación de un nuevo arte, sino en contribuir a desarrollar una nueva cultura...>> 1 Como había sucedido en el cine soviético de la década de 1920, sin apenas referencias autóctonas previas, el cubano posrevolucionario buscaba su identidad y, en un primer momento, asumió la revolucionaria. Aquellos ya lejanos años sesenta, entre la ilusión y los interrogantes que se abrían tras el triunfo de la revuelta castrista, surgieron los Tomás Gutiérrez Alea , Sara Gómez , Humberto Solás  o Julio García Espinosa  (a quien pertenecen las palabras que inician el comentario). Estos fueron algunos de los nombres propios del cine que empezó a gestarse en el ICAIC , un cine que nacía en la modernidad cinematográfica y con la intención de eliminar barreras entre lo cultural y lo popular. García Espinosa fue fund...