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Mostrando las entradas etiquetadas como roman polanski

El baile de los vampiros (1967)

Llevaba tres años afincado en Reino Unido, donde ya había rodado Repulsión (Repulsion, 1965) y Callejón sin salida (Cul-de-sac, 1966), dos films protagonizados respectivamente por las hermanas Catherine Deneuve y Françoise Dorleac. Eran películas psicológicas de espacios acotados y opresivos que, en apariencia, nada tenían que ver con la paródica El baile de los vampiros (The Fearless Vampire Killers/The Dance of Vampires, 1967), su siguiente producción británica, cuyo éxito le posibilitaría el salto a la fama y la popularidad que aumentaría tras el estreno de La semilla del diablo (Rosemary’s Baby, 1968). También sería su encuentro con Sharon Tate, de quien se enamoró y a quien cortejó. Pero esa es otra historia; la de una intimidad compartida por dos. No era la primera vez que el vampirismo se llevaba a la comedia; por ejemplo, Abbott y Costello ya se habían encontrado con el Drácula de Lugosi, pero Roman Polanski lo hizo más que parodiando el (sub)género. Lo hizo fijándose en lo...

Frenético (1987)

Entre los buscadores cinematográficos de seres queridos se encuentran los protagonistas de Centauros de desierto (The Searchers, John Ford, 1956), Hardcore (Paul Schrader, 1979) o Desaparecido (Missing, Costa-Gavras, 1980), también el de La selva esmeralda (John Boorman, 1984) y el cirujano de Frenético (Frantic, Roman Polanski, 1987). Hay más, incluso un niño llamado Marco, pero ahora mismo me quedo con esos para decir que lo único que tienen en común estas historias es contar la búsqueda de alguien cercano que ha desaparecido, pues cada uno de los títulos nombrados desarrollan ideas diferentes. En el caso del film de Roman Polanski, la apariencia se acerca más a una película de Alfred Hitchcock, por ejemplo, a su segunda versión de El hombre que sabía demasiado (The Man Who Knew Too Much, 1956), que al drama que implica la pérdida. Con la complicidad en el guion de Gerard Brach —y sin acreditar, Robert Towne y Jeff Gross—, el director polaco empuja a su héroe a vivir una situac...

Lunas de hiel (1992)

La última colaboración de Gérard Brach y Roman Polanski encierra a los personajes en un barco que navega por el Mediterráneo, rumbo a Estambul (y después a Bombay), y “viaja” al pasado a través de la narración con la que Oscar (Peter Coyote) despierta el interés de Nigel (Hugh Grant) hacia Mimi (Emmanuelle Seigner), la voluptuosa y sexual mujer casada con el primero. Las fantasías que la inicialmente erótica evocación despierta en el joven inglés y su matrimonio con Fiona (Kristin Scott Thomas) son la parte más accesible de Lunas de hiel (Bitter Moon, 1992), cuyo atractivo se encuentra en la mezcolanza realizada por director polaco, a partir de la novela de Pascal Bruckner —escrita para la pantalla por el propio Polanski, Brach, John Brownjohn y Jeff Gross (este solo acreditado como colaborador)—, en su capacidad de reunir en un solo film <<corrupcion moral, violencia, vouyerismo, comedia negra, claustrofobia escalonada y, como Frenético, un divertido componente de sátira cultura...

Piratas (1986)

Levantar un proyecto cinematográfico de la envergadura de Piratas ( Pirates , 1986) supuso un quebradero de cabeza para Roman Polanski . Los contratiempos a superar, le superaron y, tras un periodo de preprodución —con el dinero adelantado por Godofredo Lombardo , el dueño de la italiana  Titanus Films — y de negociaciones fallidas con Paramount y United Artists , abandonó la producción, cuyo presupuesto inicial se había estimado en ocho millones de dólares, cantidad que el productor italiano no podía asumir, de ahí que buscasen más socios en Hollywood. <<Los ejecutivos se asustaron ante el presupuesto de Piratas que, tras haber sido revisado en Hollywood, alcanzaba la suma de catorce millones de dólares. Además, no querían que dirigiera e interpretara la película y estaban hartos de que Jack Nicholson exigiera unos honorarios cada vez más altos. El hecho de que hubiéramos cerrado el trato no significaba que hubieran concluido las negociaciones>>, escribió Polanski ...

La muerte y la doncella (1994)

La obra teatral más famosa del escritor chileno, de origen argentino,  Ariel Dorfman se estrenó en Londres y, poco después, hizo lo propio en Broadway. Allí, bajo la dirección de Mike Nichols , obtuvo un gran éxito y, como sucede con todos los grandes éxitos escénicos, no le faltaron pretendientes que quisieron llevarla a la pantalla. Pero fue Roman Polanski quien se hizo con la adaptación de una pieza dramática que encaja a la perfección en su universo psicológico y claustrofóbico, donde abundan personajes atrapados en entornos de donde prácticamente es imposible escapar, porque no se trata de un espacio físico. En el mundo cinematográfico del autor de El quimérico inquilino ( The Tenant , 1977) viven personas aisladas, alienadas, asustadas, también existen apariencias y monstruosidades que se esconden entre las sombras que las protegen. Son monstruosas, pero no son monstruos, son seres humanos que destruyen, dominan y humillan a semejantes porque se creen con el poder y la inm...

La venus de las pieles (2013)

El plano-secuencia con el que Roman Polanski abre La Venus de las pieles ( La Venus a la fourrure , 2013) avanza por un paseo que conduce ante la fachada de un viejo teatro que la cámara encuadra y donde la caminante, a quien todavía no vemos, entra. Esta introducción apunta que el personaje, o quizá un fantasma/cámara, el film y el público se adentran en la representación de la representación que en sí misma es toda obra teatral y toda película de ficción. Y lo que se verá en el interior del edificio será la puesta en escena de un fragmento de la obra que un autor pretende llevar a cabo, aunque todavía no ha encontrado la actriz ideal para el papel. Esa caminante invisible, espectral o imaginaria, es la actriz que se corporeiza en la noche, cuando ya nadie se encuentra dentro del recinto, salvo el escenógrafo que primero la rechaza —aunque no lo diga la prejuzga vulgar e inapropiada— y posteriormente se rinde ante ella, pues es una actriz que domina el personaje y también lo domina...

La semilla del diablo (1968)

La intención artística de Roman Polanski queda apuntada en el cine metafórico que asume desde su primer largometraje, El cuchillo en el agua ( Noz w wodzie , 1962), en el que asoman temas y gustos, simbolismos y atmósferas malsanas —que van enrareciéndose en sucesivas tramas y películas. Continuaría desarrollando sus temas y gustos en siguientes producciones, así, la soledad y la alienación en las sociedades desarrolladas asumen protagonismo en su trilogía del apartamento, donde los espacios cerrados y las atmósferas plomizas son presencias que cobran importancia amenazadora. En los tres films la estética que el cineasta de origen polaco elige, o crea para su trilogía, es desasosegada, suicida, tan densa que casi puede sentirse sobre los protagonistas. Sus apartamentos son mundos claustrofóbicos, donde Polanski no busca ni pretende realismo. Escapa de él, quizás porque los personajes o inquilinos viven negándose la realidad y afirmando la que crean en sus mentes. La negación de ...

El quimérico inquilino (1976)

A vueltas con el proyecto que años después rodaría dando forma a  Piratas  ( Pirates , 1982),  Roman Polanski vio en la novela de Roland Topor la oportunidad de volver a ponerse delante y detrás de las cámaras. Lo hizo pisando terreno conocido, el encierro y la pérdida de identidad, pero en suelo diferente, ya que El quimérico inquilino ( The Tenant , 1976) fue la primera película que rodó en Francia. Muchos de los personajes de Polanski viven en el encierro, sufren crisis de identidad o sencillamente la pierden en su vivir atrapados entre paredes, reales e irreales, aquellas que construyen frente a la amenaza. De igual forma, los muros resultan fuertes y consistentes, tanto que no pueden salir sin destruir y sin resultar heridos. Decía Stuart Mill que <<la sociedad puede ejecutar, y lo hace, sus propios mandamientos; y si dicta mandatos errados en lugar de razonables, o mandatos que se entrometen e...

Basada en hechos reales (2017)

Saber qué opina cada espectador y espectadora cuando lee en la pantalla "basada en hechos reales" arrojaría luz sobre cómo condiciona y qué reacciones provoca dicha frase (y otras similares) en el pensamiento humano. Por otra parte, el que una historia o una película aclare o afirme que se basa en "hechos reales" apenas aporta información, salvo una que se antoja innecesaria, y la limitación de la supuesta realidad mostrada -en otras palabras, limita al público a la realidad que concretiza, lo cual resulta cómodo para los espectadores- y la consecuencia (pre)determinada por la oración. Sospecho que cualquier historia, e incluyo las de ciencia-ficción y fantasía, se originan en la realidad de quien, a partir de conceptos que habitan o son en su realidad, los filtra en su imaginación y les da cuerpo literario o cinematográfico. Como consecuencia,...

Generación (1954)

Hace algunos veranos, un peregrino se acercó al grupo de amigos del que yo formaba parte. Él estaba solo y por sus palabras e indumentaria supimos que había recorrido muchos kilómetros a pie. Lo que no dijo, aunque sí comprendimos era que buscaba un momento de evasión, de modo que no tardó en hablar de su experiencia por el camino y en el Camino, de su Polonia natal y de su cine, alabando su grandeza, aunque solo nombrando a Roman Polanski . Esta circunstancia me hizo pensar: <<o sus conocimientos sobre la cinematografía polaca dejan mucho que desear o solo pronuncia Polanski porque cree que no nos suena el nombre de otro director polaco>>. Fuera una u otra, permanecí en silencio y atendí a la conversación que durante los minutos que siguieron intercalaba en una charla informal cuestiones de allí (él) y de aquí (el resto de los presentes). Entre risas por ambas partes y sin profundizar en los temas, se estaba produciendo el acercamiento entre dos culturas y supe que habí...

El pianista (2002)

Como no podía ser de otra manera, la música de piano abre y cierra el acercamiento de  Roman Polanski  a la ocupación de Polonia en la Segunda Guerra Mundial, pero no lo hace desde sus recuerdos de Cracovia, sino desde las memorias de Wladyslaw Szpilman ( Adrien Brody ), prestigioso pianista polaco, que al comienzo del film toca el piano en una cadena de radio de Varsovia instantes antes de que el ejército alemán bombardee la capital polaca, en los primeros compases de uno de los periodos más trágicos y brutales de la historia del pueblo judío y de la historia de la humanidad. En un primer momento, ni Wladyslaw ni su familia, ni ningún miembro de la comunidad hebrea de Varsovia, esperan la terrible injusticia que se cierne sobre ellos cuando el ejército invasor se impone y dicta normas especiales para los judíos, como lucir la estrella de David para distinguirles de los demás polacos o restringir su acceso a cualquier lugar que no sea de tránsito. Pero lo peor est...

Un dios salvaje (2011)

El patetismo que presentan las dos parejas de Un dios salvaje (Carnage) es igual a su desencanto y a su apatía, estos cuatro personajes están a punto de explotar, y no por la cuestión que les ha reunido y que les ha permitido conocerse. Roman Polanski adaptó la obra teatral de Yasmina Reza convirtiéndola en una narración plenamente cinematográfica, ajustando el tiempo para que la acción no decaiga ni se convirtiera en una repetición de lo expuesto. Penelope ( Jodie Foster ) y Michael Longstreet ( John C.Reilly ) han invitado a su casa a los padres del niño que golpeó a su hijo; la intención sería la de hablar del asunto y mediar entre los niños para que no vuelva a repetirse el altercado, sin embargo, desde el primer momento que aparecen junto a Nancy ( Kate Winslet ) y Alan Cowan ( Christoph Waltz ) la situación parece escaparse de las manos, aflorando sensaciones y sentimientos que han escondido hasta entonces. Los cuatro adultos quieren mostrar su coherencia y su capacida...

El cuchillo en el agua (1962)

Tras su paso por la escuela de cine y de rodar varios cortometrajes  Roman Polanski  debutó como director de largos con la claustrofóbica El cuchillo en el agua ( Nóz w wodzie ) , una excelente muestra de como con escasos medios, un pulso narrativo firme y un buen guión, que escribió al lado de  Jerzy Skolimowski (quien no tardaría en pasarse a la dirección), se puede lograr un film que repercuta más allá de lo esperado. El éxito de su opera prima abrió las puertas para que Roman Polanski se asentase en el Reino Unido, comenzando de ese modo su exitosa carrera internacional. El cuchillo en el agua  apunta hacia una historia tensa, incluso por momentos parece indicar que se va a presenciar un thriller turbio en el cual la violencia amenaza con desatarse en cualquier instante, sin embargo, resulta que esa amenaza se transforma en un tenso drama intimista que enfrenta a dos hombres similares que muestran el eterno rechazo que significa ser...

Chinatown (1974)

Heredera del cine de detectives de la década de 1940, Chinatown  (1974) es una excelente intriga que tiene de protagonista a Jake Gitties ( Jack Nicholson ), un alumno aventajado de Sam Spade o Philip Marlowe. Este investigador privado se ve envuelto en un asunto del que desconoce sus dimensiones. Gitties no podría imaginar que la investigación de una infidelidad derive en una serie de asesinatos, incluso, si no se anda con tiento, el suyo propio. Sin embargo, eso es lo de menos para un detective que no tolera ser burlado. Él no se arruga y, como anteriormente lo hicieron sus maestros, no puede evitar meter sus narices (a riesgo de perderla) donde no le llaman. Busca la verdad de unos hechos que le conducen hasta el departamento de aguas de Los Ángeles. Esta ciudad californiana se encuentra en plena expansión, sin embargo, su ubicación en medio del desierto la aleja de un bien más que preciado, el agua. Es este tesoro líquido el culpable de la serie de sucesos que cond...