Un paseo animado Por Antonio Pardines El pasado viernes, aprovechando que andaba paseando por Ferrol —de donde al día siguiente saldría hacia Pontedeume—, me acerqué hasta el edificio de Afundación para ver la exposición «Antonio Mingote. La inteligencia del trazo». A pesar del subtítulo, la muestra no me decepcionó. Claro que iba a ser difícil que alguien como Mingote, de la estirpe de los Álvaro de la Iglesia, Edgar Neville, Conchita Montes, Jerónimo y Miguel Mihura o de sus amigos Antonio de Lara «Tono» y Rafael Azcona, me desilusionase. Los nombrados guardan relación con el humor y el humorismo, con la revista La codorniz , así como con su época. Por ello no resulta extraño que, por ejemplo, en la obra de Mingote haya de Azcona y en la de este, haya de aquel. Ambos hablan del hombre en su tiempo, atrapados en el aislamiento, pero también en un sistema en el que la justicia no siempre resulta justa, sino que está ocupada y se ve superada —ya sea por la cantidad de injusticias o por ...