Uno de los temas que Frank Wisbar apunta en Stalingrado: Batalla en el infierno ( Hunde, wollt ihr ewig leben , 1959) no tiene que ver con la lucha que se desató en la ciudad a orillas del Volga, sino con la deportación de las mujeres rusas a Alemania —interés central de Mikhail Romm en su película Cheloviek n. 217 — donde trabajarían como mano de obra esclava en hogares, fábricas y campos de trabajo. Esto se apunta al inicio, cuando el teniente Wisse ( Joachim Hansen ) observa a Katja ( Sonja Ziemann ) en la oficina de empleo y se enamora de ella. En ese instante, a la joven rusa no le preocupa el amor, le preocupa, y mucho, conseguir un trabajo para que no la deporten a Alemania, donde sabe lo que le espera. Gracias a la intervención del oficial, Katja logra su objetivo. Esta introducción sirve para señalar la generosidad del joven teniente, cuya intervención precipita que ella se replantee la idea inicial que tiene de él (comprende que no todos los soldados alemane...