Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como jean-pierre melville

Léon Morin, sacerdote (1961)

La intimidad compartida por sus dos protagonistas, sus pensamientos, el acercamiento entre ambos, las dudas y el deseo reprimido o exteriorizado sitúan a Léon Morin, sacerdote ( Léon Morin, prêtre , 1961) entre los títulos de mayor prestigio de Jean-Pierre Melville , aunque en la actualidad no sea de sus films más populares. En este film ambientado durante la II Guerra Mundial, en una localidad del sureste francés, primero ocupada por los italianos y posteriormente por los alemanes —cambio que marca una diferencia visible en la cotidianidad local—, el cineasta se adentra en un espacio íntimo donde sitúa a un hombre y a una mujer —religioso progresista y atea, viuda de un judío comunista, respectivamente— frente a frente, pero también enfrentados a lo prohibido, como parece corroborar la reacción del padre Morin cuando Barny le pregunta si, de no ser cura, se casaría con ella. El deseo y el amor, que crecen en la mujer, y el deseo de modernizar la iglesia, devolviéndola o acercándola a...

Las películas de mi vida (2016)

Documento y ejercicio nostálgico sobre el cine francés sonoro, sobre aquellas películas y protagonistas que llamaron su atención, Las películas de mi vida ( Voyage à travers le cinéma français , 2016) nos propone un recorrido cinematográfico desde la mirada de un enamorado del cine, de un creador de grandes películas y de un cinéfilo al tiempo entusiasta y reflexivo. Los tres son uno y ese uno es Bertrand Tavernier , que a lo largo de ciento noventa minutos nos invita a acompañarlo en su viaje por sus recuerdos cinematográficos. Para quien esté familiarizado con el realismo poético, con el cine francés de posguerra, con el polar y con la nouvelle vague no le sorprenderán los nombres de los directores, actrices, actores, compositores, guionistas o directores artísticos aludidos por el cineasta nacido en Lyon, pero sí les posibilitará recuperar instantes de títulos imprescindibles y detenerse en aspectos que quizá hayan pasado por alto o quizá no. Para quien ignore los grandes films q...

Hasta el último aliento (1966)

Tres nombres propios del polar  se citaron en Hasta el último aliento ( Le deuxième souffle , 1966), aunque, si contamos la presencia de Michel Constantin , la lista se amplia a cuatro. Ligado al género desde la magistral  La evasión ( Le trou ; Jacques Becker , 1960), Costantin secundó al icónico Lino Ventura en este excelente policíaco que Jean-Pierre Melville realizó a partir de la novela homónima de José Giovanni , quien también colaboró en los diálogos del film. Los tres son historia del polar francés, aunque solo Ventura es reconocible por los múltiples personajes a los que dio vida en la pantalla. Sin embargo tanto Giovanni como Melville asoman en las imágenes, en los personajes y en los espacios donde se desarrolla este  noir crepuscular. Las suyas no son presencias físicas, son aquellas que nos descubren los ambientes delictivos imaginados por ambos, dos universos que, aunque difieren (el de  Giovanni  más realista, basado en experiencias prop...

Jean-Pierre Melville, sombras y silencios en el círculo polar

Ya desde niño,  Jean-Pierre Melville  mostró su afición por el cine al rodar algunas películas caseras, pero no sería hasta después de la Segunda Guerra Mundial cuando se involucró de manera profesional en el ámbito cinematográfico, creando su propia productora, hecho que delataba su carácter independiente.  Aparte de ser un excelente manipulador de sombras y silencios, a  Melville , precursor de la  Nouvelle Vague ,  le importaba más la calidad que la cantidad, de ahí que su filmografía se reduzca a tan solo catorce títulos, uno de los cuales es el cortometraje  24 horas en la vida de un clown ( Vingt-quatre houres de la vie d'un clown , 1946). Tres años después de realizar dicho corto dirigió su primer largometraje, El silencio del mar ( Le silence de la mer , 1949), ambientado en la Francia ocupada y centrado en tres personajes que comparten espacio, emociones contenidas y el silencio con el que se expresan muchos de los seres que habitan el uni...

El silencio del mar (1949)

En 1942, bajo el seudónimo Vercors, Jean Bruller publicó clandestinamente Le silence de la mer . Años después, en 1947 —aunque no sería estrenada hasta 1949—, la novela fue adaptada por  Jean-Pierre Melville  en su primer largometraje como director, que también produjo, escribió y montó. Aunque se trate de su primer largo, en Le silence de la mer (1947) se aprecia en toda su dimensión la atípica y personal mirada de  Melville , un cineasta que, a lo largo de su carrera, empleó sombras, silencios, miradas o soledades para profundizar en el alma de sus personajes. Estas constantes generan la atmósfera triste e intimista, de gran belleza simbólica, que domina en una película marcada por la lentitud del tiempo que tres personajes comparten en el interior de la sombría estancia donde se desarrolla una relación distante que, poco a poco, se convierte en parte de ellos.  Le silence de la mer  se abre con la imagen de una maleta en cuyo interior se descubre ...

Bob el jugador (1955)

En su cuarto largometraje  Jean-Pierre Melville  se adentró en el universo noir que le convirtió en uno de los grandes referentes del cine policíaco, siendo  Bob el jugador (Bob le flambeur)  el primer acercamiento a la figura de un personaje que se rige por un código de conducta que le condiciona al tiempo que le define como individuo y le diferencia de los demás seres que habitan los bajos fondos creados por Melville .  Desde esta primera incursión varios fueron los delincuentes ideados por este inimitable e independiente cineasta, tipos solitarios y silenciosos como Robert Montagné ( Roger Suchesne ), que deambula por espacios nocturnos donde confidentes, policías, prostitutas, gánsteres o proxenetas se cruzan en su recorrido existencial, marcado por un destino del que no puede escapar. Su pasado delictivo parece haber quedado atrás, aunque siempre se le observa rodeado de gente de dudosa condición, con quienes coincide en bares, clubes o locales donde se d...

Círculo rojo (1970)

En los policíacos de Jean-Pierre Melville  se dan cita  soplones, criminales sin escrúpulos, policías que  cruzan la línea de la legalidad para alcanzar sus fines  y delincuentes que se rigen por un código de honor que no tiene cabida dentro de las sombras por donde se mueven. La ubicación (desubicación) de estos seres dentro de un mismo espacio genera la sensación de imposibilidad que rodea a  los antihéroes de Melville , ninguno de los cuales puede evitar la fatalidad que rige su destino y que se aprecia en cada plano de  Círculo rojo ( Le cercle rouge , 1970), cumbre del Polar francés y la película que mejor define la personal mirada de este gran cineasta. Poco importan los hechos de su pasado o sus pretensiones en el presente, porque ninguno de los protagonistas puede escapar del código de conducta que marca comportamientos y pensamientos, aquellos que no expresan con palabras y que los convierte en individuos solitarios, incapaces de expresar sus sent...

El ejército de las sombras (1969)

Jean-Pierre Melville realizó su personal visión de la ocupación de Francia durante la Segunda Guerra Mundial desde la intimidad de sus personajes, miembros de la resistencia como Philippe Gerbier ( Lino Ventura ), que lucha en la sombra desempeñando labores que no se ven, pero que sí se dejan notar. El pensamiento de Gerbier se escucha para mostrar sus dudas, sus miedos o su humanidad, como también habla de los hechos que se observan en  El ejército de las sombras (L'armée des ombres) , donde no se expone una lucha espectacular, sino los problemas diarios a los que se enfrentan hombres y mujeres que resisten y golpean al invasor, agrupados en pequeñas células organizadas que se esparcen por todo el territorio francés. El trabajo resulta arduo, plagado de problemas que se presentan en la inevitable toma de decisiones de su día a día, hechos como la ejecución de un traidor o la responsabilidad de enviar a los miembros del grupo a realizar misiones de las cuales podría...

El confidente (1962)

El cine negro propiamente dicho es un género desarrollado en Hollywood, sin embargo, algunas de sus bases se pueden encontrar en producciones europeas como M o El muelle de las brumas , quizá por ese motivo no resulta extraño que en Europa se realizase un tipo de film noir tardío, sobre todo en Francia, cuyo máximo representante sería un director tan esencial como Jean-Pierre Melville , quien supo combinar de manera excelente las características del cine negro norteamericano con los rasgos del cine francés. Etiquetado como el director más americano de los realizadores franceses, Melville realizó una serie de magníficos policíacos que marcarían buena parte del posterior cine galo. Uno de sus trabajos más destacados sería El confidente (Le doulos) , una propuesta trágica y oscura sobre la amistad y el engaño que une a sus dos personajes principales: Silien ( Jean-Paul Belmondo ) y Maurice ( Serge Reggiani ). La fatalidad que persigue a estos dos delincuentes se gesta al in...

El silencio de un hombre (1967)

La inexpresividad de la que hace gala  Alain Delon  a lo largo del metraje de El silencio de un hombre ( Le samouraï , 1967) resulta perfecta para mostrar a un personaje carente de sentimientos, frío y letal; no obstante, esas características no se ajustan del todo a la personalidad de Jef, porque, a pesar de su silencio y de su aparente insensibilidad, es humano y siente. El samurái teme, aunque no lo exteriorice, y siente algo hacia Jane, aunque no lo demuestre. También sufre la soledad, que le aparta de todo y de todos, pero guarda sus quejas tras el muro de silencio porque su  profesión  le ha llevado hasta ese extremo. Tanto el protagonista como el conjunto de Le samouraï son una muestra magistral del policíaco realizado por Jean-Pierre Melville , un magnífico director que se convirtió en el máximo exponente del polar francés, cuyos personajes son seres condenados de antemano, tal y como se descubre en Jef, un espléndido retrato de un asesino a su...