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Mostrando las entradas etiquetadas como alfonso zarauza

A viaxe dos Chévere (2014)

Recuerdo una canción infantil en la que alguien cantaba  Veo, veo y varias voces le preguntaban <<¿qué ves?>> Ahora, asumo ser la voz subjetiva que canta veo veo y mi mente, inquisitorial, hace los coros para que el sujeto cuestionado responda qué ves. Veo  A viaxe dos Chévere (2014), veo emociones, sueños, decepciones, lucha y nuevas ilusiones, veo un documento sobre la ciudad donde nací, pero sobre todo veo el ayer soñador e iluso de una juventud que avanzaba hacia la conquista de ese sueño que es el camino en sí. Veo el camino que se crea con cada paso dado, veo a las personas que lo viven y las escucho apuntar aspectos de sus vidas relacionados con la historia de la ciudad que les abrió y cerró sus puertas, aunque el cierre fue consecuencia del recorte de subvenciones y de la “persecución” política aludida al inicio y al final del film. Veo el Santiago de Compostela de mi juventud, veo su esplendor universitario, su movida que atraía a jóvenes de toda Galicia...

Ons (2020)

Prescindir de adornos, de golpes de efecto o de fondo musical, e introducir un paisaje que remita al fondo humano, un ritmo pausado, silencios, frases que aspiran a transcendencia o dejar que los sonidos naturales envuelvan el ambiente, no implica que un film se aleje del artificio o que vaya a transmitir veracidad. Tener la intención (de acceder a la verdad de emociones y sensaciones) no implica necesariamente que se logre plasmar en la pantalla lo que se pretende o lo que se tiene en mente. Decía Pessoa en su Libro del desasosiego algo así como que la obra perfecta o la más perfecta posible es aquella que se piensa o se sueña. Una vez que se escribe, pierde. Quizá ocurra lo mismo con el cine, y desde la idea hasta su materialización haya algo que se desvanece, que no llega a nosotros o que se queda en la mente de quien crea. A veces parece que eso no sucede, posiblemente porque la obra nace y se hace en un equilibrio solo al acceso de un momento determinado. Por ejemplo, Nuri Bilge...

Os fenómenos (2014)

La idea de cambio existencial aparece en La noche que dejó de llover ( Alfonso Zarauza , 2008) como parte de la fantasía del protagonista, pero, su sueño, o ideal al que se aferra, no puede abandonar el espacio imaginario para cobrar forma real. Por contra, en Os fenómenos (2014), Zarauza posibilita que el personaje de Lola Dueñas evolucione respecto al dandi de su primer largometraje. Ella puede, porque tiene los pies en el suelo, y da el paso necesario para llevar su intención a la realidad. La idea que la empuja, no sería tan precipitada como aparenta ser, sino que habría sido meditada durante un periodo anterior, que no se verá en la pantalla. Cansada de vivir en la inestabilidad, Neneta viaja hacia su reinicio. Abandona a Lobo ( Luis Tosar ), con quien comparte una vida errante, y, sin detenerse ni mirar atrás, conduce desde Cabo de Gata (Almería) hasta un ...

La noche que dejó de llover (2008)

Introdúzcase en una coctelera cinematográfica tenues haces de  Luces de Bohemia , de Valle-Inclán , líneas de Baudelaire , una pizca de alucinación de ¡Jo, qué noche!  ( After Hours ; Martin Scorsese , 1985), quizá un poso de Sombras y niebla ( Shadows and Fog ; Woody Allen , 1991), algunas dosis de Antes del amanecer ( Before Sunrise ; Richard Linklater , 1995), la evocación de transitar por tu propia ciudad y saldrá ¿qué? Pues ni idea, pero La noche que dejó de llover ( Alfonso Zarauza , 2008) podría ser algo parecido a esa combinación de nocturnidad, de tedio, de intentar alejarlo, de personajes extraños que salen al paso del protagonista, provocando encuentros casuales o en apariencia casuales, como el que depara el romance que "Spleen" ( Luis Tosar ) y "la rusa" ( Nora Tschirner ) comparten mientras deambulan y conversan por un Santiago de Compostela irreal donde no siempre llueve. El poeta de la obra valleinclanesca vive su última noche por un Madrid donde ...