Recuerdo una canción infantil en la que alguien cantaba Veo, veo y varias voces le preguntaban <<¿qué ves?>> Ahora, asumo ser la voz subjetiva que canta veo veo y mi mente, inquisitorial, hace los coros para que el sujeto cuestionado responda qué ves. Veo A viaxe dos Chévere (2014), veo emociones, sueños, decepciones, lucha y nuevas ilusiones, veo un documento sobre la ciudad donde nací, pero sobre todo veo el ayer soñador e iluso de una juventud que avanzaba hacia la conquista de ese sueño que es el camino en sí. Veo el camino que se crea con cada paso dado, veo a las personas que lo viven y las escucho apuntar aspectos de sus vidas relacionados con la historia de la ciudad que les abrió y cerró sus puertas, aunque el cierre fue consecuencia del recorte de subvenciones y de la “persecución” política aludida al inicio y al final del film. Veo el Santiago de Compostela de mi juventud, veo su esplendor universitario, su movida que atraía a jóvenes de toda Galicia...