La soledad del profesor y de la mujer del fondo Por Antonio Pardines Clasicismo y modernidad, Laurence Olivier versus Terence Stamp, el enfrentamiento en la pantalla de dos nombres propios de la cinematografía británica (y mundial) que confluyen en un momento puntual que une y distancia el cine de ayer del cine de hoy. Alguien del prestigio y del bagaje de Olivier no tuvo reparos en ponerse a las órdenes de jóvenes que pretendían dotar al cine inglés de un toque de realidad, de mirar los problemas sociales e insistir en ellos rompiendo con el conformismo en el que creían había caído el cine británico. Era la época del Free Cinema, la de los Tony Richardson, Lindsay Anderson, John Schlesinger o Karel Reisz. Por allí también asomaba Peter Glenville, a quien suele dejarse fuera cuando se nombra de pasada los cineastas que dieron forma a ese nuevo tipo de cine, más aguerrido y crítico que, por ejemplo, la nouvelle vague francesa. Esta “nueva ola” parecía decantarse por otro tipo de ruptura...