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Mostrando las entradas etiquetadas como ettore scola

La noche de Varennes (1982)

Maquillar el tiempo Por Antonio Pardines Viajero y amante incansable e insaciable mientras la vitalidad aguante, Ettore Scola nos descubre en La noche de Varennes ( La nuit de Varennes , 1982) a un Giacomo Casanova ( Marcello Mastroianni ) cansado, patético, resignado a ya solo ser un nombre mitificado en un tiempo en el que su vitalismo y su capacidad de amar, de hacer gozar a miles de cuerpos femeninos de toda Europa, ha quedado en el recuerdo, el que dará forma a su voluminoso libro de memorias. Tal vez ese voluminoso texto sea un intento del anciano de recuperarse en épocas que rememora más felices y satisfactorias, pues, ahora, el anciano Giacomo transita por un entorno más vivo que él; aunque más que vivo podría decirse revolucionado por las ideas políticas y su violenta puesta en práctica. Casanova nunca mostró excesivo interés por la política, lo mostraba por las mujeres, sin importarle el origen de cuna o las medidas de sus cuerpos. Era el amante, el que se entrega al placer ...

Yo la conocía bien (1965)

El esplendor del cine italiano en la primera mitad de la década de 1910 se basó en la grandiosidad de sus propuestas épicas; lo opuesto a lo que se buscó cuando, tras la Segunda Guerra Mundial, volvió a brillar en el neorrealismo y en el cine de los 50 y 60. Durante este periodo fue una de las cinematografías más ricas del planeta gracias al talento de sus directores, guionistas, actores, actrices, compositores, directores de fotografía… e incluso productores. La lista de nombres propios que dieron esplendor a esa época se alargaría de aquí a Roma y llegaría hasta la bella y vivaracha Nápoles. Por tener, el cine italiano y, en particular, la comedia italiana lo tenían todo, o casi, incluso la capacidad de reírse de sí mismo con ironía y con el valor de hacer uso crítico de ella. En pocas cinematografías, por no decir “en ninguna”, han sabido reírse tanto, con tan mala leche y descaro de los defectos propios, que la italiana. Sus autores miraban de cara la sociedad y al (falso) progreso...

El demonio de los celos (1970)

En Si, ya me acuerdo   Marcello Mastroianni  comentaba que uno de los placeres de su profesión era la diversión que sentía interpretando personajes que, sin preparación previa, fluían a medida que les daba vida. También habría que tener en cuenta que en muchas ocasiones trabajaba con amigos como  Federico Fellini  o  Ettore Scola , lo cual añadía un plus de complicidad y camaradería a un actor irrepetible que protagonizó cuatro filmes para  Fellini  y siete para Scola , aunque apareció como él mismo en otras de sus películas. La primera que protagonizó a las órdenes de Scola fue El demonio de los celos ( Dramma della Gelosia. Tutti i particolari in cronaca , 1970), en la que dio vida y caricatura a Oreste, un obrero de la construcción poco aseado, generoso y también celoso. Al inicio, este trabajador es obligado por un juez a reconstruir el asesinato de Adelaide ( Monica Vitti ), la joven con quien había mantenido una relación que semejaba un sueño h...

Celos a la italiana (1964)

Si alguien echa un vistazo a lo mejor de la comedia a la italiana, en muchos títulos encontrará entre sus guionistas los nombres de Ettore Scola y Ruggero Maccari . Ese alguien podría concluir que ambos fueron fundamentales en su desarrollo, y acertaría. Una de esas grandes comedias en las que ambos participaron es Celos a la italiana ( Il magnifico cornuto , 1964) — que encuentra su inspiración en la obra teatral Le cocu magnifique , de Fernand Crommelynck , ya adaptada a la pantalla en 1947 por E. G. de Meyst —,  cuyo título original se enorgullece con alegría festiva de la cornamenta que sirve de excusa para que Antonio Pietrangeli  satirice y radiografíe la psicología masculina, la infidelidad, la hipocresía, las apariencias, la desconfianza y la violencia psicológica a la que es sometida la protagonista, víctima de los celos que precipitan el desequilibrio en su marido. Protagonizada por dos monstruos de la pantalla italiana, Claudia Cardinale y Ugo Tognazzi , “El magn...

Splendor (1988)

La década de 1980 vivió la última época de los “pequeños” cines de pueblo y ciudad, poco después, los videoclubes, la proliferación de canales de televisión, que incrementó el número de películas emitidas —la escena de la terraza el día del estreno de Toro Salvaje ( Ranging Bull ,  Martín Scorsese , 1980) no puede ser más clara al respecto—, y las multisalas en las superficies comerciales urbanas, se hacían con el mercado y apuraban la desaparición de estas salas independientes y familiares. Hoy sobreviven en excepciones físicas, en las imágenes de algunas películas y en la memoria de quienes tuvimos la fortuna de conocerlas, quejándonos o sin quejarnos de sus butacas de madera y (algunas) de fino acolchado. Una de esas salas podría ser el cinema Splendor , que desalojan de su historia en una fecha inmediatamente posterior a los estrenos en Italia de La chaqueta metálica ( Full Metal Jacket , Stanley Kubrick , 1987) y Notte italiana ( Carlo Mazzacurti , 1987), pero no del recuer...

El estafador (1960)

En su primera película con Dino Risi ,  Vittorio Gassman  se transforma en cualquier personaje que le permita llevar a cabo sus timos. Su versatilidad no solo se encuentra en la facilidad con la que cambia de identidad según le convenga en cada momento del film, sino en satirizar la realidad que nos llega a través de su conversación con el hombre que ha pretendido timarlo a él, al rey de los estafadores, de los mentirosos, de los actores, porque al fin y al cabo, ¿qué es un actor, si no un experto en el embuste y el timo? En la jerga teatral "mattatore" alude al actor cuyas dotes interpretativas sobresalen sobre las resto de sus compañeros; además, dicho término sirvió de título para el exitoso programa televisivo que  Gassman  protagonizó a finales de la década de 1950 y para esta esplendida farsa que le unió profesionalmente a Risi . El estafador ( Il mattatore , 1960) también fue la primera colaboración de Risi y Ettore Scola , dos nombres fundamentales ...

Un americano de Roma (1954)

La relación profesional de Mario Monicelli y Steno se decantó por el humor y la sátira para evidenciar en sus comedias comunes distintas realidades del presente retratado; y lo mismo hicieron cuando separaron sus caminos. Aunque la carrera en solitario de Monicelli alcanzó mayores cotas, la de Steno nos descubre una película que se burla sin disimulo de la creciente e imparable presencia de lo estadounidense en la Italia de la posguerra. El inicio de esta expansión —cultural, económica, física, tecnológica,...— podríamos datarlo en 1898, cuando, deseoso de codearse con las naciones imperialistas, la administración de William McKinley decidió dar un paso fuera de sus fronteras y anexionó el archipiélago de Hawaii, aumentó su presencia en el continente asiático e inició una guerra con una potencia del pasado que por aquellos días solo era un espectro agonizante. Pero las influencias internacionales estadounidenses se hicieron más visibles a raíz de la hegemonía mundial de sus empre...

La familia (1986)

Por el pasillo que conduce a las habitaciones y a las salas de la casa de Carlo ( Vittorio Gassman ) transcurren los ochenta años de su vida, de sus relaciones y de parte de la historia italiana del siglo pasado, una historia que, de manera intermitente, se deja entrever en el interior de una vivienda por donde deambulan, conviven, aparecen y desaparecen los miembros de una familia de clase media, personas que se observan desde la eterna presencia de ese hombre, primero como niño y finalmente como anciano, pero siempre en relación con sus elecciones y sus actos, en definitiva, desde de una vida que, a su juicio, pudo haberle dado mayores satisfacciones. Como sucede en otras películas de  Ettore Scola , en La familia ( La famiglia ) predominan los espacios acotados en los que se producen las relaciones entre varios personajes, a través de quienes también se accede al mundo exterior, ajeno a la ubicación donde se desarrolla una trama que, a pesar de abarcar casi un siglo, parece ...

Una jornada particular (1977)

Varias imágenes de archivo de la visita de Hitler a Roma introducen  Una jornada particular ( Una giornata particolare , 1977), para inmediatamente centrarse en un edificio romano donde decenas de vecinos lucen banderas, camisas negras, alegría y la satisfacción de saber que ese día podrán vitorear a sus líderes.  Durante esa mañana de desfiles militares, las viviendas se vacían. En ellas solo quedan almas solitarias, inadaptadas al régimen que les discrimina y les oprime. Sin embargo, este no sería el caso de la familia de Antonia ( Sophia Loren ), que, al igual que la mayoría, se deja arrastrar por la propaganda política que se celebra ante los miles de seguidores que, en masa, acuden a escuchar los himnos y las mentiras de un sistema que promete paz, pero que muestra su arsenal por las calles de la capital romana.  El seis de mayo de 1938, la voz de la mentira suena en una emisora de radio, mientras, dos seres solitarios y desencantados con su existencia encuentran...

La terraza (1980)

Un film con guión de Age , Scarperlli y Scola dice mucho, y bueno, sobre él, ya que a los tres se les puede considerar entre los mejores guionistas del cine italiano de la segunda mitad del siglo XX, vitales, sobre todo los dos primeros, en el desarrollo de la denominada comedia a la italiana . En La terraza (La terrazza)  unieron sus talentos para mostrar el cambio (o aletargamiento) que se producía en la intelectualidad y cinematografía transalpina hacia finales de los setenta, el cual implicaría la crisis fílmica de las siguientes décadas; sin embargo, en esta interesante reflexión todavía se puede apreciar la grandeza de un cine que durante años fue uno de los más ricos, influyentes e inteligentes del planeta. Otro de los grandes alicientes del film de Ettore Scola sería la presencia delante de las cámaras de  Vittorio Gassman , Marcello Mastroianni , Serge Reggiani , Stefania Sandrelli , Ugo Tognazzi o Jean-Louis Trintingnant , pero La terraza (La terrazza) es alg...

La escapada (1962)

<<Fue el primero que se atrevió a darme un papel de un hombre cualquiera…>>, recordaba Vittorio Gassman acerca de su relación con  Dino Risi , uno de los directores más lúcidos y destacados de la comedia italiana, con quien el actor trabajó en catorce ocasiones; siendo, quizá, esta espléndida película la mejor de todas.  Risi  dirigió este emblemático film que transita por la vitalidad y la desidia humana que se descubre en sus personajes, cuyo suspiro de evasión de la rutina y de huida a ninguna parte enfatiza esas cadenas cotidianas que generan la sensación de estar atrapados. Pero Risi no estaba solo en este transitar por la Italia de inicios de 1960, cuando el “boom” parecía cegar a la sociedad de consumo. Estaba bien acompañado; contó con la colaboración de los guionistas  Ettore Scola  (posteriormente se pasaría a la dirección) y  Ruggero Maccari  para crear una metáfora tragicómica sobre el comportamiento humano y la sociedad en l...

Macarrones (1985)

Cuando Robert Traven ( Jack Lemmon ) llega a Nápoles se le observa desilusionado, parece lastrar un cansancio provocado por una vida que le ha robado la ilusión, sin embargo, Macarroni (Maccheroni) no es un film de desesperanza, sino una reflexión sobre la amistad y la posibilidad de que Robert recupere parte de esa ilusión perdida, gracias a la repentina aparición de un desconocido que dice ser su viejo amigo Antonio Jasiello ( Marcello Mastroianni ), sin embargo, Robert no recuerda a ningún Antonio Jasiello. La primera reacción del directivo estadounidense muestra la desconfianza que le produce la presencia del extraño; no obstante, Antonio siente verdadera estima por ese amigo a quien no ve desde hace cuarenta años. Antonio intenta hacerle recordar, y le muestra una fotografía tomada cuando Robert estuvo destinado en Nápoles, en la cual aparece al lado de una joven a quien recuerda vagamente y que resulta ser la hermana de ese individuo que se ha colado en s...

El profeta (1967)

El profeta (Il profeta) es una comedia ácida y crítica que sigue las andanzas de un hombre que se ha alejado de la civilización por voluntad propia, y lo ha hecho porque se había cansado de la rutina y de la falta de verdadera libertad; así pues, tras desprenderse de sus ataduras: mujer, trabajo, dinero, ... vive como ermitaño en una montaña donde ha desarrollado sus capacidades físicas y sensoriales. Desde el día de su huida han transcurrido cinco años, pero, para su desgracia, un equipo de televisión graba sus movimientos sin que él lo advierta. Tras la emisión del programa, por cierto, un notable éxito de audiencia, recibe una citación que le obliga a regresar a la civilización que tanto detesta. Las situaciones que se suceden a partir de su llegada a Roma chocan con las vividas durante los años de paz. Desea regresar a su montaña, sin embargo, poco a poco, se ve acosado por una sociedad que merma su resistencia, y cede ante un lucrativo negocio en el que él es el reclamo,...