Películas propagandísticas como Sin novedad en el Alcázar ( Augusto Genina , 1940) o Raza ( José Luis Sáenz de Heredia , 1941) exaltan la figura de Franco (y del ejército), pero en Rojo y negro (1942) Carlos Arévalo no lo hizo, en realidad, lo obvió y exaltó a Falange mediante el título y el personaje interpretado por Conchita Montenegro . Franco no era falangista, exclusivamente era franquista, y, una vez asentada su dictadura, se produjo su desencuentro con el partido fundado por José Antonio Primo de Rivera. Este pudo ser uno de los factores que apuraron la desaparición de la película dos semanas después de su estreno y, aunque pueda continuar conjeturando sobre los porqués de la retirada de Rojo y negro , ignoro la realidad que conllevó su extravío, pérdida o secuestro. Durante las décadas que siguieron, el film permaneció en el olvido, en concreto, hasta que en 1996 la Filmoteca Española lo rescató y recuperó para su estudio y supervivencia. Dejando a un la...