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Mostrando las entradas etiquetadas como federico fellini

Ensayo de orquesta (1977)

En El escritor y sus fantasmas , Ernesto Sabato pregunta <<¿Qué es un creador?>> y su respuesta me hace pensar en Federico Fellini. El escritor argentino responde a su interrogante diciendo que creador <<Es un hombre que en algo “perfectamente” conocido encuentra aspectos desconocidos. Pero, sobre todo, es un exagerado.>> (1) Y ahí, en esa respuesta, sitúo al italiano y me digo: acaso, ¿Fellini no es alguien que encuentra aspectos desconocidos en lo conocido y exagera como pocos lo han hecho en cine? Fellini no solo es un director de películas, es consciente de ser el deformador de su universo personal y por ello es capaz de dar formas cinematográficas a ilusiones, sueños e ideas. Allí, se descubre artista y crea su obra deformando la realidad que filtra a través de su personalidad creativa (y emotiva) y transforma a su imagen, la del caricaturista, el circense, el soñador, el ilusionista… la suma del hombre y del espectáculo. Fellini mira y construye a su gusto...

Y la nave va (1983)

Fellini desborda. Ahora mismo, pensando en él como cineasta, se me acumula en el magín la nebulosa mental confluencia de imágenes de sus películas. Llegan en riada, como si el furioso caudal visual remarcase que Fellini es destrucción, caos, orden y creación en un mismo cuerpo y tiempo cinematográfico. Los adjetivos que puedan servirme para describir El jaque blanco , La strada , Ocho y medio , Roma , Amarcord , también le sientan a él estupendo. Es un cineasta único, como puedan serlo Buñuel, Pasolini, Renoir o Murnau (y más). En realidad, son artistas y la pantalla es para ellos como el lienzo para el pintor o las hojas para una escritora. La iluminan y la llenan de imágenes que expresan y establecen su relación con el mundo, o quizá el cine llegó a su encuentro cuando soñar era para los sueños y no para las metas, en todo caso tienen ese toque de genialidad tan esquivo para la mayoría. Fellini , el cineasta, icono idealizado y mil veces estudiado, es creatividad, caricatura, defor...

Cineastas sin etiquetas

Más que para informar, las etiquetas se usan por comodidad, por costumbre, porque se han escuchado antes, por múltiples razones más que no explican; repiten y reducen. A riesgo de equivocarme (ya habrá quien me haga salir de mi error), prefiero hablar de los cineastas según lo que me ofrecen. No me gusta atribuirles una etiqueta y sentir la satisfacción de haber dicho algo cuando no he dicho nada. Por ejemplo, me pregunto, la etiqueta “surrealista” acompañando a Luis Buñuel , ¿qué me aporta? ¿Me invita a pensar o a conocer algo acerca de su obra? Decir que el cine de Buñuel es surrealista es como no decir nada. Todo Buñuel es parte de un mundo complejo en sí mismo —si quieren añádanle las etiquetas surrealista, onírico, subversivo, y verán que no varía su significado: Buñuel es Buñuel —, que apenas tiene explicación racional, salvo que se intentase explicar sobre la psicología del propio artista: su naturaleza, su educación, su rechazo, sus fobias y obsesiones, su humor, su gusto po...

Block-notes di un resgita (1969)

<<El conformismo del no-pensamiento, que se va adueñando de nuestro mundo a una velocidad vertiginosa, no puede más que encontrar insoportables a Kafka, Heidegger y Fellini. Se olvida de Heidegger; desnaturaliza a Kafka y desestima al último gigante del arte moderno: Fellini.>> Milan Kundera , citado en Fellini. Les cuento de mí. Conversaciones con Costanzo Costantini (traducción Fernando Macotela). Editorial Sexto Piso, Madrid, 2006. Echo una ojeada alrededor y ya no me pregunto si veo el conformismo del no-pensamiento referido por Kundera . No lo hago, porque una pregunta similar la respondí mucho tiempo antes de leer al escritor checo. Tampoco me planteo si considero que Fellini fue el último gigante del Arte Moderno, cuando no conozco a todos los gigantes, medianos o enanos del Arte, sea Moderno o Clásico, pero sí puedo decir que, ante una película de Federico Fellini , siento como las imágenes me hablan de su memoria y de su fantasía, de su necesidad de revivir...

Amore in città (1953)

Con el neorrealismo exhalando su último suspiro, Cesare Zavattini , nombre propio del “movimiento” y uno de sus grandes teóricos,  Marco Ferreri y Riccardo Ghiona  —que tres años antes, habían creado la revista cinematográfica Documento mensile — se embarcaron en un proyecto que salía a la calle para recrear y mostrar historias reales, de gente real. Más o menos, esto fue lo pretendido por Lo Spittatore , la revista cinematográfica que crearon y cuyo primer y, debido a su ninguneo comercial, único número se tituló  L'amore in città (1953). Zavattini se las arregló para reunir a un portentoso grupo de cineastas que, por derecho propio, ya son historia del neorrealismo, del cine italiano y mundial, y les pidió que saliesen a la calle y contasen historias verdaderas. Compuesta por seis episodios, esta propuesta cinematográfica, que reunía tras las cámaras a Carlo Lizzani , Michelangelo Antonioni , Dino Risi , Federico Fellini , Francesco Maselli , Alberto Lattu...

Fellini y el sueño del cine

No soy cineasta y no me planteo qué es el cine, más allá de lo que veo en la pantalla o lo que intuyo: entretenimiento, expresión, vías con las que los cineastas establecen comunicación, agitación, sentimiento, poesía, sueños, pirotecnia, negocio, idiotización, consumo, ruido, aburrimiento, nada... El cine me genera sensaciones varias, pero lo que un aficionado piense o sienta según la película que corresponda, como sería mi caso, nada tendría que ver con las respuestas de los profesionales, de plantearse esa misma cuestión. Supongo que muchos cineastas se habrán preguntado (o les habrán preguntado) qué es el cine para ellos; y cada cual daría una o mil respuestas, incluso estas variarían (en el mismo individuo) según las etapas de su vida en las que respondiese la cuestión. Pero intuyo que siempre sería una respuesta que no podría disociarse de su propia experiencia vital, pues vida y cine se unen en ellos sin poder separar la una de la otra. Cierto que el cine de hoy es distinto al d...

Los inútiles (1953)

La memoria creativa es caprichosa y selectiva, también olvidadiza, vaga y desordenada. No busca nostalgia, confunde recuerdos, prescinde de fechas, difumina rostros e ilumina otros; incluso se apodera de imágenes ajenas, quizá vistas en la pantalla o en la complicidad de una charla o de una lectura que borra las distancias temporales y espaciales. Este tipo de memoria podría ser la desarrollada por Fellini en sus películas, iguales y distintas, sin plagio, con sus múltiples variantes y las constantes que se repiten y remiten a su imaginario. La memoria, la creativa, la de Fellini , la de cualquiera que no pretenda encontrar realidad sino verdad, acepta la sinceridad tramposa y mentirosa de su mezcla de vivencias, experiencias e inexistencias, de su confundir lo vivido con la fantasía de que se ha vivido, sin...

Ginger y Fred (1985)

El circo y la figura del clown agradaban a Federico Fellini , la televisión puede ser un circo y tener payasos, pero no toda la televisión era del agrado de Fellini , aunque tampoco la rechazada de plano, como se deduce de sus trabajos para el medio televisivo: Block-notes di un resgista (1969), documental rodado para la NBC ,  Los clowns ( I clowns , 1970), estrenada en cines, y Ensayo de orquesta ( Prova d'orchestra , 1979). El cineasta de Rimini simplemente encontraba en el medio catódico programas, pautas y constantes publicitarias que lo llevaron a satirizarlo en Ginger y Fred ( Ginger e Fred , 1985), film que inicialmente estaba previsto como uno de los seis episodios de una serie protagonizada por Giulietta Masina  y dirigida por varios directores. Pero la historia fue aumentando, el personaje de Ginger exigía mayor desarrollo, Fred se unió a la fiesta y Marcello Mastroianni entró en escena, los costes de producción se dispararon y aquello que iba a ser una part...

Sin piedad (1948)

Bajo el deslumbrante brillo de algunos de los títulos más representativos del neorrealismo italiano, se descubren otras películas imprescindibles, algunas conocidas, otras a la espera de ser rescatadas del olvido actual, pero todas ellas guardan en común la intención de mostrar la realidad, no como un espacio exclusivamente físico, sino parte de realidades humanas, espirituales, individuales o colectivas que se encuentra en escenarios naturales, urbanos o rurales, donde descubrimos a hombres y mujeres frente a las circunstancias de su presente, de guerra o de paz, un ahora en el que luchan por sobrevivir. Con variantes personales, según el caso y el realizador, la intención neorrealista era similar, aunque no lo fueron los géneros empleados para llevarla a cabo. Paisà (1946) asume el bélico para documentar seis etapas de la Segunda Guerra Mundial a lo largo de Italia y de cómo el conflicto afecta a distintos personajes; Vivir en paz ( Vivace in pace , 1947) se desarrolla en un peq...

Neorrealismo. Soplo de libertad

<< ¿Cómo deberán ser nuestras películas? No será ni alegres ni tristes, y sin final; o al menos sin aquellos finales a los que se agarran los hombres. Haremos películas con un final cualquiera —camina, camina—, habremos encontrado el verdadero significado de la tristeza y de la alegría>>. Cesare Zavattini :  Straparole . Llibres de Sinera, Barcelona, 1968 Introduzco aceite y agua en un vaso y a continuación observo, pero no se mezclan hasta confundirse y solo veo que mantienen contacto dentro del mismo recipiente cristalino. Hecho esto, en lugar de sustancias, pienso en homogeneizar intenciones y pensamientos dispares en un solo espacio, en una sola palabra, entonces, me detengo, cuento hasta diez, y me pregunto si lo que pretendo no me confundirá o generará la creencia de que cuanto englobe el término es una única sustancia. Puede, y entonces, me digo: para qué aunar y correr el riesgo de simplificar individualidades, creatividades, perspectivas e intereses heterogé...