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Mostrando las entradas etiquetadas como jesús franco

El Coyote (1954)

Años antes de que Sergio Leone descubriese en Almería su oeste y diese fama mundial al western europeo, Joaquín Luis Romero Marchent , acompañado por Jesús Franco en labores de ayudante de dirección y guionista, rodaba por un oeste americano ubicado en la comunidad de Madrid. En ese instante, el director y su fiel escudero, así como el resto del equipo, daban paso al que podría considerase el primer western español, en coproducción mexicana. Romero Marchent (y Jesús Franco ) llegó al proyecto después de que el mexicano Fernando Soler abandonase el rodaje de esta coproducción que, en realidad, fueron dos films: El Coyote (1954) y La justicia del Coyote (1954). Ambas se rodaron simultáneamente en otoño de 1954. La primera se estrenó al año siguiente y la segunda en 1956; y como indica el título encontraban a su personaje principal en la saga del enmascarado protagonista de las novelas de José Mallorquí . Es difícil no ver en las aventuras del héroe, César de Echagüe, hijo, la inspi...

Don Quijote de Orson Welles (1992)

Recordaba Jesús Franco que Orson Welles decía que <<para trabajar en el “showbusiness” no es necesario estar loco, pero ayuda muchísimo.>> (1) En realidad, no se trata de locura psicológica, sino de la necesidad natural del espectáculo y del exhibicionista, también la del arte y la del artista, en el caso de Welles, el ilusionista y el cineasta, que le obliga a alejarse de la normalidad establecida. De ese modo, por tener algo que decir, expresar, mostrar, insinuar, y para hacerlo del modo que bulle en su mente, se embarca en aventuras quijotescas, ya fuesen íntimas o grandes empresas como las emprendidas a lo largo de su carrera profesional. Este personaje, pues Welles lo era, conocedor de Shakespeare, Kafka, Cervantes, Goya, posiblemente, soñase pasar a la historia como uno de sus grandes creadores. De hecho, ha logrado estar en lo más alto del medio que escogió para expresarse, para hacerse el loco, para lanzarse sin red en busca de la obra cinematográfica perfecta, la q...

Vàmpir-cuadecuc (1970)

<<En tiempos de Homero, la humanidad se daba en espectáculo a los dioses del Olimpo; hoy, se da a sí misma en espectáculo. Está lo suficientemente alienada de sí misma como para vivir su propia destrucción como si de un gozo estético de primer orden se tratara>> Walter Benjamin. La obra de arte en la época de su reproducción mecánica .  ¿Cómo mira una cámara? ¿Qué busca? ¿Qué atrapa  y qué deja fuera? ¿Qué desvela y qué ocultan las imágenes que se proyectan en la pantalla? ¿Cómo interpretarlas? ¿Podemos hacerlo o son discursos cerrados, que delimitan las posibilidades comunicativas? Lo que está claro es que no todos tenemos los mismos conceptos sobre cine; tampoco los mismos gustos, ni conocimientos e inquietudes, ni la misma capacidad de decodificar mensajes, ni igual interés en hacerlo. Hay quien simplemente pretende encontrar evasión en la repetición, experimentando una y otra vez las mismas...

El hombre que viajaba despacito (1957)

Mentiría si escribiese que El hombre que viajaba despacito (1957) es una gran película o que por su título se trata de una adaptación de una novela de Wenceslao Fernández Flórez .  Ni es lo uno ni lo otro,  pero no considero exagerado afirmar que esta comedia de  Joaquín Romero Marchent , de ritmo en ocasiones irregular y en otras puede que cansino, es especial. Lo es por el  protagonismo de Miguel Gila , de su humanidad y su aire campechano, tirando hacia paleto, sobrado de ironía y del patetismo con los que observaba a aquella España anclada en su tradicionalismo y su eterna posguerra. <<Salvo El hombre que viajaba despacito , nunca tuve la oportunidad de hacer una película que me estimulara a seguir interesado por el cine y perdí, por completo, el poco interés que tenía por esta faceta del arte>>. El humorista recordaba esto en sus memorias, al aludir las oportunidades que pudieron ser pero que no fueron, oportunidades para protagonizar  Mi tí...

Miss Muerte (1965)

Para un cineasta controvertido, inquieto y compulsivo como  Jesús Franco  rodar en la España de la década de 1960 no resultaba tarea sencilla. <<A mí, en España, ya me habían colgado la etiqueta de pornógrafo, y en Francia me tenían por un extraño director de cine erótico y de terror que hacia cosas interesantes>. Sus ideas cinematográficas chocaban con la censura y, como a tantos otros cineastas, esto le cerraba las puertas de ayudas estatales y de una distribución adecuada para que sus películas llegasen a un público mayoritario. Esta constante provocó que tuviera que buscar financiación aquí y allá, sin importar de donde procediera el capital, de tal manera que muchos de sus títulos se realizaron en régimen de coproducción y dentro de géneros como el terror o la ciencia-ficción.  Y así coincidió con Serge Silberman:  <<uno de los productores independientes más importantes, me ofreció dos películas que yo debía escribir con J. C. Carrière . Una d...

Fulano y Mengano (1957)

Opuesta en intenciones a las comedias de "teléfono blanco", a las épicas históricas y al resto películas realizadas en Italia durante el periodo fascista, el suspiro neorrealista se impuso en la inmediata posguerra para dar cuenta de las distintas realidades del momento, del cual era testigo y protagonista. Su efecto fue de tal magnitud que no tardó en traspasar las fronteras transalpinas e influenciar en las cinematografías de distintos países y formar parte de las “nuevos cines” que proliferarían en diversos puntos del globo hacia finales de la década de 1950 e inicios de la siguiente. En algunos, como sería el caso de España, dichas influencias neorrealistas no llegaron a desarrollarse en plenitud, ni con la libertad de acción de la que sí gozaron los cineastas italianos durante los primeros años neorrealistas. Aunque no llegó a desarrollarse un neorrealismo español propiamente dicho, sí hubo intentos de llevar a la pa...

Jesús Franco. Cinefilia, gustos y obsesiones

La extensa e irregular filmografía de Jesús Franco  abarca más de doscientos títulos, una cifra que desvela la necesidad de rodar de este cineasta madrileño que llegó a filmar quince películas en un mismo año. Pero son los largometrajes que realizó durante su primera etapa los que poseen mayor atractivo y una elaboración más trabajada que el resto de su obra. En ellos se descubre a un joven realizador sin complejos, enamorado de su profesión, pero también con una clara intención de filmar cine de género desde su cinefilia, su sentido del humor y su gusto por la música, sobre todo el jazz. Sin embargo, hacia mediados de los sesenta se alejó de este tipo de cine y se embarcó en producciones menos interesantes y más explícitas en cuanto al erotismo que había introducido con mayor elegancia en la primera parte de su carrera.  Jesús Franco nació en Madrid en 1930, por lo que su infancia transcurrió entre la segunda República y la Guerra Civil que, una vez finalizada, impla...

Rififí en la ciudad (1963)

El título  Rififí en la ciudad  (1963) puede llevar a engaño y provocar la falsa creencia de que se trata de una secuela de la magnífica película que  Jules Dassin  rodó en 1955, sin embargo, nada más lejos de la realidad, porque el largometraje de Jesús Franco  solo tiene en común con  Rififí  ( Du rififi chez les hommes , 1955)  la presencia de  Jean Servais  y Robert Manuel . La explicación para este título, que nada tiene que ver con el de la novela de Charles Exbrayat  ( ¿Se acuerda usted de Paco? ) en el que se basó su guión, bien pudo deberse a una estrategia comercial que pretendía aprovechar el éxito y el prestigio del largometraje de Dassin , sobre todo en su posible distribución en el mercado francés, ya que inicialmente iba a tratarse de una coproducción hispanofrancesa, y la presencia de los dos actores justificaría el  rififi  que relaciona el film de Franco con el Rififí original. Pero fuese esta u...

Gritos en la noche (1961)

Salvo algún intento aislado de abordar el fantástico desde la comedia, siempre me viene a la memoria  la excepcional  La torre de los siete jorobados  ( Edgar Neville , 1944),  o de realizar comedia con apuntes fantasiosos , como  Un marido de ida y vuelta ( Luis Lucía , 1957), ni el género fantástico ni, menos aún, el de terror existían como tal en la cinematografía española anterior a la década de 1960. Pero los regímenes de coproducción, que posibilitaban el reparto de costes y la distribución internacional, unido a la exitosa proliferación  de las películas de horror allende fronteras,  Terence Fisher  en el Reino Unido con sus producciones para la Hammer Films ,  Georges Franju  en Francia con Los ojos sin rostro ( Les yeux sans visage ; 1960), Alfred Vohrer en Alemania con sus adaptaciones del escritor Edgar Wallace , entre ellas  Los ojos muertos de Londres ( Die toten augen von London ; 1961), Roger Corman en Estados...

Tenemos 18 años (1959)

Cuando se produjo su debut como realizador de largometrajes, Jesús Franco contaba a sus espaldas con varios cortometrajes documentales y con colaboraciones en comedias como Felices Pascuas ( Juan Antonio Bardem , 1954), Fulano y Mengano ( Joaquín Romero Marchent , 1956) o Los jueves, milagro ( Luis García Berlanga , 1957), de modo que no sorprende que, en su primera película, el director madrileño se decantara por el género de la risa. Sin embargo, lo que sí sorprende es que el film fuera ninguneado y estrenado en 1967. La explicación podría encontrarse en la miopía fomentada por un conservadurismo incapaz de aceptar la modernidad pretendida por el cineasta, quien desde sus comienzos se mostró inusual y, por lo tanto, poco grato a los gustos predominantes. Alejada del realismo de las comedias negras y de los amoríos mostrados en las comedias rosas de la época, en Tenemos 18 años  se potenció la originalidad y la fantasía desde los títulos de crédito, así como la imagina...

La muerte silba un blues (1962)

Si hubo un realizador compulsivo, inclasificable y polifacético dentro de la cinematografía española de la segunda mitad del siglo pasado y del primer decenio del presente, ese fue  Jesús Franco , cuya extensa filmografía, alrededor de doscientos títulos, resulta tan dispar como exagerada. En ella abundan producciones que se inscriben dentro del fantaterror y subproductos eróticos que, en muchos casos, firmó bajo seudónimo. Pero la obra de este director, admirado por unos y denostado por muchos, actor, cámara, compositor, guionista, montador y productor, no presenta un estilo definido ni un nexo que dé uniformidad al conjunto de sus películas, más allá  de los irrisorios presupuestos que manejó y que le posibilitaron una libertad de acción al alcance de pocos cineastas. No obstante,  su cinefilia, su intención de realizar un cine de género, su pasión por la música o su predilección por los personajes femeninos se dejan ver a lo largo de  su extensa producción, sob...

El extraño viaje (1964)

Esta brillante propuesta cinematográfica, surgida de una idea de   Luis García Berlanga , fue desarrollada por  Pedro Beltrán ,  Manuel Ruiz Castillo  y  Fernando Fernán Gómez , actor, cineasta y escritor indispensable que le dio su forma definitiva. Si no la mejor,  El extraño viaje (1964) es una de sus grandes películas y, a buen seguro, la más atípica y negra de principio a fin. Pero la crítica social que encierra, así como su acidez, su carácter trasgresor y su modernidad, chocaron con la mentalidad censora de la época, lo que provocó su fracaso y su desprecio, de tal manera que solo el paso del tiempo pudo hacer justicia a esta joya del cine español que arranca en la sala donde Angélica ( Sara Lezana ) mueve su cuerpo al ritmo que marca la orquesta de Fernando ( Carlos Larrañaga ). Los primeros minutos ubican la acción en un pequeño pueblo de provincias, anclado en las viejas costumbres, donde el contoneo de la j...