Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como michael balcon

Undercover (1942)

Del cine de propaganda bélica producida por Ealing Studios durante la Segunda Guerra Mundial, Undercover (1942) es la única que no tiene a los británicos como protagonistas. Los héroes de esta segunda y última película dirigida por Sergei Nolbandov son yugoslavos. En concreto, la familia Petrovich: padre ( Tom Wells ) y madre ( Rachel Thomas ), dos hijos: Stephan ( Stephen Murray ), prestigioso cirujano, y Milos ( John Clements ), oficial del ejército yugoslavo, derrotado al inicio del film, y una nuera, Anna ( Mary Morris ), casada con el segundo hijo y profesora en la escuela del pueblo. De un modo u otro, son miembros de la resistencia. Es decir, cada uno resiste y se enfrenta al invasor hasta las últimas consecuencias, pues luchan por su hogar, por sus raíces, por su libertad. Es una guerra que implica a todos: hombres, mujeres, niños. No hay más campo de batalla que el país entero, sea en los pueblos y montes donde la guerrilla golpea al invasor o en las ciudades donde, entre l...

Nine Men (1943)

La aparente facilidad con la que el ejército alemán había avanzado hacia Francia y obligando a rendirse al ejército francés y al ejército británico a replegarse y a evacuar sus tropas del continente, durante el llamado milagro de Dunkerque, precipitó el optimismo suficiente para que, a mediados de 1940, Mussolini decidiese hacer su propia guerra en África contra el tocado Imperio Británico, a quien quiso arrebatar Egipto, para engrandecer su ego de “ducce” y crear su imperio mediterráneo. Pero lo que parecía un camino fácil, resultó no serlo, puesto que los británicos ni estaban derrotados ni tenían la intención de dejarse vencer. Esto se observa en la ficción de Nine Men (1943), un bélico rodado por Harry Watt con una precisión y detalle envidiable, quizá por su experiencia de documentalista en la GPO Film Unit —venía de realizar los documentales bélicos The First Days ( Alberto Cavalcanti , Peter Jackson , Humphrey Jennings y Harry Watt , 1939), London Can Take It ( Humphrey Je...

San Demetrio London (1943)

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), la marina mercante británica navegó el Atlántico norte de su costa a la estadounidense, y de nuevo al puerto de partida, para llevar a suelo inglés el material bélico, los alimentos y el petróleo necesarios para continuar resistiendo el cerco y la envestida alemana durante los primeros años del conflicto armado; a la espera de que el pariente norteamericano se decidiese a entrar en la guerra y aligerase el peso que escoceses, galeses e inglesas soportaban desde que se produjo la caída del continente europeo. Los estudios Ealing de Michael Balcon se volcaron —a instancias del gobierno británico— en la producción de películas de propaganda bélica durante este periodo de guerra, pero también son películas que, en su buen hacer y en sus mejores casos, todavía resultan una delicia ver. Ese buen hacer era una de las máximas de Balcon y se aprecia en  San Demetrio London (1943), un film realizado por Charles Frend , quien también particip...

Dance Hall (1950)

Aunque en su seno se desarrolló el liberalismo, la británica ha sido de las sociedades más conservadoras de la historia, ejerciendo un control silencioso, incluso por medio de sus propios sometidos, para mantener el orden de las cosas, un orden contra el cual se rebelarán los jóvenes airados del free cinema, pero no las protagonistas de Dance Hall (1950), quienes en su conformismo heredado, y veintisiete años antes que Toni Manero sufra la Fiebre del sábado noche ( Saturday Night Fever , John Badham , 1977), buscan su liberación momentánea en la pista de baile. El salón de baile es la vía de escape para la cotidianidad de estas jóvenes trabajadoras fabriles que carecen de oportunidades de futuro, al menos de uno diferente al que les aguarda siendo esposas y madres de familia o continuando su labor de operarias, en caso de soltería. Pero no piensan en ello, lo han aceptado o se lo han impuesto  para que lo acepten sin plantearse su situación más allá de la desesperación emocional ...

El faro azul (1949)

Cuatro nombres fundamentales de la Ealing , aportaron talento creativo a El faro azul ( The Blue Lamp , 1949), un espléndido policiaco urbano dirigido por Basil Dearden , en el que inicialmente detalla y alaba la cotidianidad de los bobbys londinenses por calles donde el malestar social agudiza la violencia en hogares y zonas deprimidas donde proliferan jóvenes delincuentes como Spud ( Patric Doonan ) y Tom Riley ( Dirk Bogarde ), cuyo comportamiento, por momentos, apunta el rechazo, menos violento, asumido por los airados protagonistas de los títulos más celebrados del free cinema. Cuatro nombres, apunté arriba, Dearden es el primero, los otros tres son los del productor y director artístico Michael Relph , el guionista y ex-agente de policía T. E. B. Clarke y el futuro realizador Alexander Mackendrick , que aportaba su grano de arena en los diálogos adicionales y en su función de ayudante de Dearden , un cineasta que, al contrario que Charles Crichton o el propio Mackendrick , n...

La bella Maggie (1954)

La primera de las dos colaboraciones de Alexander Mackendrick con el guionista estadounidense William Rose —la segunda, El quinteto de la muerte ( The Ladykillers , 1955), se rodaría al año siguiente— dio como resultado La bella Maggie ( The Maggie , 1953), cuya comicidad, irónica y entrañable, nace de la humanidad de sus personajes y de la contraposición entre la calma que se respira en la embarcación que da título al film y la prisa que define a Calvin B. Marshall ( Paul Douglas ), el empresario estadounidense que, tras perseguir la embarcación en avión, taxi o por teléfono, acaba formando parte de la tripulación, aunque de manera accidental y a disgusto. Pero a bordo de esa pequeña y vieja barcaza, que amenaza con dejar sus piezas sobre las aguas del Clyde, de la costa o de lagos escoceses, Marshall vive una experiencia inolvidable que, aparte de hacerle sentir ridículo y perder su mercancía, le permite comprender aspectos de la vida que ha pasado por alto y que afectan a sus re...

Michael Balcon. El espíritu de la Ealing

Puede que las nuevas generaciones de aficionados al cine desconozcan el nombre de Michael Balcon , pero sin él, la historia del cine británico habría sido otra, posiblemente también la mundial, huérfana de las primeros " Hitchcock” , en los que se produjo el aprendizaje del futuro cineasta responsable de Con la muerte en los talones ( North by Northwest , 1959), y sin Ealing Studios y, por tanto, sin sus joyas cómicas, que encuentran en la idiosincrasia británica una fuente de inspiración para su humor e ironía:  Pasaporte para Pimlico ( Passport to Pimlico , Henry Cornelius , 1949), Whisky Galore ( Alexander Mackendrick , 1949),  Ocho sentencias de muerte ( Kind Hearts and Coronets , Robert Hamer , 1949), El hombre del traje blanco ( The Man in the White Suit , Alexander Mackendrick , 1951), Oro en barras ( The Lovender Hill Mob , Charles Crichton , 1951), Los apuros de un pequeño tren ( The Titfield Thunderbolt , Charles Crichton , 1953), El quinteto de la muerte ( ...

Scott en la Antártida (1948)

Producida en la  Ealing  de Michael Balcon ,  Scott en la Antártida ( Scott of the Antarctic , 1948) es otra excelente muestra de que en el mítico estudio londinense no solo se producían magníficas comedias que ironizaban sobre la idiosincrasia británica. Pero la fama se la llevaron aquellas inolvidables y divertidas joyas cómicas de Alexander Mackendrick , Charles Crichton , Henry Cornelius o Robert Hamer . Sin embargo en la productora también había espacio para el terror, el drama, el bélico o la aventura épica y para cineastas como Alberto Cavalcanti , Basil Dearden o Charles Frend , quien realizó esta destacada aventura polar y otras once películas para el estudio. Su exitosa recreación del segundo viaje a la Antárdida del capitán de la Royal Navy Frank Scott ( John Mills ) ensalza a su protagonista y al resto de los exploradores que lo siguieron en su viaje al continente helado, aunque esta alabanza no resta a los muchos aciertos de un film que transita por el ...

El quinteto de la muerte (1955)

Por mucho que se planee no existe el golpe perfecto, pues existe un factor, el humano, que puede alterar todo cuanto se ha planificado. Dicha circunstancia la descubre el quinteto de cuerda que se aloja en casa de la anciana señora Wilberforce ( Katie Johnson ), donde preparan el robo perfecto o, al menos, eso dice el profesor Marcus ( Alec Guinness ) cuando expone su idea a sus compinches, mientras deja que el gramófono ensaye por ellos. La intención del profesor pasa por robar un envío en la estación de King's Cross; para ello necesita que sus cuatro colegas se ciñan al plan expuesto y que la simpática anciana (aunque no lo parezca resulta mayor amenaza para ellos que la policía) les sirva como cómplice involuntaria y se encargue de sacar el dinero del lugar de los hechos, convencida de hacerse cargo de un baúl que han enviado a su nuevo inquilino. A pesar de los pequeños sustos provocados por la dulce y entrometida ancianita el golpe resulta un éxito hasta que  la viejecita de...