Basado en la obra de Noel Coward , Cabalgata ( Cavalcade , 1933) fue la gran triunfadora de los Oscar de 1933, pero eso ni dice ni desdice a su favor o en su contra. Son las imágenes de cualquier película las que desvelan sus aciertos y también las que destapan sus defectos. Y el film de Frank Lloyd no escapa a esta doble afirmación. Solo hay que verla para darse cuenta de que su mirada y sus formas son conservadoras, como conservadora lo fue la época victoriana en la que se inicia. Cabalgata es conservadora en su mensaje, en sus imágenes y en la imposibilidad de Frank Lloyd a la hora de superar la excesiva teatralidad de las situaciones que expone y de sus personajes, que arrastran su artificialidad a lo largo de los distintos momentos que suman aburrimiento y dan forma al total de un film desapasionado, sin vida cuando pretende hablar o imitar a la vida. Lloyd va pasando por distintas etapas del siglo XX, desde la guerra Bóer (en Sudáfrica) y la muerte de la reina Victoria hasta...