Es indudable que la guerra fría afectó política, social y culturalmente. Trajo consigo la intermitencia inestabilidad-estabilidad, amenaza y miedo, pero también un nuevo tipo de cine de espionaje, aquel en el que se enfrentaban los dos grandes bloques económicos que se oponían sin llegar a entrar en una lucha abierta. La suya era una pelea en la sombra, aparte de conflictos bélicos en lugares apartados de sus fronteras como pudieron ser Corea, Vietnam o Afganistán. En el cine, el conflicto se puede apreciar en algunos de los títulos de la serie James Bond o en El espía que surgió del frí o ( The Spy Who Came in from the Cold , Martin Ritt , 1965), pero antes de que 007 popularizase y frivolizase el mundo de los espías y de que Ritt , adaptando a John Le Carre , lo humanizase en su descenso a las sombras, Henri-Georges Clouzot lo satirizó en Los espías ( Les espions , 1957), cinco años después de que Henry Hathaway realizase Correo diplomático ( Diplomatic Courier , 1952), cuyo prot...