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Mostrando las entradas etiquetadas como andrzej wajda

Danton (1982)

Las revoluciones liberales de Estados Unidos y Francia estuvieron sobre todo en manos de abogados y médicos o, dicho de otro modo, en manos de legisladores y sanadores de carrera. Eran miembros de la burguesía, gente supuestamente culta, privilegiados económicos que habían tenido acceso a estudios primarios, secundarios y superiores, que creían estar preparados para algo más que ejercer de comparsas de un orden político en el que no se encontraban. No era el suyo. Buscaban mayor presencia política en el panorama nacional, aunque el país norteamericano todavía no era una nación cuando los Thomas Jefferson, Benjamin Franklin, que no eran abogados, y los John Adams, Alexander Hamilton, John Jay o James Madison, que sí lo eran, se decantaron por poner fin a su identidad británica, pues la City quedaba lejana y las exigencias del gobierno de Jorge III no eran de su agrado. También en las no liberales se da el caso de que la abogacía y la medicina mandan. La revolución bolchevique encontró a...

Walesa, la esperanza de un pueblo (2013)

<<Nosotros, la gente... Hoy la gente salta vallas y derrumba muros. Y lo hacen porque la libertad es un derecho humano>>. Así concluye Walesa. La esperanza de un pueblo ( Czlowiek z nadiziei , 2013), con las palabras del líder obrero y premio Nobel polaco ante el congreso estadounidense. En ese instante, Walesa recalca y recuerda que la libertad es un derecho humano, pero sus palabras transcienden el momento señalado para advertir que hay que protegerla, porque siempre se encuentra en peligro, bajo la amenaza de nuevas vallas y de nuevos muros que intentarán impedirla o acotarla. Desde sus inicios cinematográficos, Andrzej Wajda encontró en la historia polaca la principal fuente de inspiración para sus películas o quizá fuese mejor decir que encontró en el cine el medio que le posibilitó la búsqueda de la identidad nacional polaca. En la mayoría de las ocasiones, su mirada al pasado le permitía abordar el presente de Polonia y, en Walesa , no es distinto. Mira a su protag...

La tierra de la gran promesa (1974)

Las diversas interpretaciones de los hechos y de los sucesos históricos dan forma a la Historia que llega hasta nuestros días y damos por válida. Cuando somos niños damos por hecho que el pasado es tal como nos lo cuentan en la escuela o en los libros que en ella se manejan, pero ya de adultos convendría ampliar miras y cuestionar la objetividad de los subjetivos que han estudiado los hechos acudiendo a las fuentes disponibles, a veces escasas, también omitiendo esto o aquello e incluso, como Heródoto , tomándose licencias literarias para dar gracia al asunto. La Historia no consiste en señalar y memorizar fechas o anécdotas, que si bien pueden resultar simpáticas o sorprendentes solo satisfacen la curiosidad y la demanda de quienes no tienen tiempo ni ganas para más. Su estudio resulta un trabajo complejo y laborioso que conlleva paciencia, integridad, imparcialidad, investigación y crítica, algo así como contrastar la ...

Generación (1954)

Hace algunos veranos, un peregrino se acercó al grupo de amigos del que yo formaba parte. Él estaba solo y por sus palabras e indumentaria supimos que había recorrido muchos kilómetros a pie. Lo que no dijo, aunque sí comprendimos era que buscaba un momento de evasión, de modo que no tardó en hablar de su experiencia por el camino y en el Camino, de su Polonia natal y de su cine, alabando su grandeza, aunque solo nombrando a Roman Polanski . Esta circunstancia me hizo pensar: <<o sus conocimientos sobre la cinematografía polaca dejan mucho que desear o solo pronuncia Polanski porque cree que no nos suena el nombre de otro director polaco>>. Fuera una u otra, permanecí en silencio y atendí a la conversación que durante los minutos que siguieron intercalaba en una charla informal cuestiones de allí (él) y de aquí (el resto de los presentes). Entre risas por ambas partes y sin profundizar en los temas, se estaba produciendo el acercamiento entre dos culturas y supe que habí...

Cenizas y diamantes (1958)

<<Como una antorcha incandescente que arde esparces a tu alrededor centellas crepitantes. ¿Sabes, al menos, si ardiendo eres más libre o si aceleras el desastre de todo lo que fue tuyo? ¿Si solo quedara de ti un puñado de ceniza dispersado por la tempestad, o si se hallará en lo más profundo de las cenizas un diamante estrellado promesa y prueba de victoria eterna? (Cyprian Norwid) La filmografía de Andrzej Wajda presenta a lo largo de muchos de sus títulos una intención (necesidad) de analizar la situación presente de su país natal desde hechos históricos pasados, que abarcan desde la Segunda Guerra Mundial hasta el final del periodo comunista que se implantó a la conclusión del conflicto bélico que el cineasta polaco expuso en su "trilogía de la guerra", iniciada en  Generación  ( Pokolenie , 1954), su primer largometraje como director, seguida de la claustrofóbica  Kanal  (1957) y concluida en  Cenizas y diamantes ( Popiók i diament , 1958),...

Kanal (1957)

Cineasta clave de la cinematografía polaca, Andrzej Wajda  inició su trayectoria profesional en 1950 con el cortometraje Zly chlopiec , para cuatro años después debutar en la realización de largometrajes  con  Generación ( Poklenie , 1954). A este primer film le siguieron otras dos producciones también ambientadas en la Polonia de la Segunda Guerra Mundial: Kanal (1957) y Cenizas y diamantes ( Popil i diament , 1958), por lo que las tres películas forman una especie de trilogía de la ocupación, pero, además, en estos dos últimos títulos ya se aprecia la modernidad cinematográfica que poco después se extendería por otros países del este europeo. En ellas expuso parte de la situación vivida por la resistencia polaca, de la que él mismo  formó parte, pero, a diferencia de sus compañeras y salvo sus primeros minutos, que se desarrollan en la superficie para presentar la situación y a los personajes, Kanal transcurre por el alcantarillado de Varsovia donde hombres, mu...

Katyn (2007)

Se puede tomar a broma, como una redundancia o un trabalenguas, aunque también como una paradoja, una pedantería o una reflexión lógica, pero más allá de sus imágenes existen películas que replantean cuánto hay de verdad o de mentira en la Historia y en las versiones de quienes la escriben, porque, en ocasiones, la mentira esconde una verdad, y la verdad no es sino aquello que se da por sentado, aunque en realidad forme parte de la mentira que se pretende hacer pasar por verdad histórica. Durante más de cincuenta años, manipulando verdades y mentiras, los dirigentes soviéticos negaron de manera sistemática la autoría del crimen contra el pueblo polaco narrado por  Andrzej Wajda  en  Katyn . Desde sus orígenes como cineasta, el realizador ha mostrado en la pantalla acontecimientos que afectaron a su país — Kanal ,  Cenizas y diamantes ,  El hombre de mármol  o, más reciente en el tiempo,  Walesa, la esperanza de un pueblo —, por ello no resultó extr...

El hombre de mármol (1976)

En El hombre de mármol ( Czlowiek z marmuru , 1976), Andrzej Wajda hace una clara referencia a la creación de un mito y su destrucción; en realidad, encuentra su modelo en el minero Alekséi Stajánov, a quien en 1935 la propaganda soviética convirtió en ejemplo nacional de producción, pues se dijo que había recogido en un día, junto a otros tres compañeros, ciento dos toneladas de carbón, cantidad que suponía multiplicar por catorce la recolección diaria. Con Stajánov se inició un movimiento con el que las autoridades, más que los trabajadores, pretendían un aumento en la producción; de modo que este modelo humano servía para intereses propagandísticos que contribuyesen a establecer la verdad de Stalin, quien pretendía, incluso desde la fantasía y la exageración de las cifras, hacer realidad sus números, sus predicciones, su progreso. Wajda se inspira en ese uso de la propaganda para crear héroes que sirvan de modelo a imitar, pero no se trata del modelo que toma un escultor para...