Sin salir de su casa, como quien dice, Julio Verne viajó a muchos lugares. Lo hizo con la inventiva y con los datos que introducía en sus textos dando forma al tono didáctico que asoma en muchas páginas de sus aventuras literarias. En y con la imaginación, en compañía de sus héroes y de sus lectores, el escritor de Nantes visitó lugares remotos sobre, bajo y en la superficie terrestre. También alcanzó la Luna, acompañó a Nemo muchas leguas submarinas y atravesó la Rusia de los zares junto a Miguel Strogoff, su heroico agente secreto al servicio de su majestad y el héroe interpretado por Curd Jürgens en la aventura cinematográfica que el veterano Carmine Gallone , cuya primera película la realizó en 1913, adaptó a la pantalla en 1956, en la que quizá sea la mejor versión de la novela , con permiso de la silente rodada por Viktor Tourjansky en 1926, versión de la que recibe influencias. Al final del segundo capítulo, Verne escribe que <<El único agente que no teme ni ...