Durante la veinteava edición del Festival de Berlín, celebrado en 1970, una de las candidatas al premio, O. K. (Michael Verhoeven, 1970), producción de la Alemania Federal (RFA), fue apartada de concurso, hecho que generó protestas y encaramientos, obligando a los organizadores del evento a cancelar el certamen en el que también competían Satyajit Ray, Brian De Palma, Roy Andersson o Bernardo Bertolucci. De entre los miembros del jurado, había quien, como George Stevens, la acusaba de antiestadounidense, quizá sin tener en cuenta que se trataba de una película antibelicista y antimilitarista, y, por tanto, no trataba de fomentar la distancia entre países; y quien, como Dušan Makavejev, criticaba y se oponía a la controvertida decisión de sacarla de concurso; pues, una vez proyectada, eliminarla iba contra las normas del festival. Obviamente, los que defendían la película abogaban por la libertad de expresión. Además, Verhoeven no inventaba nada, pensar lo contrario se antoja entre hip...