En El bandido ( Il bandito , Alberto Lattuada , 1946) aparecen dos actrices en apariencia opuesta y complementarias; dos de los grandes rostros femeninos del cine italiano de la segunda mitad de la década de 1940. Una es Anna Magnani y la otra Carla Del Poggio ; la primera es la imagen visceral y la fuerza desatada; la segunda, la inocencia perdida y la cotidianidad sufrida. Ambas fueron las actrices del neorrealismo, pero mientras la primera se convertía en icono cinematográfico, la segunda decidió dejar de actuar casi al tiempo que desaparecía ese periodo que cambió el cine mundial. Jovial en sus comienzos en dos comedias de Vittorio De Sica , la actriz nacida en Nápoles, el 2 en diciembre de 1925, asumió el rol de superviviente en la miseria a la que se enfrenta en sus papeles neorrealistas. Tanto físicamente como por su temperamento en la pantalla, Magnani y Del Poggio son distintas, casi opuestas. Esa diferencia queda patente en los rostros humanos interpretad...