La última etapa profesional de Kenji Mizoguchi se desarrolló en el seno de la productora Daiei en Kyoto, por aquel entonces dirigida por Matsutaro Kawaguchi , su antiguo socio en la Daiichi . La presencia de Kawaguchi al frente de la poderosa compañía, unida a la reconocida maestría del cineasta, posibilitó a Mizoguchi los medios y la libertad necesarios para rodar varias de sus obras maestras. Entre ellas se cuenta La señorita Oyu ( Oyû sama ), una película que, debido a la obsesiva búsqueda de la perfección por parte del realizador, provocó su insatisfacción, pero, dejando a un lado el exigente (e inalcanzable) perfeccionismo perseguido por el excepcional director japonés, se trata de otra de sus grandes tragedias. Bella, pausada y poética, como anuncia la secuencia en el bosque donde la luz solar se filtra entre los árboles mientras Sinnosuke ( Yuji Hori ) contempla por vez primera el rostro de Oyu ( Kinuyu Tanaka ), la película resulta una a...