Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como ana mariscal

Ana Mariscal. Cineasta

Su papel protagonista en Raza ( José Luis Sáenz de Heredia , 1942) provocó que su imagen quedase ligada a esta película panfletaria cuyo argumento fue obra de Franco. Nunca logró desprenderse de dicho estigma, que no deja de ser una simpleza que desvirtúa la importancia de Ana Mariscal en la historia de la cinematografía española: la de ser pionera en el cine realizado por mujeres. El film de Sáenz de Heredia no fue la primera aparición de la actriz en la pantalla, pero sí le abrió las puertas del éxito que continuaría cosechando a lo largo de la décadas de 1940 y 1950. Salvo excepciones, el cine de aquel entonces era repetitivo y poco satisfaría las ambiciones e inquietudes artísticas de la actriz. Así parece corroborarlo que, junto al director de fotografía  Valentín Javier , con quien se casaría en 1954, fundase  Bosco Films . Bajo el sello de su productora dio el salto a la dirección de largometrajes. Inusual, por no decir inaudito, pero ella era una figura a contracor...

Con la vida hicieron fuego (1957)

Interesada en desarrollar su faceta de cineasta, Ana Mariscal regresó a la dirección cinco años después de rodar el cortometraje documental Misa en Compostela (1952), película que realizó mientras promocionaba en Galicia  Segundo López, aventurero urbano (1952), una de sus cumbres cinematográficas y un film que no obtuvo ni el éxito ni la distribución que merecía. Con el fin de no sufrir la misma calificación de tercera categoría, que reducía al máximo la exhibición en las salas comerciales, en  Con la vida hicieron fuego (1957) la realizadora madrileña optó por abandonar el realismo descriptivo que sobresale en su primera película y se decantó por un drama conciliador que encuentra su mayor atractivo en los momentos que retraen la acción al pasado y en el tono espectral, más que nostálgico, de la voz de Quico ( Jorge Rigaud ), a quien no vemos al inicio, pero de quien escuchamos sus palabras sobre las imágenes de Ferraras, su pueblo natal, adonde regresa después de su lar...

El camino (1963)

La primera novela que leí de Miguel Delibes  pudo haber sido otra cualquiera y, sin embargo, fue El camino  (1950), pero más que una lectura resultó ser un regalo que me descubría su sencillez narrativa, la misma que, desde entonces, he ido disfrutando a lo largo de los años en muchos otros títulos imprescindibles del escritor vallisoletano. Sin duda  El camino  es uno de ellos y, aunque no fue su primera novela publicada, tal honor recae en La sombra del ciprés es alargada  (1947), sí fue la primera que alguien se atrevió a adaptar a la pantalla. Lo hizo una actriz y cineasta que, inconformista con su tiempo, había debutado tras las cámaras en Segundo López, aventurero urbano (1953), cumbre de aquel neorrealismo cinematográfico español que pudo ser en unos pocos films y que no fue posible generalizar durante el franquismo. Productora, guionista y directora,  Ana Mariscal hizo suyas las páginas y los diálogos escritos por  Delibes  pero narran...

Segundo López, aventurero urbano (1953)

Ignoro, o no podría decir con absoluta certeza, cuál fue el primer largometraje de la historia dirigido, escrito, interpretado y producido por una mujer, pero sí sé que  Ana Mariscal hizo todo eso en Segundo López, aventurero urbano  (1953) y que, años antes, en 1932, Leni Riefenstalh había hecho lo propio en La luz azul  ( Dax Blaue Licht , 1932 ). Y, si nos remontamos a los albores del cine,  Alice Guy Blaché , pionera en filmar ficción, en 1896 dirigió, escribió, fotografió e interpretó el cortometraje La fée aux choux . Puntualizo esto porque considero que estas y otras cineastas — Esther Shub  (revolucionaria en el uso del montaje en películas documentales ),  Lotte Reiniger  (realizadora del primer largometraje animado),  Dorothy Arzner  (la primera mujer en formar parte del sindicato de directores de Estados Unidos),  Vera Chytilová , Ida Lupino , Kinuyo Tanaka ,  Larisa Shepitko ,  Agnès Varda , Sara Gómez ,  Mar...

Un hombre va por el camino (1949)

Dos años después de escribir para Antonio del Amo el guión de Cuatro mujeres (1947), su primer guión cinematográfico,  Manuel Mur Oti debutó en la dirección con este melodrama rural en el que ya se observan las bases del estilo que iría perfeccionado en sus siguientes películas —un estilo en el que cobran importancia los simbolismos, el protagonismo femenino o el enfrentamiento del individuo con el conjunto que lo juzga—. Como su título apunta, Un hombre va por el camino se inicia con un vagabundo ( Fernando Nogueras ) que, tumbado sobre la hierba y bajo el azul celeste, lee a Shakespeare antes de proseguir su deambular sin rumbo ni metas, huyendo de las responsabilidades y de las ataduras que le obliguen a permanecer en cualquier parte. La vitalidad y sus ansias de libertad son las características que lo definen en ese primer instante, pero su destino lo conduce hasta Monte Oscuro, nombre que Mur Oti volvería a emplear en Orgullo  (1955), un espacio inaccesible y s...

Raza (1941)

Como cualquier otra cinematografía, la española tiene su historia. La suya, en buena medida, estuvo marcada por la Guerra Civil y la larga dictadura que la siguió. El cine de los primeros años del régimen franquista apostó por la propaganda fílmica, por la censura, por la ignorancia y por la manipulación para ensalzar su ideología en films bélicos que, desde la ausencia de rigor histórico, pretendían justificar el alzamiento y adoctrinar al público que acudía a las proyecciones (aunque esto no fue exclusividad del cine español, sino de cualquier cinematografía controlada por políticas intolerantes con la libertad de expresión y elección). La más conocida de aquellas producciones, que mostraban el conflicto civil y militar desde la parcialidad, fue ideada por un dictador cuyo nivel cultural tenía fama de ser inversamente proporcional a su suerte, que, bajo el seudónimo de Jaime de Andrade, desarrolló un argumento que asumía rasgos autobiográficos, aunque adulterando hechos y situac...