Sus inicios en el cine se remontan a 1914, cuando dirigió, escribió y protagonizó Hombre o mujer . Posteriormente, adquirió fama dando vida a Peladilla, un personaje, otro entre tantos, que imitaba o asumía rasgos chaplinescos, pero sin lograr captar la verdadera esencia de Charlot , que no era tarea sencilla: era imposible, ya que, para captar la esencia del vagabundo, habría que ser el propio Chaplin . Pero la importancia de Benito Perojo en el cine español está fuera de duda, de hecho, no la adquirió como imitador, sino como el creador cinematográfico que intentó un tipo de cine mundano y moderno. En El negro que tenía el alma blanca (1927), casi lo logra: Perojo se internacionaliza y se muestra cosmopolita (charlestón, paisajes parisinos, localizaciones veraniegas en la costa francesa, el ámbito teatral y locales de moda), incluso, si dejamos de lado la falta de profundidad de su mensaje, trasgresor. Años despu...