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Mostrando las entradas etiquetadas como greta garbo

La reina Cristina de Suecia (1933)

El cartel promocional de Ninotchka ( Ernst Lubitsch , 1939) apunta que Garbo ríe, como si esto fuese la primera vez que sucede en la gran pantalla. Casi, pues la “Divina” ya se carcajea en La reina Cristina de Suecia (Queen Christina, Rouben Mamoulian, 1933), cuando se produce su encuentro casual con el enviado de Felipe IV, don Antonio Pimentel, interpretado por John Gilbert en su penúltima aparición en cine. El actor había sido una de las más grandes estrellas de Hollywood del último periodo mudo, gracias al enorme éxito de El gran desfile (The Big Parade, King Vidor , 1925), y un empleado díscolo que Louis B. Mayer había jurado destruir; se dijo que por el golpe que el galán le propinó tras un comentario malicioso sobre la fallida boda entre el actor y la actriz sueca. Gilbert y Greta Garbo nunca se casaron, pero habían sido pareja artística en tres películas silentes — El demonio y la carne (Flesh and the Devil, Clarence Brown, 1926), Ana Karenina (Edmund Goulding, 1927) y ...

La tierra de todos (1926)

Las expectativas de Mauritz Stiller cuando aceptó la propuesta contractual de Louis B. Mayer serían las de cualquier cineasta de prestigio que llegaba a Hollywood con la idea de que los estudios, en su caso la MGM , pondrían a su disposición los medios necesarios para realizar el tipo de cine que pretendía, pero lo que se encontró fue un sistema que supeditaba las intenciones artísticas a la producción en cadena, al engranaje dividido en distintos departamentos, a los presupuestos y al tiempo de rodaje establecido por los productores. Estas circunstancias no entraban dentro de los planes cinematográficos de Stiller , cuya ilusión e intención era, se supone, crear poesía en movimiento y no la de limitarse a asumir la dirección de un producto preestablecido y controlado por los jefes del estudio. Para él, ya supuso un duro golpe viajar a Estados Unidos y verse marginado por quien le había contratado, pues Mayer no le ofrecía ninguna propuesta que llevar a la pantalla; y más frust...

Greta Garbo. La estrella etérea

La infancia y la adolescencia suelen ser etapas idóneas para divertirse, despreocuparse, rebelarse y fantasear sin pensar qué deparará la edad adulta. Son ensoñaciones infantiles, después adolescentes, ambas necesarias y beneficiosas para un desarrollo equilibrado, que no plantean seriamente la necesidad de mirar más allá del ahora ni preocuparse de que algún día la adultez llamará a la puerta, silenciosa, casi sin avisar, para confirmar que, para muchos, las ilusiones han sido sustituidas por objetivos tangibles, profesionales o personales. Pero no todas las niñas y niños tienen la posibilidad de crecer en un entorno adecuado para la ensoñación, y aún así sueñan, se evaden de realidades complicadas y generan ilusiones que en ocasiones convierten en metas a conquistar. Greta Lovisa Gustafsson era una de esas niñas, que fantaseaba ser actriz y soñaba con una vida alejada de la miseria que rodeaba su niñez. Su sueño no era una idea pasajera, era una vía de escape y una fijación que, de ...

El demonio y la carne (1926)

Después de sus destacadas interpretaciones en  La saga de Gösta Berling ( Gösta Berlings saga ;  Mauritz Stiller , 1924) y en  Bajo la máscara del placer ( Die freudlose Gasse ;  G.W.Pabst , 1925), filmadas en Suecia y Alemania respectivamente,  Greta Garbo llegó a Hollywood acompañando al director que la lanzó a la fama, pero no fue Mauritz Stiller quien la consagró en suelo californiano. La inadaptación de su mentor y pareja dentro del sistema de estudios provocó su caída en el ostracismo y el honor de dirigirla en más ocasiones recayó en Clarence Brown , con quien la actriz sueca trabajaría en siete ocasiones, siendo la primera  El demonio y la carne ( Flesh and the Devil , 1926). Aunque ya había sobresalido en sus dos anteriores películas estadounidenses, Torrente  ( Torrent ;  Monta Bell , 1926) y La tierra de todos ( The Temptress ;  Fred Niblo , Mauritz Stiller , 1926), su tercer film estadounidense descubre a una actriz difer...

La saga de Gösta Berling (1924)

Su calidad cinematográfica es incuestionable, pero este clásico del cine mudo  a menudo se recuerda por la participación de una joven actriz que no tardaría en convertirse en un mito del celuloide. Greta Gustafsson  más conocida por su nombre artístico  Greta Garbo  destacó en este drama romántico en el que interpretó a una de las enamoradas del personaje principal. El papel de Elizabeth no fue el primero que interpretó la actriz, aunque sí sería el más importante hasta esa fecha, en la que se puso en manos de uno de los cineastas más reputados del periodo silente sueco. El realizador  Mauritz  Stiller  la tomó bajo su protección, cambiando su nombre real por aquél por el que sería conocida y recordada por todos los amantes del cine. Además, cuando el productor  Louis B. Mayer  le propuso dirigir en Hollywood, Stiller se llevó con él a la joven, a quien intentó introducir en la meca del cine-industria para convertirla en su estrella....

Ninotchka (1939)

Elegante, sofisticada y llena de momentos memorables, en  Ninotchka  (1939) también hay cabida para la reflexión irónica, el romance y el humor de  Ernst Lubitsch , no en vano, este admirado cineasta, desplegó lo mejor de su talento, de su sutileza y de su elegancia en la dirección para conseguir una de sus comedias más logradas, que parte del guión firmado por  Charles Brackett , Walter Reisch y Billy Wilder , y este a su vez, de un primer tratamiento en el que habían trabajado George Cukor , que iba a encargarse de la realización,  Sam Behrman y Gottfried Reinhardt . Pero en  Ninotchka  poco queda de aquel primer borrador de apenas cuatro páginas, y sí se puede apreciar la presencia de Wilder  en pequeñas muestras de la ironía que caracterizaría algunas de sus futuras comedias, en los estupendos diálogos o en los personajes secundarios, en escenas como la reunión que mantienen Ninotchka y sus amigos en el piso de Moscú. El papel protagoni...