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Mostrando las entradas etiquetadas como emma penella

Un marido de ida y vuelta (1957)

Con apenas dos años de diferencia, Enrique Jardiel Poncela y Noel Coward estrenaron dos comedias que encuentran su parecido razonable en la aparición del espectro de un cónyuge —masculino, en el caso del autor español; y femenino, en el inglés— que regresa al mundo de los vivos para enredar más si cabe el presente de su media naranja en vida. Hay similitud entre ambas funciones. ¿Coincidencia? ¿Influencia de Un marido de Ida y vuelta (1939) sobre Un espíritu burlón (1941)? Cierto que guardan un parecido razonable, pero, más allá del fantasma, las diferencias son mayores que las similitudes, en la trama y en el tipo de humor; aunque las dos asuman un tono fantástico y cómico cuyo enredo encuentra el nexo común no solo en dicha aparición, sino en el triángulo amoroso entre el más allá y el más aquí. El éxito de las dos obras no pasó desapercibido para el cine y ambas tuvieron sus adaptaciones cinematográficas, siendo la de Coward la que primero vio la luz, de la mano de un ilustre c...

La busca (1966)

Mi primer contacto con la narrativa de Pío Baroja se produjo cuando abrí y leí  Zalacaín el aventurero , pero fueron las lecturas de El árbol de la ciencia y de El mundo es ansí las que acabaron por convencerme de la grandeza y universalidad de la prosa de Baroja . Desde entonces, ha sido uno de mis autores habituales y su literatura, innovadora en su momento y de incuestionable valor y calidad siempre, me ha hecho reflexionar y nunca me ha decepcionado, más bien me ha llevado a admirar a un escritor que volvió a deleitarme con la trilogía La lucha por la vida , compuesta por La busca , Mala hierba y Aurora roja . Esta trilogía es una espléndida muestra de la escritura barojiana, del aprendizaje de su desorientado protagonista por un Madrid marginal donde a duras penas sobrevive y donde intenta enderezar su rumbo sin aparente éxito. Se trata de una novela publicada por primera vez en 1903, aunque su forma definitiva no aparecería hasta el año siguiente, pero el paso del tiempo ...

Emma Penella. Comicidad, drama y sentimiento

¿Quién podría reconocerla en La duquesa de Benameji  ( Luis Lucia , 1949), cuando su presencia en la película se redujo a ser doble de luces de Amparo Rivelles ? ¿Quién no la reconoce en títulos capitales de   Luis García Berlanga ,  José Antonio Nieves Conde ,  Juan Antonio Bardem ,  Manuel Mur Oti ,  Ladislao Vajda ,  José Luis Sáenz de Heredia , Angelino Fons  o Francisco Regueiro ? ¿Quién pone en duda que Emma Penella fue una de las grandes actrices que ha dado el cine español o que forma parte de la historia del cine? Esta madrileña de nombre Manuela Ruiz Penella, nacida en 1931, revolucionó el panorama cinematográfico español con sus interpretaciones de mujeres carnales y rebeldes, mujeres cuyas actitudes desafiaban a la hipocresía moral en películas como  Los peces rojos ,  Fedra  o  La cuarta ventana , en la que compartió protagonismo con sus hermanas  Elisa Montés  y  Terele Pávez . A ntes de converti...

Padre nuestro (1985)

Los diez años que separan  Las bodas de blanca (1975) de Padre nuestro (1985) fueron para  Francisco Regueiro  años de ostracismo cinematográfico —no deseaba dirigir si no tenía la libertad absoluta para hacerlo—, pero también fueron años de maduración, de dedicación al dibujo, de trabajos para la televisión y de desarrollar argumentos con Ángel Fernández Santos , su colaborador desde  Las bodas de blanca  (1975) hasta Madregilda (1993). <<En Padre nuestro hay dos autores: uno de ellos es Ángel Férnandez Santos y el otro yo, que soy al tiempo el director de la película>>. Pocos cineastas reconocen la labor de los guionistas, salvo si son ellos mismos los autores de los guiones, quizá por la necesidad de inflar egos o tapar inseguridades (que en ocasiones vendría a ser lo mismo), pero, en el libro que  Carlos Barbechano  dedicó a la obra de  Regueiro  ( Francisco Regueiro . Filmoteca Española, Madrid, 1989), este no dudó a la ...

Fedra (1956)

Como otras expresiones artísticas, el cine no es ajeno a la mitología ni a los personajes que por ella deambulan mostrando sentimientos encontrados mientras el destino, aciago por norma general para sus héroes y heroínas mortales, marca la tragedia de hombres como Edipo, Orestes u Orfeo y de mujeres como Altea, Antígona o Casandra, víctimas condenadas a sucumbir a sus ambiciones, deseos y emociones, y víctimas del hado caprichoso que, a menudo en forma de dioses tan humanos como ellos, se presenta en su camino para guiarles hacia su destrucción. Fedra es otro de los mitos destinados a sucumbir a la tragedia, en su caso, aquella que se produce a raíz de su matrimonio con Teseo y de su enamoramiento, no correspondido, de Hipólito. El rechazo del virginal hijo del héroe griego hacia su madrastra es asumido en Fedra (1956) por Fernando ( Vicente Parra ), un joven domador de caballos que en ningún momento se deja seducir por los encantos de Estrella ( Emma Penella ), más aún, muestra el d...

Los ojos dejan huella (1952)

En la década de 1950 se produjo una amalgama de cineastas españoles de diversas edades, ideologías e intereses, lo cual deparó una curiosa variedad de estilos y perspectivas dentro del limitado y mal cuidado cine español. A los realizadores que habían iniciado su carrera cinematográfica antes de la Guerra Civil, caso de Florián Rey ,  Edgar Neville  o  José Luis Sáenz de Heredia , se unieron durante la contienda  Rafael Gil o Antonio del Amo , ya en la posguerra directores como  José Antonio Nieves Conde , Carlos Serrano de Osma , Francisco Rovira Beleta o  Manuel Mur Oti  y más adelante, en los primeros años cincuenta,  Berlanga ,  Bardem  o  Fernando Fernán Gómez . Cualquiera de los citados presenta en su filmografía películas que mantuvieron a flote un cine ahogado por la censura de la dictadura y por los intereses económicos de los responsables de las distribuidoras y productoras, más preocupados en obtener los derechos ...

Carne de horca (1953)

Las andanzas de los bandidos por las serranías andaluzas podrían haber dado pie a un género autóctono, similar en ciertos aspectos al western estadounidense, de hecho hubo varios y muy diferentes acercamientos a la figura de los bandoleros y a los espacios (y tiempos) por donde estos transitaban, como serían la destacada  Amanecer en puerta oscura  ( José María Forqué , 1957), con un final que bebe directamente de la tradición malagueña y de la Pragmática Sanción concedida por Carlos III en 1759, la personal adaptación realizada por Carlos Saura de la vida de José María Hinojosa <<El Tempranillo>>> en  Llanto por un bandido  (1964), o la televisiva y más desenfadada  Curro Jiménez  (1976-1978), pero ninguna de ellas alcanza la perfección narrativa lograda por Ladislao Vajda en  Carne de horca . Su fluidez narrativa y la puesta en escena de  Vajda  igualan drama y acción sin perder de vista el romance o las luchas en espacios...

Cómicos (1954)

<<Parábamos en las ciudades muy pocos días —seis, siete—, y en seguida, abandonábamos la pensión estrechuja, sucia y con alguna chinche que otra, abandonábamos el camerino con olor a retrete y paredes llenas de garabatos y firmas: "Aquí trabajó Pepe Salvatierra el 20 de febrero de 1913", y de nuevo a la estación, a beber el tazón de café aguado y a esperar a que el representante de la empresa nos dijese: —Ése es nuestro tren. Y nos alejábamos de la ciudad gris y vulgar, que tendría, claro, su catedral y su paseo de las siete, para meternos en el departamento de segunda, dejar pasar fugazmente la vida, los paisajes y huir hacia otra nueva ciudad en la que sabe Dios lo que nos podría suceder>>. ( Fernando Fernán Gómez : El tiempo de los trenes ) La vida itinerante de las cómicas y cómicos españoles avanzaba sobre los raíles de las vías que los llevaba de localidad en localidad. En ellas se apeaban durante un suspiro, aunque suficientemente largo para pod...

La cuarta ventana (1961)

Comedia, drama, algo de intriga, homenaje al cine de Alfred Hitchcock  desde la ventana de la casa del trío protagonista y, sobre todo, la impagable presencia en una misma película de las hermanas Ruiz Penella: Manuela, Elisa y Teresa, más conocidas por sus nombres artísticos  Emma Penella , Elisa Montés y Terele Pávez .  La cuarta ventana , atípico film dirigido, producido y escrito por  Julio Coll , concede su protagonismo a tres mujeres igual de atípicas, a quienes se conoce en un local nocturno donde no tardan en enzarzarse en una pelea con diversos hombres que las molestan. La bronca acaba con su detención, pero a ellas les da igual, al menos esa es la impresión que produce su estancia en la comisaría donde les leen sus expedientes y donde son interrogadas sobre alguien que emplea botes de crema para traficar con drogas. Esta distracción argumental sirve para esbozar parte de sus personalidades y de su rebeldía. Allí niegan reconocer al maniquí de la chaq...

El batallón de las sombras (1956)

En  El batallón de las sombras  (1956)  Manuel Mur Oti repartía el protagonismo entre varias mujeres para rendir homenaje al género femenino, aunque se trata de un homenaje condicionado por el contexto socio-político del país y de la época. Pero ¿fue  Mur Oti  consciente de que su intención no alcanzaba a todas las mujeres? Posiblemente no, pues carecería de la perspectiva histórica necesaria —la que hoy se presenta ante nosotros para indicarnos lo que ayer estaba velado, haciendo hincapié entre lo que era y ya no es, y lo que no era y ahora es—. Su interpretación del sexo femenino estaría limitada por el pensamiento dominante de entonces y, por tanto, estaría condicionada por el modelo aceptado, asumido e impuesto. Para explicar esto solo hay que ubicar la película en su tiempo, mediados de la década de 1950, y en su espacio, un país conservador de moral nacionalcatólica —tradicional, censora, estirada, represiva, un tanto hipócrita— que limitaba y condenaba...