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Mostrando las entradas etiquetadas como alfred Hitchcock

Topaz (1969)

El vicio de espiar (de Hitchcock) Por Antonio Pardines   Aunque generalmente no se nombre entre sus grandes obras, Topaz (1969) es un ejercicio narrativo cinematográfico de primer orden en el que Alfred Hitchcock, a partir del guion escrito por Samuel Taylor —basándose en la novela del hacedor de superventas Leon Uris— despliega su talento para llevar la situación a donde quiere. Tras más de cuatro décadas generando tensión, desplegando sus obsesiones sobre la pantalla y jugando con la ilusión-percepción del público, Hitchcock sabe qué se trae entre manos y cómo manejarlo. El mundo del espionaje no tiene secretos para él; y si los tiene, lo disimula. Su adaptación de Uris funciona sin las irregularidades de Cortina rasgada ( Torn Curtain , 1966), la otra película suya con la Guerra Fría como decorado principal. Sitúa ambas de lleno en el conflicto geopolítico que marcó la segunda parte del siglo XX, pero la ambientada en la Europa tras el «Telón de acero» es más popular entre el ...

El hombre de la isla de Man (The Manxman, 1929)

Los primeros minutos de El hombre de la Isla de Man ( The   Manxman , 1929) desarrollan un realismo atípico en Alfred Hitchcock . Muestran un puerto pesquero y la llegada de los barcos que descargan sus capturas. Por un instante, pienso que el año del rodaje del último film silente de Hitchcock es el mismo en la que John Grierson filma su documental Grifters (1929) y establezco una conexión entre ambas películas que no tarda en desaparecer. El parecido concluye en el instante en el que Hitchcock presenta a sus dos protagonistas masculinos, Pete ( Carl Brisson ) y Philip ( Malcolm Keen ), dos hombres que se aprecian y que pretenden luchar por una misma causa (pedir que las autoridades controlen el tráfico de turistas por las aguas donde los marineros faenan), aunque proceden de diferentes clases sociales. No obstante, el detalle más importante de su relación no se encuentra en su amistad ni en esa causa común, que ya no vuelve a asomar en pantalla, sino en el amor que ambos sie...

Pánico en la escena (1950)

En Pánico en la escena ( Stage Fright , 1950), Alfred Hitchcock se parodia a sí mismo, se burla de su juego de engaño y de su falso culpable e ironiza sobre las apariencias, la familia y el amor de pareja. Consigue una comedia en la que las obsesiones y el suspense se mitigan respecto a otras de sus películas, dejando que el humor británico domine sobre el escenario que se abre ante nosotros cuando se alza el telón. Estamos en Londres, en sus calles, en el interior de un descapotable que huye. Escuchamos la conversación de la pareja, la confesión de Jonathan Cooper ( Richard Todd ) a Eva Gill ( Jane Wyman ), que nos confirma que Pánico en la escena  será una intriga. Escoge el teatro, un pub o el hogar de los Gill para representar su mascarada y, aunque no se trate de uno de sus mejores films, más bien lo contrario, encaja en su imaginario: el falso culpable, las apariencias y engaños, la relación materno-filial, el romance y la ironía, la manipulación y la fina línea que separa ...

Chantaje (1929)

El primer plano del giro de una rueda de automóvil abre Chantaje ( Blackmail , 1929) a una jornada laboral quizá rutinaria, quizá menos común de lo habitual para el detective novato que poco después interviene en la detención de un sospechoso y en el posterior interrogatorio. Del despacho, pasamos a la sala de reconocimiento y, sin tiempo que perder, vemos la toma de huellas digitales. El caso está cerrado, los detectives han cumplido y la rutina diaria concluye satisfactoria. Son secuencias que se suceden a ritmo de cine silente de finales de la década de 1920, cuando la cámara había adquirido un dinamismo que, según algunos cineastas, corría el riesgo de perderse con la llegada de los equipos sonoros, más pesados que los habituales hasta entonces. La sucesión de escenas muestra el trabajo de Frank y de otros agentes de Scotland Yard, pero ...

Cortina rasgada (1966)

Cincuenta años de profesión dan para mucho o para poco, según quien y qué tipo de trabajo, además, durante ese medio siglo lo lógico sería sufrir algún bajón de vez en cuando y no siempre alcanzar los objetivos que uno se propone; incluso, en ocasiones, se puede sentir desgana, poner el piloto automático y dejarse llevar por caminos conocidos sin más exigencia que llegar al final de la jornada. ¿Por qué negarlo, cuando esto puede ser positivo? Puede serlo por varias razones, una de ellas sería la autocrítica, una vía excepcional para que lo malo mejore y lo mejor alcance mayores cotas, aunque con el peligro de caer en una vía paralela que conduce a la búsqueda obsesiva de la inalcanzable perfección. Lo bueno y lo magistral prevalecen en la filmografía de  Alfred Hitchcock , pero tampoco escapa a estos bajones puntuales que ni su merecido prestig...

Sabotaje (1936)

El cine de Alfred Hitchcock es un magistral ejemplo de constancia y de constantes que prácticamente reaparecen en cada una de sus películas, tanto en su etapa inglesa -la misma que parece no existir para quienes solo hablan de una parte de su filmografía- como en su periodo estadounidense, el más popular y aquel en el que alcanzó su plenitud creativa. Consecuencia de dicha reiteración de ideas y temas, hubo quien dijo que el cineasta británico siempre realizaba el mismo tipo de film, distinto en su forma, pero no en su sustancia. Hay parte de verdad en ello, ya que cualquier película de Hitchcock  remite a su universo personal y cinematográfico, donde descubrimos falsas identidades, mentiras, sospechas, sumisión o deseos reprimidos y nunca héroes ni heroínas, solo hombres y mujeres atrapados en sí mismos y en las situaciones que el realizador nos plantea sin dejar de introducir pinceladas de su humor y su "malicia" en muchas de las tramas. Pero sería simplificar en exceso...

Frenesí (1972)

La Inglaterra que vio nacer a Alfred Hitchcock era un país puritano de moralidad inflexible, de formas correctas y de tapar cualquier cuestión que alterase y trastocase la quietud moral y tradicional de una nación que todavía sentía y asumía ser la más civilizada y poderosa del mundo. Esa estricta moral victoriana sobrevivió a la muerte de la reina Victoria y, probablemente, pertenecer a una sociedad en extremo rígida, que prefería ocultar a tratar de forma natural temas incómodos para la época, como lo sería el sexo, condicionó al cineasta y provocó que uno de los temas reincidentes en su cine fuese la represión sexual. En Frenesí ( Frenzy , 1972), su regreso al cine inglés después de su periplo estadounidense, tanto el sexo como su represión reaparecen a lo largo de la acción y del suspense que avanzan como y por donde quiere el cineasta. Hitchcock emplea a sus personajes, entre ellos al falso culpable a quien el destino (el propio cineasta) zancadillea una y otra vez para jugar ...

Sospecha (1941)

La elegante y desenfadada comicidad de Cary Grant  en La pícara puritana ( The Awful Truth ; Leo McCarey , 1937) ofrecía un nuevo enfoque del galán cómico, divertido y alocado, pero con Alfred Hitchcock esa comicidad, que se asentó en La fiera de mi niña ( Bringing Up Baby ; Howard Hawks , 1938), adquirió ambigüedad y un tono oscuro, quizá no tanto como el pretendido por el cineasta británico, porque, ante la posibilidad de dañar la imagen comercial de la estrella cinematográfica, se vio obligado a modificar parte de sus intenciones originales. A buen seguro los cambios precipitaron una película distinta de aquella que el realizador inicialmente tenía en mente, sin embargo el resultado final no desmerece a la brillante pericia cinematográfica de  Hitchcock , que deparó mayor carga psicológica para jugar con la percepción del público, a partir de la conexión que este establece con Lina McLaidlaw ( Joan Fontaine ), una mujer que evoluciona del amor incondicional a la dud...

El proceso Paradine (1947)

Las ambiciones artísticas de David O. Selznick hicieron de él un productor independiente con aspiraciones cinematográficas "más grandes que la vida", así lo corroboran superproducciones como  Lo que el viento se llevó ( Gone to the Wind ; Victor Fleming , 1939) o  Duelo al sol ( Duel at Sun ; King Vidor , 1946) y su constante intervención en los rodajes de las películas que produjo. Por su parte, Alfred Hitchcock  era un cineasta consecuente con sus intenciones e intereses creativos, además de ser uno de los directores más importantes de Inglaterra, cuando se produjo su encuentro con Selznick . Antes del rodaje de Posada en Jamaica ( Jamaica Inn , 1939), el productor estadounidense ofreció al realizador británico un contrato para rodar en Hollywood un film sobre la trágica travesía del Titanic, pero aquel proyecto sobre la catástrofe del transatlántico quedó en nada y la asociación de los dos egos dio como primer fruto Rebeca ( Rebecca , 1940), a la que seguirían...

El enemigo de las rubias (1927)

Ignoro si por desconocimiento, por olvido o por desinterés, pero cuando escucho a alguien hablar sobre el cine de Alfred Hitchcock suele referirse a sus películas estadounidenses, como si solo existieran estas. Una pena que se pase por alto su etapa británica, porque el cineasta ya contaba con una filmografía rica y extensa antes de llegar a Hollywood, más de una veintena de títulos entre los que se pueden encontrar los espléndidos  El hombre que sabía demasiado  ( The Man Who Knew Too Much ; 1934),   Treinta y nueve escalones  ( The 39 Steps , 1935),   Alarma en el expreso  ( The Lady Vanishes , 1938) o, en su periodo mudo,  El enemigo de las rubias ( The Lodger , 1927). Esta última, la primera película en la que predomina el suspense hitchcockiano en estado puro, se presenta en la niebla londinense donde se observa el primer plano del rostro de una mujer que, aterrorizada, grita antes de convertirse en la séptima víctima del asesino que, inspirad...

Extraños en un tren (1951)

No haber leído la novela de Patricia Highsmith   Extraños en un tren , me impide valorar su narrativa, pero tampoco creo que sea necesaria su lectura para referirse a la narrativa empleada por  Alfred Hitchcock  en su adaptación cinematográfica, pues, en realidad, cine y literatura son dos medios y modos diferentes de narrar. Lo que sí puedo confirmar es que el material de Highsmith , que dio pie al guion de Raymond Chandler , Czenzi Ormonde , Whitfield Cook y Ben Hecht (sin acreditar), visto en la pantalla luce como un espléndido ejercicio de suspense hitchcockiano, un suspense que, tras las menos logradas  Atormentada  ( Under Capricorn , 1949) y Pánico en la escena  ( Stage Fright , 1950), recuperaba la mejor versión del magistral director británico. El tren (escenario en algunos de sus títulos más destacados), el falso culpable (personaje que reaparece una y otra vez su filmografía), el hijo desequilibrado e inteligente (que alcanzaría su máxima ex...

Posada Jamaica (1939)

<<Al final rodé la película pero nunca estuve satisfecho de ella>>  ( El cine según Hitchcock ) Vista la película se comprende el por qué de la insatisfacción del cineasta inglés, ya que Posada en Jamaica ( Jamaica Inn , 1939) ni se encuentra entre los mejores títulos de Alfred Hitchcock  ni entre sus preferidos, pero tiene la importancia de ser el film que cerró su etapa británica. Asimismo implicó su reencuentro (y despedida) con el productor alemán  Erich Pommer , que había coproducido su primer largometraje,  El jardín de la alegría ( The Pleasure Garden , 1925), también fue la primera de sus tres adaptaciones de la escritora  Daphne du Maurier  y el primer papel protagonista de la dublinesa  Maureen O'Hara  (y el adiós a su nombre real  Maureen FitzSimonds ). Podría seguir numerando inicios y finales de esta película llave que cerró la etapa de productor de  Laughton  y abrió su coprotagonismo compartido ...

Sabotaje (1942)

El movimiento es constante en las películas de espionaje de  Alfred Hitchcock , de modo que en ellas es habitual encontrar a personajes obligados a trasladarse de un lugar a otro, persiguiendo un objetivo que descubren a medida que avanzan en su deambular como si fuesen marionetas en manos de un destino que juega con ellos. En esta situación se encuentran los protagonistas de 39 escalones  ( The 39 Steps , 1935),  Enviado especial  ( Foreign Correspondent , 1940),  Con la muerte en los talones  ( North by Northwest , 1959) o Barry Keane ( Robert Cummings ), el falso culpable de Sabotaje  ( Saboteur , 1942), un individuo que guarda en común con aquellos el ser ajeno al ámbito de espionaje (un ambiente dominado por las falsas apariencias) en el que se encuentra atrapado como consecuencia de una situación que inicialmente no comprende, le desborda y lo convierte en la presa de los representantes de la ley y de aquellos que la han provocado. Antes del ince...