Presumir no es sinónimo de tener razón ni de ser lo presumido; de modo que lo aquí se expone a continuación puede ser rebatible o simplemente una memez. Pero supongo que nadie se ofenderá si digo que una institutriz no es una profesional del sexo, aunque le guste la fiesta más que a Mesalina entregarse fogosa al desenfreno de una noche de orgía, de calamares a la romana y de varios litros de vino de la rivera del Arno. Al contrario que la película de la institutriz, la de una meretriz no podría haber sido producida por Disney, por la sencilla razón de que en 1990 el animador de Mickey seguía muerto; por mucho que una leyenda infantil ubicase su cuerpo en un congelador ultrapotente. Por otra parte, presumo que de estar vivo, me refiero a Disney, pues yo ya no sé si estoy medio vivo, medio muerto o de total parranda, no la produciría porque la heroína de la función es una fulana que, aunque generosa, de buenos sentimientos y de carácter que aspira a monjil, cobra por tener sexo con quien...