Libertarias de cabaret Por Antonio Pardines Si leo la lista de títulos producidos por José Frade llego a la conclusión de que me encuentro ante un empresario en continua búsqueda del éxito de taquilla —lo cual no deja de ser el objetivo de cualquier productor que quiera hacer carrera dentro de una industria cinematográfica—, que sabía que este consistía en la obviedad de llenar las salas de espectadores. Sin duda lo logró con La trastienda (Jorge Grau, 1976), que pasa por ser la primera película española con desnudo femenino integral —el de María José Cantudo—. Ese fue su mayor reclamo, y el punto y aparte que significó. Frade comprendía que vivía una época de transición, de contrarrepresión en la que el escándalo, el sexo y el chiste fácil, rayando lo chabacano, eran las mejores bazas para lograr el lleno. Pero en Un hombre llamado Flor de Otoño (1978) hay mucho más que superficialidad, hay una tragicomedia elaborada con una finalidad discursiva, mejor estructurada y de un humor que...