Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como propaganda

La batalla de Stalingrado (1948-1949)

<<Como es lógico, la popularidad de Stalin fue totalmente —la de Hitler solo en gran medida— fruto de la manipulación. Para el ciudadano, el proceso empezaba en la guardería, y se aplicaba por todos los medios posibles, en todos los sentidos y en todo momento. Como en Alemania, fue el comienzo de la propaganda de los medios informativos; la gente no sabía entonces que la propaganda era propaganda; y que la propaganda funcionaba>> (Martin Amis: Koba el temible ) El peligro de la propaganda es también su máxima ventaja: el no reconocerla como tal y aceptarla cual llega. Riesgo o desventaja para quienes la consumen; recurso y ventaja para quienes la producen. En este sentido, es un rostro que habla en superficie y oculta bajo su máscara. No advierte a los destinatarios que, tras las imágenes o las palabras, existe un objetivo, mentiras o medias verdades, tergiversación de la realidad y la intención de condicionar pensamientos y programar respuestas. Pero se puede desvelar su...

La caída de la dinastía Romanov (1927)

La amplia experiencia de  Esfir Shub en el montaje de más de un centenar de películas extranjeras, para su estreno en las salas de su país, le sirvió (y mucho) a la hora de utilizar fotogramas, planos, secuencias de archivo y crear la novedosa La caída de la dinastía Romanov ( Padenye dinastii Romanovykh , 1927), su primer largometraje, el primer documental histórico realizado en la Unión Soviética y la primera pieza del tríptico que se completa con El gran camino (V eliky Put , 1927) y La Rusia de Nicolás II y Tolstoi ( Rossiya Nikolaya II i Lev Tolstoi , 1928). Las revoluciones y su después nos han demostrado que no transforman el fondo de las sociedades que pretenden y dicen cambiar. Más temprano que tarde, la práctica desvela errores similares y vicios parecidos a los que se condenan previo a dar el paso. Cierto que, una vez impuesto el nuevo régimen, dichos vicios...

Cine-Ojo (1924)

La vertiginosa evolución del cine soviético durante la década de 1920 puede explicarse a partir del apoyo estatal, que vio en las películas el medio ideal para difundir sus ideas revolucionarias entre las masas, y del afán de los jóvenes cineastas soviéticos de trasladar la revolución a la gran pantalla, no solo la ideológica, sino la técnica que sería alabada e imitada fuera de sus fronteras. Esta intención, la de romper con lo anterior, se inicia en Lev Vladímirovich Kuleshov y se confirma en  Dziga Vertov  y su radical  Cine-ojo ( Kinoglaz , 1924), un documental que experimenta con el montaje para confrontar lo nuevo y lo viejo: niños-adultos, cooperativa-sector privado, colectivo-individuo o cine posrevolucionario-cine prerrevolucionario. Cuando llevó a cabo su primer gran proyecto cinematográfico,  Vertov llevaba dos años trabajando en su publicación Kino-Pravda ( Cine-Verdad ) y en ella desarrolló su teoría cinematográfica Cine-ojo , la cual aspiraba a alc...

La batalla de Midway (1942)

Lenin tenía claro que el cine era un medio esencial para adoctrinar a las masas. Las propagandas fascista, nazi y japonesa también lo sabían y se hicieron con todos los medios de comunicación (prensa, radio, cine) para enmascarar sus intenciones y tergiversar la realidad. No es extraño que ante esto las fuerzas armadas estadounidenses empleasen la propaganda cinematográfica para combatir a los totalitarismos desencadenantes de la Segunda Guerra Mundial, elevar la moral o explicar a sus jóvenes soldados por qué y contra quiénes luchaban. Para ello nada mejor que ofrecer el mando a nombres claves de Hollywood que, como George Stevens ,  John Ford   o  William Wyler , no dudaron en trasladarse a los distintos teatros de operaciones y filmar los hechos que allí se desarrollaban.  John Ford fue el primero en filmar una batalla, también una victoria estadounidense, y lo hizo en La batalla de Midway ( The Battle of Midway , 1942). En el momento de aterrizar en la isla,...

El triunfo de la voluntad (1934)

Años antes de la revolución comunicativa que supuso la irrupción en los hogares de la radio, primero, y de la televisión, después, y décadas antes de que internet fuese una realidad, Lenin tenía claro que <<de todas las artes, el cine es la más importante>> porque, sin los medios de difusión actuales y con una tasa de analfabetismo elevada, las películas eran el conducto más rápido para que los mensajes ideológicos condicionasen a las masas que, ya fuese por carencias formativas o por falta de criterio individual, los aceptaban sin apenas mostrar capacidad crítica. Esta circunstancia era bien conocía por otros líderes mundiales, de modo que la propaganda política en las películas se convirtió en habitual antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial. Por eso hay que tener en cuenta el momento histórico, ya que vistos en la actualidad, films como  El triunfo de la voluntad  ( Triumph des Willens , 1934) se pueden analizar desde la distancia (provocando erro...

Olimpiada (1936-1938)

Algunas de las críticas recibidas por  Olimpiada  ( Olympia ) años después de su estreno incidían en su evidente culto al cuerpo como parte de la exaltación de la ideología nazi. Sin embargo esta postura estaría más que nada condicionada por la vinculación de su responsable con el Régimen y el cine de propaganda nacionalsocialista, ya que, se quiera o no, el culto al cuerpo es intrínseco a la propia naturaleza de los Juegos Olímpicos, ¿o se puede negar que en ellos participan atletas cuya preparación física supera en horas de entrenamiento a un alto porcentaje de quienes lo hacen desde las gradas o acomodados sobre los sofás de sus hogares? Habría más acusaciones y también muchos halagos, rebatibles o aceptables según quien los interprete, sin embargo, en  Olimpiada  la exaltación ideológica no se encuentra en la anatomía humana que sí ensalza, ni en la competición ni en la entrega de los participantes que se dejan ver a lo largo de su metraje. La búsqueda de l...

Raza (1941)

Como cualquier otra cinematografía, la española tiene su historia. La suya, en buena medida, estuvo marcada por la Guerra Civil y la larga dictadura que la siguió. El cine de los primeros años del régimen franquista apostó por la propaganda fílmica, por la censura, por la ignorancia y por la manipulación para ensalzar su ideología en films bélicos que, desde la ausencia de rigor histórico, pretendían justificar el alzamiento y adoctrinar al público que acudía a las proyecciones (aunque esto no fue exclusividad del cine español, sino de cualquier cinematografía controlada por políticas intolerantes con la libertad de expresión y elección). La más conocida de aquellas producciones, que mostraban el conflicto civil y militar desde la parcialidad, fue ideada por un dictador cuyo nivel cultural tenía fama de ser inversamente proporcional a su suerte, que, bajo el seudónimo de Jaime de Andrade, desarrolló un argumento que asumía rasgos autobiográficos, aunque adulterando hechos y situac...

La huelga (1924)

El cine silente de Sergei M. Eisenstein está marcado por el empleo del montaje como parte fundamental de la narración, pero, además, la maestría del cineasta ruso en la edición le sirvió para exponer un discurso ideológico que exaltaba la idea de la revuelta proletaria como medio de liberación de una sociedad marcada por diferencias socio-económicas extremas. De tal manera, ya desde su primer largometraje, La huelga ( Stachka , 1924), prevalece en su discurso el enfrentamiento entre dos fuerzas vivas opuestas: los supuestos representantes del pueblo y aquellos que representaban al capitalismo (más que a la monarquía zarista derrocada en 1917). Como consecuencia, desde un punto de vista significativo, el cine de Eisenstein resulta manipulador, como ejemplifica la sucesión de planos en los que se observan a varios patronos de figura oronda y de elegante vestimenta que, ante las demandas de los obreros de la fábrica, se ríen exageradamente mientras fuman habanos y consumen licores, ...

Sangre, sudor y lágrimas (1942)

En tiempo de guerra, la maquinaria bélica no se reduce a las armas de combate. Hay otras muchas. Una de ellas sería la propaganda con la que se pretende elevar la moral de tropas y de civiles. En este caso, el cine juega un papel de suma importancia, ya que se trata de un medio que alcanza a un amplio sector de la población. Un buen ejemplo del cine de propaganda bélica realizado en el Reino Unido durante los años de la Segunda Guerra Mundial podría ser el debut de David Lean tras las cámaras, pero, más allá de las imágenes de Sangre, sudor y lágrimas ( In Which We Serve , 1942), el film inicia la colaboración de Lean  con   Noël Coward ,  Ronald Neame  y  Anthony Havelock-Allan , una asociación que marcaría la primera etapa del futuro responsable de El puente sobre el río Kwai .  Aunque Sangre, sudor y lágrimas fue codirigida, escrita, producida e interpretada por  Coward  (también compositor de la ba...