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Mostrando las entradas etiquetadas como henri verneuil

El presidente (1961)

<<Porque no era cierto que él no hubiera concedido nunca nombramientos injustos e irregulares. Había creado aquella leyenda como las otras, la leyenda del político íntegro, intransigente, realizando su tarea sin que ninguna consideración pudiera hacerle apartarse de su camino>> Georges Simenon : El presidente En su retiro, da igual que grite, nadie le escucha. Ya es indiferente, aunque todavía lo ignore. Adiós a sus visiones numéricas del mundo, a sus acusaciones y a las promesas. Ya no forma parte del espectáculo, aunque, aún lo ignora. Ya no le persiguen sin tregua, sin piedad, sin humanidad, violando su derecho a la intimidad, esté en el cuarto de aseo, en la parte posterior del automóvil que lo aleja del Elíseo o en la cama donde un abismo de insomnio se abre para él. Aletea, pero no alza el vuelo. Comprende que no es un pájaro, que es un peso muerto ...

I... Como Ícaro (1979)

Volando demasiado cerca del sol Por Antonio Pardines Encerrados dentro del laberinto, Dédalo e Ícaro construyen alas para escapar de Minos. Padre e hijo vuelan, pero este último lo hace tan alto que la cera que sujeta sus alas se derrite al acercarse al sol. Ha llegado más alto que ningún otro, pero cae y fallece en su intento de aproximarse a la esfera solar. En otro mito, en este caso platónico, la luz solar representa la verdad: la realidad hasta entonces oculta para quien vive entre sombras. La muerte de Ícaro se produce porque intenta alcanzar lo prohibido mientras que el personaje platónico sufre la intensidad de la luz, momentáneamente dolorosa, puesto que la primera reacción simboliza su negación ante la realidad desvelada. Pero la ficción recreada por Henri Verneuil en I... Como Ícaro ( I... Comme Icare , 1979) no se inspira en la mitología gr...

Fin de semana en Dunkerque (1964)

La operación "Dinamo" pasó a la historia británica como el éxito que permitió evacuar a las tropas británicas que se hacinaban en la costa francesa en junio de 1940 y, así, conservar la esperanza en un instante de desesperanza, uno durante el cual el ejército alemán avanzaba victorioso por Europa. Pero, en realidad, ese momento no es un éxito, es el intento de sobrevivir a una situación límite que el cine expuso en diferentes ocasiones y desde diversas posturas.  William Wyler lo hizo por omisión en La señora Miniver ( Mrs. Miniver , 1942) y  Leslie Norman en Dunkerque ( Dunkirk , 1958) o  Christopher Nolan en su  Dunkerque ( Dunkirk , 2017) lo recrearon de forma directa. Las tres producciones asumen heroísmo, cuando no victoria y, en el caso del film de Wyler, también esperanza y propaganda fruto de las necesidades de la época. Sin embargo el milagro de Dunkerque no ...