La inmigración y la desigualdad social se encuentran presentes en los primeros compases de Elysium (2013), durante estos instantes iniciales también se descubren dos espacios antagónicos que se distancian por una frontera invisible que nada tiene que ver con la atmósfera que los separa, pues el límite que aleja a la Tierra del país de las maravillas que gira a su alrededor se encuentra en los posibles económicos que permiten los privilegios que se descubren en el satélite artificial, habitado por una minoría elitista que disfruta de la opulencia y la despreocupación de saber que en cada hogar existe una máquina regeneradora, promesa de inmortalidad. Esta última circunstancia, unida al sueño de mejora, provoca que muchos de los desheredados que malviven en la superficie terrestre intenten entrar ilegalmente en ese paraíso espacial protegido por la política xenófoba llevada a cabo por la ministra de seguridad ( Jodie Foster ), con la que intenta preservar el bienestar q...