Herido y hecho prisionero mientras combatía en la Primera Guerra Mundial, Vsevolod Iliarionovich Pudovkin regresó a Rusia en 1918, con la revolución triunfante y la guerra civil como parte de la realidad de un país cuyos nuevos amos pretendían transformar (a velocidad imposible) de agrícola a industrial. Pero esa transformación no era la que Pudovkin ayudó a llevar a cabo. La suya se gestaba en las artes, primero en el teatro y, tras ver Intolerancia ( Intolerance , David Wark Griffith , 1916), en el cine. Su primer contacto con la dirección de películas se produjo cuando en 1921 dirigió junto a Vladimir Gardin , el cortometraje documental Golod… golod… golod , pero su aprendizaje cinematográfico lo realizaría en el Laboratorio Experimental que Lev Kuleshov creó en 1923, donde colaboró con el cineasta del mitificado “efecto” en Las extraordinarias aventuras del señor West en el país de los soviets ( Neobychainye priklyucheniya mistera Vesta v strane bolsheviko...