Los estrenos de películas animadas llenan las salas comerciales de niñas, niños y de los adultos que los acompañan, también de quienes, abandonada la infancia tiempo atrás, acuden porque saben que el cine de animación no tiene límite de edad, pero sobre todo las llenan las producciones de gigantes como Disney o su filial Pixar . Esta tendencia se repite cada año, aunque no significa que no existan productoras pequeñas y menos conocidas (sean estadounidenses o de otras cinematografías) que realicen un cine de animación a la altura (a veces superior) de los mejores títulos de la empresa del ratón Mickey, de la de Nemo y de otras como Sony o Dreamworks Animation . Sin embargo, el ser menos mediáticas conlleva que sus estrenos tengan menor repercusión y menor poder de convocatoria, lo cual implica el riesgo de que pasen desapercibidas por una cartelera que solo atiende a razones económicas. En este caso nos encontramos con Laika Entertainment , cuya buena labor se dejó ...