Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como fernando pessoa

Fragmentos de nada: la ambigua vampirización literaria

Fragmentos de nada: La ambigua vampirización literaria Por Antonio Pardines Hay autores que no escriben para contentar, ni buscan las ventas, tampoco enriquecerse con el fruto de su creación. El éxito y el aplauso les son tan extraños como ellos puedan serlo para el lector medio y el negocio cultural. Solo quieren quizás que haya alguien que les comprenda, tal vez ni siquiera eso. Los hay que escriben porque no pueden no hacerlo. Carecen de elección y lo que escriben obedece a la constante búsqueda emocional de sí mismos, es decir, la escritura para ellos es vida con toda la complejidad, conflicto y contradicción que esta supone. Son autores condenados a no ser leídos en su época o, como mucho, poco leídos, pero algunas de sus obras cambian el modo de entender la literatura. Existen en las antípodas de un Víctor Hugo o de un Hemingway, fueron tipos como Stendhal, de quien ahora se repite lo del síndrome un día sí y el otro también, Emily Dickinson, a quien hoy se aúpa como heraldo feme...

Fernando Pessoa: Nota

Me reconocí, aunque tal vez reconocer no sea el verbo adecuado para hablar de esto, en una nota escrita por Fernando Pessoa; en realidad, me he reconocido —o reconocido parte de mi pensamiento— en muchas líneas escritas por sus cientos de rostros y de otros ajenos a su mundo interior. Entonces, ¿soy ellos o soy yo? Tal vez no exista ningún yo o que uno sea la totalidad de los que existan. Pero esto ya sería entrar en un terreno sin solución y lo que pretendo no es plantearme aquí, a pesar de que la simple duda lo haga. En concreto, quiero hablar de Pessoa y esa anotación suya que descubrí leyendo Diarios , que vendría a ser una breve recopilación de ideas y momentos escritos por el lisboeta en diferentes instantes de su vida, de la que uno puede hacerse una idea a través de su obra literaria. En esto no es espacial, puesto que todo escritor deja rastros y rostros de sí mismo en las páginas que escribe. Lo quiera o no, es inevitable hacerlo, aunque construya mil vidas para ocultarse, o ...

Fernando Pessoa: “Me soy”

Expresar con la frase más sencilla posible el sentimiento, la emoción o la filosofía más compleja. En lo sencillo, ¿quién alcanza a definir su complejidad humana? Huir de lo cargante, del exceso de adornos que, como tales, suelen ser innecesarios y pueden desviar la atención del mensaje o hacerlo incomprensible. ¿Quien podría? Fernando Pessoa parece lograrlo en un fragmento de El libro del desasosiego , en el que dice que <<la gramática, definiendo el uso, establece divisiones legítimas y falsas>>.* El escritor continúa su razonamiento y afirma que la gramática <<divide, por ejemplo, los verbos en transitivos e intransitivos; sin embargo, el hombre que sabe bien decir tiene muchas veces que transformar un verbo transitivo en intransitivo para fotografiar lo que siente, y no para, como el común de los animales hombres, ver a oscuras>>. Por el momento, podría pensar o decir que el escritor lisboeta no está siendo sencillo en su exposición, pero nada más lejos de ...