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Mostrando las entradas etiquetadas como judicial

El misterio von Bulow (1990)

Allá por los años ochenta y noventa del siglo pasado, resultaba una sorpresa descubrir elegancia, entretenimiento e ideas (más o menos) complejas en una misma película; ya que la mayoría aspiraban a entretener desde la repetición y en la superficie —lo cual tampoco era novedad en una industria que sobrevive de la repetición y de la producción en cadena—, sin intención de exigir un mínimo de esfuerzo a su público, que se lo agradecía masticando palomitas y sorbiendo refrescos con la ayuda de una pajita de plástico y luego, ya en los títulos de crédito finales, dejando los envases y los restos de maíces sobre el asiento que había ocupado y en el que no se paraba de mover, incluso dando saltos. El ruido era molesto, más que ensordecedor, y uno pensaba por qué los asientos no tenían cinturones de seguridad, para evitar que alguno saliese disparado, y en la entrada del local  no vendían algo menos crujiente, tal vez sopas o cremas, pues quizás el consumo de líquidos más densos o de sóli...

Jurado Nº 2 (2024)

En su cuadragésimo segundo largometraje tras las cámaras, Clint Eastwood cuenta la historia de <<un hombre bueno envuelto en circunstancias terribles>>. Así se define Justin Kemp (Nicholas Hoult), el protagonista, un hombre que intenta vivir su segunda oportunidad hasta que el destino interviene y desata sobre él la tormenta que amenaza con destruir su matrimonio, su paternidad, su cotidianidad, la que tanto dolor y esfuerzo le ha costado construir al tiempo que se reconstruía a sí mismo. Entonces ya solo trata de sobrevivir al conflicto que se desata en su interior mientras intenta solucionar la inesperada situación en la que se encuentra. Otro conflicto de interés para Eastwood  y su guionista Jonathan Abraham es el que vive Faith Killebrew (Toni Collete), cuando esta empieza a dudar de su verdad —durante más de la mitad de metraje da por sentado que el caso que lleva es de violencia doméstica y que el culpable es el hombre a quien acusa—, y más aún cuando descubre q...

Sección especial (1975)

<<Nos han prometido, como indemnización, la justicia de la Historia. Se parece un poco al paraíso católico, que sirve para que los miserables cándidos que se mueren de hambre en esta Tierra no se impacienten. Sufrid, hermanos, comed vuestro pan seco, acostaos en la dura piedra mientras los afortunados de este mundo duermen sobre plumas y se alimentan de exquisiteces. Dejad también que los malvados ocupen los altos cargos mientras a vosotros, los justos, os empujan hacia el arroyo. Dicen también que, cuando todos hayamos muerto, las estatuas serán para nosotros. Por mí, de acuerdo; pero espero que la revancha de la Historia sea más seria que las delicias del paraíso. No obstante, me hubiera gustado ver un poco de justicia en este mundo…>> Emile Zola : Yo acuso . En alguna ocasión, me he preguntado por qué el cine francés de posguerra y de los años que la siguieron, incluso tras la irrupción de la nueva ola (suma de una diversidad cinematográfica que, en busca de la modernida...

El escándalo de Larry Flynt (1996)

La infancia y la juventud de Milos Forman , su formación en la FAMU, se desarrollaron en un momento durante el cual su país carecía de la libertad básica que precipitó el tema principal que vértebra su obra fílmica: la libertad del individuo frente a cualquier tipo de autoritarismo, opresión política, social o moral, que la impide. A lo largo de su filmografía, el director checo denunció entornos que roban la posibilidad de ser libre a la que se aferra, por ejemplo, el protagonista de Alguien voló sobre el nido del cuco ( One Flew over the Cuckoo’s Nest , 1975) o el magnate del porno de El escándalo de Larry Flynt ( The People vs Larry Flynt , 1996), personaje que, al igual que el Andy Kaufman de The Man on the Moon (1999), hace de su comportamiento “estrafalario” su arma y su defensa contra la intolerancia y la hipocresía. Comportamientos que pueden parecer neuróticos a ojos de los adaptados y defensores del orden social dominante, también se descubren en Mozart o en Goya; por supu...

La noche cae sobre Manhattan (1996)

El cine judicial y el policíaco en Sidney Lumet tiene tono oscuro. Se desarrolla en las sombras, zonas grises de la interioridad humana, condicionada por el espacio externo que los personajes transitan y descubren del mismo color. Desde sus comienzos en el cine hasta el final de su carrera, parece quedar claro que a Lumet no le interesan los “thrillers” de acción fabricados en Hollywood, aquellos que suelen navegar por la superficie de personajes estereotipados y de tramas no menos tópicas. La ofensa ( The Offense , 1972), Serpico (1973), El príncipe de la ciudad ( Prince of the City , 1981) o Distrito 34: corrupción total ( Q & A , 1990), son excelentes ejemplos de  Lumet indagando en las profundidades del individuo y del ambiguo sistema en el que se encuentra atrapado, y que resulta diferente al supuesto por idealistas, románticos e ingenuos como Serpico o Sean Casey, el protagonista de la también espléndida  La noche cae sobre Manhattan ( Night Falls on Manhatta...

El dilema (1999)

Publicado en Vanity Fair en mayo de 1996, el artículo de Marie Brenner The Man Who Knew Too Much se centraba en Jeffrey Wingand, el hombre que sabía demasiado sobre las tabacaleras. Aquellas páginas y el químico, ex-directivo de una empresa tabacalera, inspiraron El dilema ( The Insider , 1999), uno de los mejores films de Michael Mann . Pero mucho antes de que la periodista escribiese su artículo, ya no era noticia que el tabaco fuese perjudicial para la salud humana. Los fumadores lo sabían, los gobiernos, el sistema sanitario y las tabacaleras, también. Ese no era el tema y “fumar puede perjudicar seriamente la salud” no era noticia, ni vendía titulares, ni atemorizaba a los asiduos de los estancos para que dejasen de consumir, ni apenas amenazaba al imperio de las grandes tabacaleras, cuyos magnates reinaban desde su Olimpo el consumo de nicotina, tabaco y demás sustancias que adquirían la forma cilíndrica de un negocio redondo y multimillonario. El tema apuntado en el reportaje...

Aguas oscuras (2019)

Es inevitable, todos somos cómplices de algo. Incluso quienes lo niegan, o quienes no son conscientes de serlo, lo son. Hay diversidad o distintos tipos de complicidad; hay para todos los gustos, dulce o amarga, amistosa, pasional, criminal o hiriente, y  Todd Haynes no se atreve a profundizar en varias de las que señala. Al cineasta no le interesa adentrarse por aguas pantanosas y navegar sus corrientes ocultas, sus zonas grises, aunque dicha navegación resultase tan interesante o estimulante como la investigación y lucha que plantea la cara visible de Aguas oscuras ( Dark Waters , 2019). Basada en el reportaje de  Nathaniel Rich   The Lawyer Who Became DuPont’s Worst Nightmare , publicado en The   New York Times magazine , Haynes  recrea el enfrentamiento desigual y real entre el individuo corriente y la gran corporación de turno. Sus fuerzas litigan en la pantalla por enésima vez, pienso en los anónimos de El dilema  ( The Insider ; Michael Mann , 199...

Declaradme culpable (2006)

Espero que a nadie moleste que tome prestadas las palabras de Hannah Arendt para señalar que <<todo juicio público se parece a una representación dramática, por cuanto uno y otra se inician y terminan basándose en el sujeto activo, ni en el sujeto pasivo ni en la víctima>>. 1  Este parecido también se aplica a una película que desarrolle un juicio mediático, exagerado, quizá tanto que alcance el grado de grotesco. Se trata de un juicio en el que el <<elemento central [...] tan solo puede ser la persona que cometió los hechos -en este aspecto es como el héroe de un drama->>. Pero, más que un drama, podemos decir que Declaradme culpable ( Find Me Guilty , 2006) es un esperpento que no esconde sus simpatías. Las de Sidney Lumet recaen sin disimulo sobre el personaje de Vin Diesel , que interpreta a un criminal convicto que, cansado de la palabrería y de la falta de resultados de sus...

Veredicto final (1982)

En su debut en la dirección de largometrajes,  Sidney Lumet  llevó a la gran pantalla la historia que Reginald Rose había escrito para la cadena televisiva CBS  (1), en la que doce miembros del jurado se reúnen a deliberar en una sala que se convierte en el escenario de palabras, pensamientos, enfrentamientos y prejuicios. Ellos son el centro de la ópera prima de Lumet , el acusado, los testigos, los abogados o el juez no tienen presencia entre esas cuatro paredes, salvo en los recuerdos de quienes son aislados para dictaminar si un hombre vive o muere. Años después, con títulos tan destacados como comprometidos en su haber — Punto límite  ( Fail-Safe , 1964),  La colina  ( The Hill , 1965),  Serpico  (1973),  Tarde de perros  ( Dog Day Afternoon , 1975) o Network  (1976)—, el director de  Doce hombres sin piedad  ( Twelve Angry Men , 1957)  regresó al drama judicial. Aunque, al contrario que en aquel magistral encie...

Ellos no olvidarán (1937)

Durante la década de 1930 se realizaron excelentes films de denuncia social, sus ejemplos más claros serían  Furia (Fury , 1936) y  Sólo se vive una vez (You only Live Once , 1937) de  Fritz Lang , o  Soy un fugitivo (I Am a Fugitive from a Chain Gang , 1932) de  Mervyn LeRoy , quien también dirigió  Ellos no olvidarán ( They Won't Forget , 1937), película donde expuso como los prejuicios, la ambición o el odio, generan la injusticia que se desata en una pequeña villa sureña. El encuadre inicial muestra a varios ancianos que lucen el uniforme confederado, ellos serían los últimos vestigios del pasado que se conmemora ese día, una época que recuerdan y que no se ha borrado de los corazones de sus habitantes.  Ellos no olvidarán  presenta varios aspectos, que van desde la ambición política que se descubre en el fiscal Andy Griffin ( Claude Rains ) hasta la distorsión de la realidad que realiza el periodista Bill Brock ( Allyn Jos...

Doce hombres sin piedad (1956)

<<Tenedlo presente, se os ha dado un poder inmenso, el poder de decidir. ¡Más cuanto mayor es el poder, más terrible es la responsabilidad!>> Fiódor M. Dostoievsli : Los hermanos Karamázov . El cine judicial asoma en la pantalla en compañía de la comedia — La costilla de Adán  o Monsieur Verdoux —, el drama — El manantial ,  Anatomía de un asesinato  o  Matar a un ruiseñor —, el western — La venganza de Frank James o  El sargento negro —, el bélico — El motín del Caine ,  Senderos de gloria  o Rey y patria —, la intriga — El proceso Paradine o Testigo de cargo —, el cine negro — Soy un fugitivo ,  Furia o Más allá de la duda — o de cualquier otro género cinematográfico, pero en la mayoría de los casos se observa la perspectiva de un tribunal donde los abogados exponen sus argumentos al tiempo que interrogan a testigos bajo la supervisión de jueces que controlan sus intervenciones. Sin embargo, en el debut de  Sidney Lu...