Su suicidio, el 8 de marzo de 1935, la convirtió en mito —su funeral fue de los más concurridos de la época—, pero la fama no era la finalidad de un acto que Ruan Lingyu llevaría a cabo para poner fin al acoso y a la invasión de privacidad que sufrió por parte de la prensa y del público tras el estreno de Nuevas mujeres ( Xin nü xing , Cai Shusheng , 1935), film que Shusheng realizó inspirándose en la vida y suicidio de la actriz y guionista Ai Xia . Pero vista hoy, Nuevas mujeres también parece hablar de la experiencia sufrida por la propia Ruan hacia el final de su vida, cuando, ya separada legalmente, su exmarido, que había recibido de ella una compensación económica, la demandó por adulterio —la actriz había iniciado una nueva relación—, posiblemente para obtener dinero con el que cubrir sus gastos de juego. La prensa aprovechó ese momento para atacarla y atacar Nuevas mujeres , una película que abierta y desafiante criticaba el sensacionalismo malintencionado ...