La versión de Doug Liman de Road House (2024) hace mejor, que no buena, la original filmada por Rowdy Herrington a partir del guion David Lee Henry y Hilary Henkinhace, cuya historia evoca al western, aunque sitúe su acción fuera de la época más representativa del género. Típico de las películas del oeste, llamadas “vaqueradas” por estos lares y en otros tiempos, es la aparición de un forastero en una pequeña localidad controlada por un cacique que impone su ley al resto del pueblo. Los vecinos viven sometidos y ese cacique campa a sus anchas sin que nadie se atreva a enfrentársele; y así hasta que fulano de tal llega al lugar y pone fin a esa situación de indefensión, corrupción y opresión a golpe de revolver y de puños; a veces también usa rifle o una botella de whisky que romper en la cabeza de algún secuaz molesto y de poca monta. Más o menos esta viene a ser la historia de Road House (1989), que ubica su acción a las afueras de Kansas City, en una localidad controlada por Brad W...