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Mostrando las entradas etiquetadas como guillermo del toro

Hellboy (2004)

Hace un par de semanas acudí a una exposición que estrechaba lazos entre Goya y Hellboy, el personaje creado por Mike Mignola, a través de la idea y los dibujos de Stéphane Levallois, que pretendía una reflexión sobre la obra del pintor aragonés a partir de Hellboy —¿o sería al revés?—. Y es que —me dije— cualquiera puede encontrar un parecido más o menos razonable con algo ya existente, siempre que insista en ello y que sus oyentes (o su público) no sepan muy bien de qué les habla. La cuestión es que asientan desde el inicio, que se muestren convencidos porque así se lo han dicho, el resto ya es darlo por hecho. No me estoy refiriendo a este caso concreto; hablo en general y, además, no voy a negar que la exposición me gustó; no por la asociación, sino por algunos dibujos y la invitación a imaginar esos lazos establecidos por el dibujante francés y la posibilidad de rechazarlos o aceptarlos después de reflexionarlos; o, al menos, de dedicar un pensamiento a lo visto y establecido. Si ...

El laberinto del fauno (2006)

El valenciano José Segrelles, pintor, ilustrador, cartelista que influenció a una generación de dibujantes, llegó a Nueva York hacia finales de la década de 1920 y allí obtuvo un éxito profesional inmediato, siendo sus ilustraciones publicadas en las mejores revistas de la época; lo que supuso un espléndido medio de difusión de su obra y una gran publicidad para él. En la actualidad todavía sigue influyendo en creadores cuya obra escapa de la realidad para asentarse en la fantasía; ahí está el caso de Guillermo del Toro, que lo reivindica en varias de sus películas. La más evidente quizá sea El laberinto del fauno (2006). Igual que el dibujante, el cineasta mexicano no tiene interés por plasmar la realidad en sus trabajos. La abandona para crear otros mundos, fantasías y personajes como el fauno, el demonio protagonista de Hellboy (2004), cuya autoría corresponde a Mike Mignola, o el hombre-pez de La forma del agua (The Shape of Water, 2017). Todos ellos tienen en común su irrealida...

Cronos (1992)

Somos hijos y prisioneros del tiempo, que insensible a nuestro sufrimiento nos devora mientras soñamos vencerlo y poner fin a su tiranía… impasible y letal, es nuestro principal depredador. Se alimenta de todo y nada, de nuestra vitalidad y de nuestras ilusiones, también de las preocupaciones, de la risa y del llanto, de las fantasías humanas; pero tampoco es para tanto, pues es lo que hay y lo que hay nos determina. Aunque no lo parezca, todo lo ilumina y lo apaga, todo existe y deja de hacerlo en su seno: la vida y la muerte, el odio y el amor, las penas y las alegrías, la infancia, la juventud, la madurez, la vejez de las estrellas, de los planetas, de los seres vivos,… de las mentes donde existe el deseo de detenerlo, de controlarlo, de dominarlo. Ponerlo a nuestros pies, la imposibilidad de poder hacerlo, la certeza de que no se puede derrotar y aún así no cesar de intentar vencerlo ya sea a través de la alquimia, de la ciencia o de la superstición, pero su paso continua y su fu...

El espinazo del diablo (2001)

El “gusto” de Guillermo Del Toro por el horror y el fantástico le viene de niño, la edad natural para fantasear el miedo y darle forma de fantasma que al tiempo fascina y horroriza, un tipo de terror que genera curiosidad y rechazo, del que uno se esconde debajo de las sábanas o espanta con el interruptor que pulsa para dar luz artificial a la oscuridad reinante. Luces y sombras, lo conocido y lo desconocido, tanto los niños como los adultos suelen temer esa oscuridad que no deja ver respuestas, una oscuridad que nace de la ignorancia, de las supersticiones o de la imaginación con la que se rellena lo inexplicable. Esas sombras nocturnas y, en menor medida, diurnas generan el horror y espectros que se reúnen en un film como  El espinazo del diablo (2001), que se abre y cierra con la voz del doctor Casares ( Federico Luppi ) preguntándose y respondiendo qué es un fantasma. Pero sus palabras no son definitivas ni aportan nuevas respuestas a una pregunta que otros responden de for...

La forma del agua (2017)

En un artículo sobre Martin McDonagh publicado en El País el 12 de enero de 2018  se recoge una declaración en la que el realizador de Tres anuncios en las afueras ( Three Billboards Outside Ebbing, Missouri , 2017) comentaba que <<es difícil encontrar más de cuatro filmes geniales al año>> (supongo que se refería a los realizados en Hollywood) y, en alusión a 2017, se citaba como ejemplo  La forma del agua ( The Shape of Water , 2017). Puede que por prudencia o por modestia ante los medios, el responsable de  Tres anuncios en las afueras  omitira su esplendida película y aludiese a la de  Guillermo del Toro  como una de esas genialidades. Aunque genial es un adjetivo exagerado para definir La forma del agua , tampoco puedo decir que  McDonagh  errase al estimar el film del realizador mexicano, pues se trata de una película que, sin más pretensiones de lo que es y muestra, fluye durante casi todo su metraje constante y armoniosa ...