Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como serie televisión

Fragmentos de nada: cuestión de (des)confianza

Fragmentos de nada: cuestión de (des)confianza Por Antonio Pardines Desconfío de quien se erige en líder y de quien convierten en ídolo, desconfío de cualquier figura que suben y se sube a un pedestal, ya sea en política, en religión, en ciencia y tecnología, en el ámbito empresarial, en lo que llaman arte y cultura o en el patio de la escuela. A menudo, desconfío de mí, no por falta de confianza, más bien por lo contrario, y siempre que lo pienso desconfío de tanta desconfianza. Sé que confiar resulta una de las piezas claves de los seres terrenales; pero es que mis distintas voces o pensamientos se ponen en duda, más por necesidad que por capricho de una voz interior más fuerte que las una y las guíe. En ausencia de tal opresor o dictador, conviven en gustoso conflicto, se decantan por una postura que abarque las distintas posibilidades que observa y se retan en un juego que las enfrenta y en el que a veces extraen conclusiones; las cuales pasan a formar parte de mi pensamiento, aunq...

Érase una vez en el oeste (2024)

Paso de detenerme en el motivo por el que alguien escoge un título (el original) que amplía a un continente de casi cuarenta y tres millones de kilómetros cuadrados de superficie, que va de polo a polo, lo que se reduce a un área que ni de lejos cubre la que ocupa el estado de Utah (unos 220.000 km²), y me quedo con el interrogante de por qué en Érase una vez en el oeste (American Primeval, 2024) siempre tiene que pasar algo y siempre a los mismos, y además “malo”, salvo el aprendizaje de siempre o el amor imposible que surge entre Isaac (Taylor Kitsch) y Sara (Betty Gilpin), y provocado por los “malos”, ya sean los cazadores de recompensas que persiguen a una mujer del siglo XXI, la familia que emplea de cebo a la pequeña de los suyos o los “malísimos” mormones liderados por un gobernador cuyos lacayos le adoran y comulgan en su integrísimo y fanatismo, que resultan inversamente proporcionales a la entrega, a la generosidad y a la destreza en la lucha del héroe: un tipo solitario que,...

El final del camino (2017)

<<Diego Gelmírez hizo lo que no supo —o no pudo— su predecesor Diego Peláez, todo un prelado de pelo en pecho, todo un político tan misterioso como de gran talla.>>, comenta Adro Xavier omitiendo a Dalmacio, el obispo que gobernó Santiago entre ambos Diegos… <<De ese obispo enigmático>>, se refiere a Peláez, <<de este señor gran innovador, fue paje o familiar, muy pronto, Diego Gelmírez. Allí, en la escuela catedralicia, aquella en ebullición renovadora a la sazón, se educó, abrió los ojos a la política, a la grandeza del Reino de Galicia. Allí vio la caída de su mecenas, vio cómo entre cepos se lo llevaron a la cárcel de León, y más tarde, aquí, por las rúas de líquenes y orvallo, un día recogió la noticia de que Peláez había logrado huir y refugiarse en el reino de Aragón, al amparo de Pedro I, donde con un puñado de parientes y fieles, luchaba en vano, esperaba sin resultado su reposición en el obispado.>> Mientras tanto, en tierras gallegas, <...

Producto Local (2025)

Dudo que sirva para divulgar nada, pues ni soy divulgador, ni lo pretendo; de hecho, soy bastante reacio a promocionar cualquier cosa, incluso mi propia obra. Pero sí sé lo ilusionante y frustrante que es intentar llevar a cabo un proyecto creativo al margen, consciente de que apenas nadie le prestará atención ni le dará una oportunidad, lo cual no deja de evidenciar la ausencia de curiosidad y el ninguneo que experimenta la obra de todo autor y autora fuera de un ámbito más o menos mediático. ¿Cómo sobrevivir a dicha invisibilidad? ¿Resignándose? ¿Marginándose más allá de la marginalidad a la que le condena su ilusión y su falta de apoyo mediático y empresarial? Supongo que lo mejor es ignorarla y dar cuerpo visible al proyecto, buscando medios que lo posibiliten y lo den a conocer, cada quien dentro de sus posibilidades y de su capacidad para luchar contra el “imposible” que, con mucho trabajo y no menos fortuna, quizá pierda el “im”. De otro modo, sin la posibilidad de que se co...

Párpados (1989)

Si algo puedo decir que sea evidente sobre Iván Zulueta y sus películas (las que he visto suyas) es que ninguna puede acusarse de típica; todo lo contrario. Arrebato (1979), su segundo y último largometraje —el primero fue Un, dos, tres… al escondite inglés (1969), producido por José Luis Borau en el que Zulueta asumió labores de dirección sin contar con la aprobación sindical; no había concluido sus estudios de cinematografía ni poseía el carnet del sindicato, por lo que no pudo acreditarse en la realización— es el mejor ejemplo de ese saltarse lo convencional y alcanzar un grado de locura audiovisual, pero no es la única muestra de esa enajenación cinematográfica única en el cine español que fue Zulueta. Párpados (1989) es otra muestra de su ruptura, de crear algo distinto, rebelde, personal,… Claro que por su empeño en ser suyo y para sí, no de otros y para otros, por no tratarse de una pose de modernidad, sino de intenciones audiovisuales que remitían a su gusto y a su pasión po...

La mejor juventud (2003)

Miniserie concebida para ser emitida en la RAI, La mejor juventud (La meglio gioventu, Marco Tullio Giordana, 2003) acabó exhibiéndose en el festival de Cannes, donde recibió críticas tan positivas que posibilitaron su posterior deambular por otros festivales y por las salas comerciales que la estrenaron en dos partes, debido a sus seis horas de duración. Los más de trescientos minutos se centran en las vivencias de los miembros de la familia Carati durante un periodo que abarca desde 1966 hasta el año 2003, siguiendo la evolución vital de Nicola (Luigi LoCascio) y Matteo (Alessio Boni), dos hermanos a quienes se conoce cuando ambos son estudiantes a punto de acceder a la universidad. En ese instante, Matteo muestra una sensibilidad que le obliga a dar la espalda a un entorno que rechaza y al que se enfrenta desde que decide ayudar a Georgia (Jasmine Trinca) a escapar del centro psiquiátrico donde con frecuencia le practican electroshocks. En compañía de su hermano, Matteo intenta rev...

La forja de un rebelde (1990)

<<Un Baroja que no es Baroja y un Sender que tampoco es Sender, Arturo Barea logró un libro único, en un estilo directo, fibroso, realista, fuerte, melancólico, que no evita las palabras coloquiales y hasta el madrileñisno… En cierto modo, La forja de un rebelde es la obra excepcional de alguien que luchó por un mundo mejor, que no llegó a conocer.>> (1) Hay figuras que destacan y/o saben hacerse destacar, este sería el caso del novelista y ensayista Arturo Barea (Madrid, 1897 - Londres, 1957), que novelizó su vida en la trilogía autobiográfica La forja de un rebelde , la cual vería la luz en inglés, gracias a la fluida traducción de Ilse, su mujer, y, posteriormente, en 1951, en castellano, en una edición que se publicó en Buenos Aires. Cuatro décadas después, su novela daría pie a la serie de televisión homónima dirigida por Mario Camus, un cineasta que, concesiones a la industria aparte, siempre se mostró interesado por personajes de condición humilde, luchadores conden...

Twin Peaks (1990-1991)

<<Yo vi el episodio piloto como si aquello fuera un largometraje y por lo que a mí respecta lo único que es realmente Twin Peaks de las dos primeras temporadas es el programa piloto. El resto es puro decorado y se hizo como se hace la tele, pero ese piloto sí que capta muy bien la idea.>> (1) Creada por Mark Frost y David Lynch , que dirigió el piloto y el tercer episodio, la primera temporada de Twin Peaks (1990-1991) se emitió por primera vez en 1990 —el piloto se estrenó el 8 de abril, un año después de la conclusión de su rodaje en 1989—. Para sorpresa de la ABC Entertainment, se convirtió en un fenómeno televisivo a escala mundial. La cadena que la produjo había retrasado su emisión; cuando les entregaron el primer episodio, los mandamases de la ABC no sabían muy bien qué tenían entre manos, pues, tal como habían pedido a sus creadores, el programa piloto era diferente y su diferencia, respecto a lo que solía emitir la televisión, desubicó a los ejecutivos al frente...

Yo, Claudio (1976)

Desde Octavio Augusto ( Brian Blessed ), divinizado tras su muerte, y Livia ( Siân Phillips ), la abuela del protagonista de la serie, hasta la muerte Tiberio Claudio Druso Nerón Germánico ( Derek Jacobi ), Yo, Claudio ( I Claudius , Herbert Wise , 1976) narra la historia de la familia Julia-Claudia, por tanto, narra las primeras décadas del Imperio Romano, sus conflictos de poder y la lucha en la sombra, de víctimas y victimarios históricos, que van asomando por esta prestigiosa serie británica, quizá una de las de mayor prestigio de las producidas por la BBC, que encuentra su fuente literaria en las novelas de Robert Graves Yo Claudio y Claudio, el Dios, y su esposa Mesalina . Adaptadas a la pequeña pantalla por Jack Pulman , su guionista, Yo, Claudio  relata cual crónica el “asentamiento” del poder imperial desde los recuerdos y las investigaciones de Claudio, tras Augusto, Tiberio ( George Baker ) y Calígula ( John Hurt ), cuarto emperador romano, quinto, si se tiene en cuen...

Exterior noche (2022)

En sus seis episodios Exterior Noche ( Externo notte , 2022) va dando forma a un retrato íntimo de la Italia de finales de los años setenta, un momento crucial para la sociedad, la política y el futuro transalpinos. Para ello,  Marco Bellocchio  se decanta por un ritmo pausado, pero sin pausa ni rellenos que adornen. Su ambientación y la estética, así como las interpretaciones son espléndidas y la mano de Bellocchio al frente es seguro narrativo, además de un saber hacer incontestable: tanto su maestría de cineasta como el buen gusto que exhibe al apostar por la diversidad de puntos de vista —En Buenas días, noche ( Buongiorno, notte , 2003) se había decantado por exponer el secuestro de Aldo Moro desde la perspectiva de una joven de las Brigadas Rojas—. Los presenta con la suficiente inteligencia para saber combinarlos y exponer los hechos concediendo importancia similar a los personajes, que tienen su momento de protagonismo sin que  Belloccio  precise acelerar ...

Chernobyl (2019)

La última gran batalla que iba a librar la Unión Soviética no sería contra un enemigo visible, ni le enfrentaría al capitalismo, ni a humano alguno. Iba a librarla contra un enemigo invisible, letal y desconocido a tales niveles radioactivos que todavía no puede precisarse su número de víctimas ni de consecuencias. Este enemigo desató su furia nuclear inmediata sobre la localidad de Príepat, en Ucrania, cerca de la frontera bielorrusa, en abril de 1986, en la central de Chernóbil donde una serie de explosiones en uno de los reactores generó tal cantidad de radiación que superaba doscientas veces la suma de la desatada por las bombas estadounidenses arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki el 6 y 9 de agosto de 1945. La noche entre el 25 y el 26 de aquel abril, alrededor de la una y media de la madrugada (1 h 23’ 58”, para quienes exijan precisión), durante una prueba de seguridad, se produjo el accidente, fruto de negligencias en la seguridad y de otros fallos humanos, en uno de los cuatro...

El ala oeste de La Casa Blanca (1999-2006)

Cuatro años antes de crear El ala oeste de La Casa Blanca ( The West Wing , 1999-2006), Aaron Sorkin escribió el guion de El presidente y Miss Wade ( The American President , Rob Reiner , 1995). En ella, se exponían varios de los temas que el guionista desarrollaría con mayor amplitud en las siete temporadas de la serie. La primera empieza durante el primer año de mandato del presidente Jed Bartlet ( Martin Sheen ), demócrata, católico y con aires de John F. Kennedy, pero, como apunta el título, la serie no se centra en exclusiva en el presidente, sino que reparte el protagonismo entre los cinco miembros del gabinete presidencial. El equipo es una especie de familia, les unen sus ideas e ideales, la amistad. Los episodios lo van mostrando, así como algunas cuestiones privadas entre la cotidianidad laboral y política, que nunca resulta cotidiana, lo que implica que la entrega total al trabajo y una constante superación de imprevistos. Para ganar las elecciones los fondos para la camp...

La línea invisible (2020)

¿Qué vemos en la bruma? Por Antonio Pardines 1968 desató una tormenta a escala planetaria que venía gestándose desde tiempo atrás. No se trataba de una meteorológica, sino ideológica que aspiraba a mayor libertad oponiéndose al orden establecido. Tiempo atrás, las teorías de Marcuse, Foucault, Sartre y otros intelectuales sentaban las bases filosóficas, mientras que las acciones las predicaba y practicaba el Tercer Mundo, que había iniciado su liberación del imperialismo y el colonialismo para abrazar su sueño de autonomía y desarrollo. En China y en Cuba, las revoluciones triunfaron, aunque estaba por ver qué deparaban. Argelia se independizaba oficialmente de Francia en 1962, tras ocho años de guerra. Se estaba gestando un brote anticolonialista y antiautoritario, y viviendo un periodo de transformaciones, no solo socio-políticas, sino también tecnológicas y culturales a ritmo de Beatles, pop-art y contracultura. El mundo cambiaba o eso parecía en el “68”, el año clave, el que pudo s...