La primera biografía cinematográfica realizada por Richard Attenborough, El joven Winston ( Young Winston , 1972), fue de la mano del trotamundos —obligado a serlo por su inclusión en las listas negras de Hollywood—, productor y guionista estadounidense Carl Foreman, que asumía labores de producción y de guion, por lo que se puede considerar que la película es también suya. Tal vez por ello, en esta bio del popular político británico, no exista la rigidez y la solemnidad soporífera, ¿esnobismo?, de otras biopics de Attenborough, sin ir más lejos de la más popular de las suyas: Gandhi (1982). Aquí el tono es aventurero y hasta picaresco, salvo cuando trata del pequeño Churchill, que resulta la parte dramática de este film que no habla del político consagrado que asoma en las imágenes documentales que abren la película, sino de uno anterior al que la cagó durante la Gran Guerra (1914-1918), cuando estaba al frente del Almirantazgo y en él recayeron las críticas de la desastrosa expedic...