Aunque en su seno se desarrolló el liberalismo, la británica ha sido de las sociedades más conservadoras de la historia, ejerciendo un control silencioso, incluso por medio de sus propios sometidos, para mantener el orden de las cosas, un orden contra el cual se rebelarán los jóvenes airados del free cinema, pero no las protagonistas de Dance Hall (1950), quienes en su conformismo heredado, y veintisiete años antes que Toni Manero sufra la Fiebre del sábado noche ( Saturday Night Fever , John Badham , 1977), buscan su liberación momentánea en la pista de baile. El salón de baile es la vía de escape para la cotidianidad de estas jóvenes trabajadoras fabriles que carecen de oportunidades de futuro, al menos de uno diferente al que les aguarda siendo esposas y madres de familia o continuando su labor de operarias, en caso de soltería. Pero no piensan en ello, lo han aceptado o se lo han impuesto para que lo acepten sin plantearse su situación más allá de la desesperación emocional ...