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Mostrando las entradas etiquetadas como gregory peck

Moby Dick (1956)

¿Cómo adaptar una novela de varias capas, de complejidad a priori inadaptable? Quizá un modelo a seguir sería lo hecho por John Huston y Ray Bradbury en Moby Dick (1956). No saber qué hacer y esperar a saberlo, ocupando el tiempo en burlas y en distanciarse. Dicho así, suena estúpido o a idiotez. Suena como si quien esto escribe no supiera qué decir, puede, o como si la cosa fuera sencilla, pero no hay nada sencillo en las relaciones humanas; tampoco en las profesionales. Al menos, no en la que mantuvieron escritor y guionista, en la que el segundo era víctima de las bromas del primero, que tachaba de debilidad algunos miedos del autor de Fahrenheit 451 . Desorientado por el comportamiento de Huston , que iba de tipo duro y posiblemente lo fuese tanto como juerguista, pendenciero y brillante en lo suyo, Bradbury se preguntaría más de una vez ¿qué tomar de la novela de Herman Melville y ponerlo al servicio del director al que tanto admiraba? El cineasta quería contar en imágenes la h...

Yo vigilo el camino (1970)

La ambigüedad moral es la fina línea en la que lo que se supone moral y lo que se señala inmoral dejan de ser reconocibles a simple vista; ahí, prácticamente, moralidad e inmoralidad caminan sin dejar demasiado claro cuál es la una y cuál la otra; si es que no son ambas el mismo cuento, pero visto con ojos situados en puntos opuestos del camino. Ahí, una pequeña fuerza es capaz de decantar la balanza, como le sucede a los protagonistas de Yo vigilo el camino (I Walk the Line, John Frankenheimer, 1970), que caminan sobre dicha línea empujados por el interés familiar, en el caso de Alma McCain (Tuesday Weld), que acata el mandato paterno con el que pretende proteger a su familia, y la necesidad existencial que determinan que un lado sea el otro (y viceversa), tal como le sucede al shérif Henry Tawes (Gregory Peck) tras obsesionarse con la joven cuya presencia espanta su amargura y su cansancio vital. Esto no sucede cuando se establece una moral militar o una religiosa, que son categóric...

El escarlata y el negro (1983)

El prestigio de un telefilm como El escarlata y el negro ( The Scarlet and the Black , 1983) se lo concede la presencia estelar de Gregory Peck y Christopher Plummer , enfrentados en un duelo antagónico que se ambienta en 1943, durante la ocupación de Roma por las fuerzas alemanas. Pero el protagonismo de ambos actores solo es parte del reclamo que brilla en la superficie donde también lucen o se dejan ver actores de renombre como John Gielgud , Raf Vallone , o Gabriele Ferzetti . Además, su atractivo aumenta al leer, en los títulos de crédito, los nombres del compositor Ennio Morricone , del director de fotografía Giuseppe Rotunno y del decorador John Stoll . Pero, bajo todo ese ornamento, la historia desarrollada por Jerry London , a partir del guion adaptado de David Butler , a lo largo de más de dos horas de metraje, no deja de ser una representación convencional de instantes y personajes. La situación del Vaticano durante la Segunda Guerra Mundial era delicada. Su neutralidad d...

Días de gloria (1944)

Vista hoy,  Días de gloria ( Days of Glory , 1944) presenta varias curiosidades que pueden llamar la atención, entre ellas el protagonismo de Gregory Peck , en su primera (y pudo ser la última) aparición en la pantalla, y que Jacques Tourneur  abandonaba el terror sugerido en La mujer pantera ( Cat People , 1942), Yo anduve con un zombie ( I Walked with a Zombie , 1943) y El hombre leopardo ( The Leopard Man , 1943) para manejar mayor presupuesto y tiempo de rodaje en un film de propaganda bélica escrito y producido por Casey Robinson para RKO . Pero, quizá, la mayor curiosidad del film resida en devolverla al momento histórico de su filmación, un tiempo de guerra que exigía a Estados Unidos y a la Unión Soviética compartir intereses, enemigos y objetivos comunes, pues aquel instante de excepción, impensable antes y después del conflicto armado, fue indispensable para que el protagonismo de la película recayese en un grupo de partisanos soviéticos. Aunque a nadie e...

Gregory Peck. Elegancia y discreción

Al recordar la filmografía de Gregory Peck observo algo que no sucede con la mayoría de los grandes actores del Hollywood clásico: su inteligencia o su buen criterio a la hora de escoger proyectos y no encasillarse en un tipo de personaje concreto. Esto fue debido en parte a que ya desde su debut en Días de gloria , un film cuyo resultado no le satisfizo, mantuvo distancias respecto a los estudios, negándose a contratos de exclusividad, para así evitar personajes y films impuestos por terceros. Al firmar por película y no con un estudio, que le obligase a aceptar papeles determinados (posiblemente, una y otra vez el de galán romántico o héroe sin tacha) en films también impuestos, Peck pudo elegir y participar en comedias, dramas, westerns, bélico, ciencia-ficción, suspense, terror o aventuras. Descontando el musical, prácticamente tocó todos los géneros, hecho que le posibilitó una gama variada de personajes que encuentran sus polos opuestos en el honesto abogado de  Matar a ...

Mi desconfiada esposa (1957)

La casualidad y la atracción a primera vista suelen ir de la mano para introducir historias como la de dos neoyorquinos que se conocen en California, intiman y contraen matrimonio antes de regresar a Nueva York, donde todo se complica para generar el enredo de Mi desconfiada esposa ( Designing Woman , 1957). Si esta historia hubiese sido rodada años después, sin un cineasta de la elegancia de  Vincente Minnelli  y sin un guión como el de George Wells , estaríamos ante una comedia romántica sin apenas interés. Por fortuna, esto no se cumple y  Mi desconfiada esposa  llama la atención desde la presentación de los personajes principales, cuando estos se individualizan ante la cámara y asumen los hechos que narran desde sus diferentes subjetividades. De tal manera, a lo largo del metraje, las voces en off de Mike Hagen ( Gregory Peck ) y Marilla Brow ( Lauren Bacall ), y en menor medida las de Lori Shannon ( Dolores Gray ), Zachary Wilde ( Tom Helmore ) y Maxie Stult...

El proceso Paradine (1947)

Las ambiciones artísticas de David O. Selznick hicieron de él un productor independiente con aspiraciones cinematográficas "más grandes que la vida", así lo corroboran superproducciones como  Lo que el viento se llevó ( Gone to the Wind ; Victor Fleming , 1939) o  Duelo al sol ( Duel at Sun ; King Vidor , 1946) y su constante intervención en los rodajes de las películas que produjo. Por su parte, Alfred Hitchcock  era un cineasta consecuente con sus intenciones e intereses creativos, además de ser uno de los directores más importantes de Inglaterra, cuando se produjo su encuentro con Selznick . Antes del rodaje de Posada en Jamaica ( Jamaica Inn , 1939), el productor estadounidense ofreció al realizador británico un contrato para rodar en Hollywood un film sobre la trágica travesía del Titanic, pero aquel proyecto sobre la catástrofe del transatlántico quedó en nada y la asociación de los dos egos dio como primer fruto Rebeca ( Rebecca , 1940), a la que seguirían...

La cima de los héroes (1959)

Años antes, en  Un paseo bajo el sol  ( A Walk in the Sun , 1945),  Lewis Milestone  había centrado su interés en un grupo de soldados estadounidenses durante una única jornada, pero el intimismo dominante en aquella apenas tiene cabida en  La cima de los héroes ( Pork Chop Hill , 1959). En su último film bélico los aspectos externos se erigen en los protagonistas de un día tan sangriento como inútil. En el primero de los títulos citados, la acción se desarrolla en la Italia de la Segunda Guerra Mundial, de la que los estadounidenses salieron fortalecidos y victoriosos, mientras que en el segundo se desarrolla en Corea, en 1953, en los momentos finales de un conflicto que implicaría el primer revés para el ejército estadounidense (y que presagiaba la posibilidad de una futura derrota, que llegaría dos décadas después en Vietnam). Esta circunstancia se deja notar en la imposibilidad que rodea a la compañía King, ciento cincuenta y tres hombres comandados ...

La conquista del Oeste (1962)

A lo largo de su historia, el western fue renovándose constantemente hasta convertirse en el género más importante de Hollywood, sin embargo, con la entrada de los años sesenta se inició su declive. Aún así, en 1962 John Ford  estrenó  El hombre que mató a Liberty Valance y Sam Peckinpah   Duelo en la alta sierra , dos obras maestras que presentaron una imagen reflexiva e intimista del viejo oeste, algo que no sucedió con  La conquista del oeste (How the West Was Won) , superproducción rodada el mismo año que las anteriores, y que poco aportó a un género plagado de largometrajes muy superiores. Su única novedad, si se puede tomar como tal, fue el empleo del cinerama, un sistema que había empezado a comercializarse una década atrás, consistente en el uso de tres cámaras contiguas con las que se grababan las imágenes, que posteriormente serían proyectadas de modo simultáneo sobre la gran pantalla curva que ocupaba la práctica totalidad del campo visual del espectado...

Duelo al sol (1946)

Resulta evidente que el productor David O. Selznick  pretendía asumir el control de Duelo al sol ( Duel in the Sun , 1946) como ya había hecho en ocasiones anteriores y, en mayor o menor medida, lo consiguió, lo que podría explicar que e n determinados momentos la película resulte excesiva, incluso forzada, sin embargo en algún punto de su conjunto alcanza cotas de elevado dramatismo que se deben a la presencia de King Vidor detrás de las cámaras, aunque el cineasta abandonó el rodaje antes de su conclusión, debido a sus diferencias con el productor. Esta constante de   Selznick  por asumir funciones de realizador no fue una novedad, el ejemplo más claro a este respecto se encuentra en  Lo que el viento se llevó (Gone to the Wind , 1939) y como en aquella, en Duelo al sol , el productor contó con la participación de varios directores —entre ellos  William Dieterle , J osef von Sternberg ,  William Cameron Menzies  u Otto Brower —, pero su afán p...

El pistolero (1950)

Como otros destacados cineastas formados en el cine mudo,  Henry King  se adaptó y evolucionó en el sonoro hasta convertirse en un realizador indispensable en películas en las que, más allá de la acción, mostró la interioridad de sus personajes, algo que también prevaleció en sus westerns, valga de ejemplo  este soberbio e intenso ejercicio narrativo cuyo antihéroe precede a la figura de aquellos solitarios y desencantados cowboys que posteriormente habitarán en el género, en títulos como   Solo ante el peligro ( High Noon , 1952). Anterior en el tiempo al famoso film de Fred Zinnemann ,  El pistolero ( The Gunfighter , 1950) es una primera muestra del denominado western psicológico, en ella domina el opresivo y amenazante transcurrir del tiempo, que juega en contra de su personaje principal, distinto al interpretado por Gary Cooper en la película de Zinnemann . La primera imagen de Jimmy Ringo ( Gregory Peck ) le muestra cabalgando en solita...