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Mostrando las entradas etiquetadas como curt siodmak

La zíngara y los monstruos (La mansión de Frankenstein) (1944)

Universo Universal Por Antonio Pardines Al conde de Montecristo lo habían condenado sus antiguos socios. Por sus declaraciones fue acusado y encontrado culpable, encerrado y olvidado. Pero logró escapar e inició su venganza. Qué duda cabe de que este sea uno de los temas recurrentes de la literatura y del cine, como también lo es la soledad del encierro y de quien se condena a ser un vengador. Uno de los mejores ejemplos cinematográficos lo encuentro en Muñecos infernales ( The Devil Doll , 1936), obra de Tod Browning y producida por MGM —la major que metió el tijereteado a su obra maestra Freaks  (1932)—, quizás uno de los mejores cineastas en abordar al ser humano desde una perspectiva que no ocultaba la ambigüedad humana, en la que el monstruo se oculta bajo la normalidad. Browning fue uno de los directores que trabajó para Universal en su creación de un universo de terror por donde deambulaban desde la momia hasta la novia de la criatura, pasando por el inolvidable hombre inv...

El cerebro de Donovan (1953)

Los científicos locos forman una grupo destacado dentro de la ciencia-ficción y del terror cinematográfico. Los hay de diferentes tamaños y para casi todos los gustos, aunque la mayoría tiene en común la obsesión con la que encaran sus experimentos científicos. Su ambición, su curiosidad, su necesidad de romper con lo establecido se confunden con la locura que, en ocasiones, acaba por convertirse en la realidad que los domina. Pero tras los rasgos comunes se encuentran las múltiples diferencias que les confirieren las particularidades que forman sus distintas individualidades. Esto lo observamos en las producciones de la década de 1930, cuando la figura del mad doctor empezó a dejarse ver con cierta asiduidad por el terror cinematográfico. Frankenstein, Jekyll, Griffin o Moreau son algunos de los más famosos ejemplos, aunque no todos han perdido el juicio y son conscientes de cuanto hacen. Partiendo de esta consciencia,  El doctor Frankenstein ( Frankenstein ;  James Whal...

La Tierra contra los platillos volantes (1956)

La ciencia-ficción esconde realidades de su momento, del mismo modo que especula con posibilidades que podrían ser pero que todavía no son (y puede que nunca sean). Estos dos hechos se descubren en La Tierra contra los platillos volantes ( The Earth vs. Flying Saucers , 1956), ya que en ella se baraja la posibilidad de un enfrentamiento directo entre dos mundos, en este caso: una invasión a La Tierra, que sea extraterrestre o terrestre sería algo menos importante, pues, por aquellos años cincuenta, la amenaza para los países capitalistas parecía provenir del otro lado del telón de acero, cuyos habitantes no eran verdes, sino rojos. Fuese como fuere, en La Tierra contra los platillos volantes esos invasores no provienen ni de la Unión Soviética ni de Marte, sino de un sistema solar muerto tiempo atrás, hecho que en principio nadie cree, aunque tampoco nadie ha podido demostrar su inexistencia, de modo que resulta arriesgado y  simplista aseverar que la vida es exclusividad de un p...

Yo anduve con un zombie (1943)

No considero exagerado señalar que Jacques Tourneur se sentía a gusto dentro de la serie B , pues, la producción barata le permitía un libertad creativa superior a la concedida en las producciones de alto presupuesto, mucho más controladas por los estudios y por el humor de las estrellas que en ellas participaban. Lo mismo podría decirse de  Val Lewton , productor con inquietudes artísticas y encargado de dirigir el departamento de películas de bajo coste de la RKO .  Tourneur y Lewton habían iniciado su productiva relación profesional mediada la década de 1930, pero fue en el siguiente decenio cuando ambos alcanzaron notoriedad compartida, con tres referentes del terror sugerido: La mujer pantera ( Cat People , 1942),  Yo anduve con un zombie ( I Walked with a Zombie , 1943) y El hombre leopardo ( The Leopard Man , 1943). De las tres, Tourneur nunca ocultó su predilección por Yo anduve con un zombie , quizá porque en ella combinó con maestría la poesía que mana d...

Gente en domingo (Los hombres del domingo) (1929)

Parece el inicio de un chiste, ¿pero qué tenían en común un joven oriundo de una región polaco-ukraniana llamada Galicja, un vienés, dos hermanos nacidos en Dresde y un muchacho procedente de la actual República Checa? Común a todos ellos fue  su nacimiento en territorios pertenecientes a Imperios centroeuropeos —el austrohúngaro y el alemán— que vieron su fin tras la Gran Guerra, su origen judío y su posterior asentamiento en los Estados Unidos, donde desarrollarían la mayor parte de sus carreras artísticas. A estas coincidencias habría que sumarle una cuarta, su encuentro  en el Berlín anterior al triunfo del nacionalsocialismo, y una quinta: habían llegado a la capital alemana en busca de un porvenir, algunos sin pensar que lo encontrarían en el cine. La sexta coincidencia fue el joven medio de expresión que los unió en un experimento cinematográfico común, del cual, en la actualidad, se ha recuperado prácticamente su metraje original. Muchas películas rodadas durante el ...