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Mostrando las entradas etiquetadas como frank borzage

Humoresque (1920)

Uno de los intertítulos que abundan en la película define Humoresque como <<Capricho musical que se ríe de la vida con una lágrima detrás>>. Se explica cuando el público pide a Leon que toque una pieza, probablemente de Dvorak, durante el concierto en el ghetto neoyorquino donde transcurrió su infancia. El violinista regresa para mostrar su cariño a su antiguo vecindario, expresando con sus interpretaciones musicales que no se ha olvidado de sus orígenes ni de los suyos, emigrantes hebreos que han echado raíces en Nueva York. Pero la historia de Humoresque (1920) se inicia mucho antes, en la niñez del intérprete, cuando Frank Borzage muestra dos características que vertebrarán su obra cinematográfica: el melodrama y la victoria del amor sobre la miseria y la guerra. Inicialmente, desarrolla el de la madre hacia su hijo y, ya en la segunda parte, el de pareja. La buena acogida de la película posicionó a Borzage entre los directores favoritos del público, también entre los ...

El ángel de la calle (1928)

Tras el éxito obtenido un año antes en El séptimo cielo (Seventh Heaven, 1927), Frank Borzage volvió a contar con Janet Gaynor y Charles Farrell para que diesen vida a otra pareja de enamorados en El ángel de la calle (Street Angel, 1928). En esta nueva historia de amor, Borzage ubica geográficamente a sus protagonistas en Nápoles y emocionalmente los sitúa entre el amor y la adversidad que el sentimiento logra superar para engrandecer su unidad, pues solo en su unión y comunión alcanzan la plenitud y la felicidad, incluso en la precariedad y marginalidad. El cine de Borzage vence a la miseria, sus almas de la calle o del campo, que son las que interesan al cineasta a lo largo de su obra fílmica, son el centro de las películas nombradas y de otras igual de espléndidas como Estrellas dichosas (Lucky Star, 1929) o Fueros humanos (Man’s Castle, 1931). Pero Borzage era más que un sentimental que contaba historias de amor, era un cineasta con clase y con un discurso humanista e iluso en...

Deseo (1936)

Se ha hablado de la autoría de Deseo (Desire, 1936), poniendo en duda si se trataba de una película de Frank Borzage , quien aparece acreditado como único director, o de Ernst Lubitsch , por entonces jefe de producción de la Paramount y productor del film. No cabe duda que la película está influenciada por Lubitsch , que supervisó el film y colaboró en el guion —firmado por Edwin Justus Mayer, Waldemar Young y Samuel Hoffenstein, a partir de la comedia de Hans Szekely y R. A. Stemmle—, pero tampoco conviene olvidar que Borzage participó en el desarrollo del mismo ni que fue quien lo filmó, salvo en una única intervención del cineasta berlinés en el plató donde se rodaba esta elegante comedia de la que Dietrich, su actriz principal, no dudó en señalar que <<Borzage fue el único director de Desire >>. (1) Y ya que estamos con la estrella alemana, Deseo volvía a reunirla en la pantalla con Gary Cooper , su compañero en la exitosa Marruecos (Morocco, Josef von Sternberg, 19...

Frank Borzage, amor en la gran pantalla

Resulta un tanto absurdo complicarme con cualquier cuestión, aunque a veces acabe complicándome la vida con simplezas a las que confiero mayor importancia de la que inicialmente tienen o requieren. En realidad, tienen las que uno les atribuye, no van más allá, de modo que igual podrían ser nada que todo y transformar un grano de arena en un problemón , tal como le sucede a Galindo en la hilarante comedia El grano de mostaza ( José Luis Sáenz de Heredia , 1962). Y ya si se trata de pensar el cine como una cuestión autoral o artesanal, la idea me invita a dejarla de lado o a pensarla cuestionable, más si cabe al llevarla a la industria hollywoodiense, donde hay norma y hay excepción. El sustantivo “industria” trae a la mente la idea de fábrica, operarios, producción, producto, mercado, consumidor, negocio... Hacia mediados de la década de 1920, Hollywood era la suma de varias grandes factorías —Paramount, MGM, Warner, Fox, Universal— y otras no tanto, como Columbia, y así lo asumían los...

La gran pasión (1945)

En un mundo casi perfecto, el amor triunfaría sobre el desamor, la mezquindad, la injusticia, el odio; Frank Borzage creó esos mundos en el celuloide para que triunfase el amor o hizo vencedor al amor para crear la ilusión de esos mundos perfectos, mundos de dos enamorados donde un sentimiento que, en su cine, es cura y elevación. No hay más que leer (y traducir) el título original de La gran pasión (I’ve Always Loved You, 1945) para saber el tema que vertebra la magnífica obra cinematográfica de Borzage: el amor. Aquí también el amor a la música, pues esta cobra protagonismo en diferentes momentos del film, cuando suenan las piezas que el gran concertista Arthur Rubinstein —era la primera vez que el considerado el “más grande pianista del mundo” aceptaba participar en una película— interpreta al piano, piezas de Chopin, Wagner, Beethoven, Liszt, Mendelssohn y Bach, pero sobre todo ese Concierto para piano número 2, en do menor, de Rachmaninoff que Myra Hassman (Catherine McLeod) toca ...

Estrellas dichosas (1929)

La Fox fue el estudio cinematográfico que más acercó al público el rural estadounidense; en ocasiones como un espacio todavía inocente y puro, no exento de miseria. No se trataba simplemente de mostrar un fondo donde ubicar las historias, sino de crear un entorno indisociable de las vidas de las personas que lo habitan. El “campo” aparece en una serie de producciones Fox que forman parte del esplendor silente, cuando el cine mudo, agonizante por la “enfermedad” del sonido, alcanzaba su máximo esplendor visual hacia su final, cuando el sonoro irrumpió para imponerse y crear un nueva expresión cinematográfica: la audiovisual. En ese instante, también ahora, Amanecer (Sunrise, Friedrich Wilhelm Murnau, 1927) brillaba esplendorosa  en su enfrentamiento entre el campo y la ciudad; William Fox se mostraba orgulloso de ella; tanto que había “invitado” a sus cineastas bajo contrato a pasar por el plató para observar el rodaje de Murnau, el genio alemán que había fichado para elevar el pres...

Adiós a las armas (1932)

En Adiós a las armas , Hemingway va presentando el panorama a medida que lo recuerda-vive su narrador omnisciente, aquel que se ha presentado voluntario al cuerpo de ambulancias del ejército italiano. Se trata de un teniente estadounidense que conoce la guerra desde la retaguardia o cuando las batallas tocan a su fin y acude al frente a recoger heridos, al mando de cuatro ambulancias. La más de las veces comparte su tiempo con Rinaldi, el doctor y amigo con quien se emborracha y busca diversión allí donde pueden, y eso es lo que busca cuando conoce a la enfermera inglesa Catherine Barkley. En definitiva, el protagonista vive el momento, y este apremia. No ha tomado conciencia de la situación, ni pretende mantener una relación amorosa con la chica; y sin embargo nada podrá hacer para evitar lo uno y lo otro. A Hemingway le disgustó la versión que Frank Borzage había realizado de Adiós a las armas , quizá porque <<sin du...

Fueros humanos (1933)

De los grandes cineastas del “Hollywood dorado”, Frank Borzage fue quien mejor expuso el romance de pareja. Lo hizo en El séptimo cielo ( Seventh Heaven , 1927), El ángel de la calle ( Street Angel , 1927), Estrellas dichosas ( Lucky Stars , 1929), Adiós a las armas ( A Farewell to Arms , 1932) o Fueros humanos ( Man's Castle , 1933), títulos que encuentran la belleza entre la miseria, sea esta consecuencia de la guerra o de la depresión económica que no afectan a sus enamorados. Las parejas protagonistas de estos films de Borzage  viven más allá de la realidad circundante, viven en las alturas del séptimo cielo que da título a una de sus obras maestras. Se trata de un espacio, entre mágico y onírico, donde alcanzan el estado ideal que les aleja de la mezquindad mundana. Es el espacio del amor, el de la pureza del amor, al que acceden en comunión para elevarse por encima de intolerancias, amenazas o prejuicios morales. En Borzage , el amor es suma de emociones, espiritualidad...

El séptimo cielo (1927)

No era poeta ni pretendía serlo, al menos, no un poeta que emplease la palabra como recurso que le permitiera expresar sentimientos, sensibilidad, belleza o ternura. Pero sí podría decirse que su mirada era la de un iluso idealista, que manifestaba su poesía en cada plano y en cada suspiro de sus películas más personales. Su nombre, Frank Borzage , su profesión, cineasta, su talento, crear poesía en movimiento, su lírica, popular, y sus temas, siempre vigentes: injusticia, amor o desheredados como Chico ( Charles Farrell ) y Diane ( Janet Gaynor ), los protagonistas del magistral sueño romántico  El séptimo cielo ( Seventh Heaven , 1927). Ambos están condenados a no encontrar la felicidad ni sobre la superficie ni bajo ella, solo en las alturas de su séptimo piso les será factible, porque, como ambos repiten, no hay que mirar hacia abajo, sino hacia arriba. Abajo se encuentra el alcantarillado parisino donde descubrimos a Chico trabajando mientras expresa su deseo de ser barrender...

Tormenta mortal (1940)

Es 30 de enero de 1933, una fecha importante para el profesor Roth ( Frank Morgan ) y familia, no en vano es su sesenta cumpleaños. En apariencia amanece como cualquier otro día, incluso se le ha olvidado que es su aniversario, pero su mujer ( Irene Rich ) se lo recuerda. Del mismo modo que lo harán sus alumnos, y el futuro de la nación, y sus compañeros docentes cuando llega a la universidad, donde le entregan una figura como muestra de cariño y respeto. Se emociona, sensación que se multiplica cuando, en compañía de su mujer, de sus cuatro hijos y de dos amigos de estos, Martin Breitner ( James Stewart ) y Fritz Marberg ( Robert Young ), celebra su aniversario. El profesor Roth agradece la buena vida que ha llevado, la unión, la alegría y la tolerancia que se respira entre esas cuatro paredes que les acogen, por eso cuando sopla las velas de la tarda desea que todo continúe así para siempre. Quizá si no hubiese expresado su deseo e...

Tres camaradas (1938)

Ante las presiones del cónsul nazi en Los Ángeles y las recomendaciones de la Oficina Hays, la adaptación que Frank Borzage iba a realizar de la novela de Erich Maria Remarque perdió gran parte de su esencia y de su fuerza: <<La MGM, dicho sea en su honor, siguió adelante con la película, pero para su vergüenza, castró el guion. […] La mayor parte del contenido político o social, cuando no todo, fue suprimido del guion de forma sistemática>>. (1) Es de suponer que el resultado final fue un film menos combativo y preciso del que pudo haber sido, pues hasta 1940 no se permitía señalar directamente al gobierno nazi por miedo a perder el mercado alemán. De ese modo, se borró el discurso antinazi, aunque la  posguerra expuesta por  Borzage  en  Los tres camaradas  ( Three Comrades , 1938) sea un tiempo en el que los odios y el drama forman parte de las calles y de la vida cotidiana de una población que se encuentra ante una encrucijada en la que deb...