Uno de los intertítulos que abundan en la película define Humoresque como <<Capricho musical que se ríe de la vida con una lágrima detrás>>. Se explica cuando el público pide a Leon que toque una pieza, probablemente de Dvorak, durante el concierto en el ghetto neoyorquino donde transcurrió su infancia. El violinista regresa para mostrar su cariño a su antiguo vecindario, expresando con sus interpretaciones musicales que no se ha olvidado de sus orígenes ni de los suyos, emigrantes hebreos que han echado raíces en Nueva York. Pero la historia de Humoresque (1920) se inicia mucho antes, en la niñez del intérprete, cuando Frank Borzage muestra dos características que vertebrarán su obra cinematográfica: el melodrama y la victoria del amor sobre la miseria y la guerra. Inicialmente, desarrolla el de la madre hacia su hijo y, ya en la segunda parte, el de pareja. La buena acogida de la película posicionó a Borzage entre los directores favoritos del público, también entre los ...