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Mostrando las entradas etiquetadas como manuel summers

El arte de vivir (1965)

<<La integración del individuo en nuestra sociedad se verifica, casi necesariamente, a costa de una serie ininterrumpida de renuncias. Cada renuncia, por pequeña que parezca, facilita y exige otra renuncia inmediata. De esta manera se provoca la conversión de aquel en un ser distinto del que inicialmente era —mentalmente, moralmente, socialmente distinto—, ya que distintas son sus metas y los procedimientos que utiliza para acceder a ellas. El arte de vivir  narra uno de estos procesos de transformación de un hombre en otro>>. 1   El inicio de El arte de vivir (1965), la presentación de su protagonista ( Luigi Giuliani ), resulta entre realista y chaplinesco, en la postura contracorriente asumida por Luis. No camina en sentido contrario a la multitud, pero permanece inmóvil en medio de la carretera mientras pasan automóviles, y los demás peatones aguardan en la acera. Así individualiza Julio Diamante a su protagonista, más lo hace cuando le concede la capacidad d...

Juguetes rotos (1966)

La práctica de final de carrera de Manuel Summers , El viejecito (1960), apuntaba al gran director que alcanza su máximo en  Juguetes rotos (1966). Pero este irónico, sensible y humano documento cinematográfico fue el revés que lo orientó hacia otro tipo de cine, más comercial y menos arriesgado en sus formas y propuestas que el que había realizado hasta entonces. Si por una parte la incomprensión generada por Juguetes rotos implicó la pérdida de un excelente cineasta, no dudo que también fue la cima de su cine, también una de las cumbres del documentalismo español. Su deseo de distanciarse de la mediocridad y de la comodidad son evidentes en su amargo retrato, sentimental y memorístico, de la vejez en un país que olvida su rostro humano, olvida a sus gentes y a quienes en el pasado lo hicieron brillar y vibrar. Para su viaje al presente y al pasado, al desencanto de los ancianos y a las esperanzas de los jóvenes que asoman por las imágenes,  Summers  transita ...

El viejecito (1960)

<<Esta es la historia de un viejecito que no se quería morir...>>, y esta historia fue proyectada durante la octava edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Durante el certamen se exhibieron varias prácticas de fin de carrera de los alumnos del I. I. C. E., entre ellos Basilio Martín Patino , José Luis Borau , Manuel Summers y Miguel Picazo , jóvenes que, junto a otros, estaban llamados a renovar la anquilosada cinematografía española. Por lo que se pudo ver en aquella edición del festival, la renovación era factible, aunque otro cantar sería rodar fuera del seno de la escuela donde habían filmado con libertad, con escasos medios, con inventiva e ilusión. Dicha inventiva se observa en El viejecito (1960), una comedia de apenas veinte minutos de duración, pero veinte minutos cargados de humor negro e ironía, dos presencias que acercan la práctica de diplomatura de Summers a los guiones escritos por Rafael Azcona  en su primera etapa como guionist...

Del rosa... al amarillo (1963)

Antes de caer por una mediocridad fílmica desacorde con sus primeros pasos cinematográficos, el cine de Manuel Summers fue de los más interesantes de aquellos jóvenes realizadores que, tras pasar por el IIEC, debutaron en la dirección durante la década de 1960 para encontrarse con una realidad (político)cinematográfica que, si bien pretendía cambios que modernizasen la cinematografía española, apenas pudo cambiar nada. Fue el periodo de José María García Escudero al frente de la Dirección de Cine, de la Escuela de Barcelona y del Nuevo Cine Español, el cual, Los golfos ( Carlos Saura , 1959) aparte, dio sus primeras señales de vida profesional en 1963, el mismo año en el que Miguel Picazo debutaba en la dirección de largometrajes con La tía Tula , Francisco Regueiro con El buen amor ,  Mario Camus con Los farsantes y  Summers  con Del rosa... al amarillo . Para quien escribe, se trata de una espléndida aproximación, tierna, poética e ingenua por necesidad...