Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como andré de toth

El libro de la selva (1942)

Los hermanos Korda encontraron en Inglaterra un lugar donde continuar su labor cinematográfica. De hecho, se les recuerda mayormente por sus películas inglesas, muchas de las cuales serían producidas por Alexander , el mayor de los tres y el de mayor renombre. Durante un tiempo, a la par de Arthur Rank y Michael Balcon, fue el productor más importante de Inglaterra y su London Films la productora más exitosa. En su seno, produjo títulos emblemáticos de Carol Reed o la mayoría de las películas de su hermano Zoltan, responsable de aventuras tan logradas como Las cuatro plumas (The Four Feathers, 1939), El libro de la selva (The Jungle Book, 1941) o la bélica Sahara (1943), su aventura hollywoodiense producida por Harry Joe Brown para Columbia Pictures, lejos de la alargada y paternal sombra de su hermano mayor. A partir del famoso libro de relatos de Rudyard Kipling, Laurence Stallings fue por libre en su adaptación del relato central de El libro de la selva . Se valió de los persona...

Desde que te fuiste (1944)

Proyecto y empeño personal de David O. Selznick , como ya lo había sido Lo que el viento se llevó ( Gone to the Wind ,  Victor Fleming , 1939) y acabaría siéndolo Duelo al sol ( Duel in the Sun , King Vidor , 1946), el melodrama expuesto en Desde que te fuiste ( Since You Went Away , John Cromwell , 1944) fue la contribución del productor al esfuerzo bélico. Pero quiso hacerlo de un modo distinto, íntimo y reivindicando la figura femenina, aunque no tan novedoso si tenemos en cuenta su referente británico La señora Miniver ( Mrs. Miniver , William Wyler , 1942). Pero al contrario que en Wyler , que se decanta por elevar el tono propagandístico —para juzgar el film, mejor no ignorar el contexto histórico en el que se rueda—, en Selznick el melodrama se emborracha de romanticismo y sensiblería provocando una atmósfera irreal, entre teatral y cinematográfica, no más grande que la vida, sino fuera de la vida; ignoro si más pequeña o grande, pero se desarrolla en un estado alejado ...

El día de los forajidos (1959)

Como otros personajes interpretados por Robert Ryan , su Blaise Starrett de El día de los forajidos ( Day of the Outlaw , 1959) es ambiguo y contradictorio, racional e irracional. Su personalidad parte del gris oscuro y evoluciona hacia la redención que asumirá cuando aleje a los forajidos del pueblo y los conduzca por la montaña nevada, más bien una tumba blanca. Starrett vive en un continuo claroscuro, quizá por ello se muestra brusco, duro y se sospecha que irracional. No rehuye el enfrentamiento, ni se plantea más opciones que las suyas. Su modo de ser obedece o responde a su concepto de justicia y propiedad —de quien llegó primero y se dejó la piel para levantar el lugar—, lo que supone que se crea en posesión de derechos no escritos. En definitiva, la primera impresión que produce es la de que se trata de un hombre curtido e intransigente, defensor de la ley del más fuerte, territorial y solitario, salvo por la compañía de Dan ( Nehemiah Persoff ) y, no mucho tiempo atrás, por s...

Mercenarios sin gloria (1968)

La postura antimilitarista y antibelicista asumida por André De Toth  en  Mercenarios sin gloria ( Play Dirty , 1968) queda clara desde sus primeras imágenes. Desierto, arena, calor y suciedad, un jeep que transita a alta velocidad por el espacio inabarcable que será el escenario donde se desarrollará la que sería su última película -al menos en la que aparece acreditado como director-. El conductor apaga la radio, deja de sonar Lili Marlene, cambia de gorra, presenta los papeles que le exigen los guardias del puesto de control y llega al campamento británico donde no descubrimos a caballeros ni a oficiales pulcros y marciales, sino al coronel Masters ( Nigel Green ), vestido con una vieja chaqueta tres cuartos y ante su nuevo fracaso. Tras preguntar qué ha sucedido, acude ante su superior para escuchar como este le recrimina la ausencia de resultados, el dinero malgastado en gasolina, balas,... y la baja de media docena oficiales de carrera; por el resto de hombres fall...

El vigilante de la diligencia (1954)

Si John Wayne  se convirtió en el rostro por antonomasia del western fue debido a sus colaboraciones con John Ford , Henry Hathaway o Howard Hawks , del mismo modo que  Randolph Scott lo es del western de serie B gracias a sus trabajos para directores de la talla de  Budd Boetticher , Joseph H.Lewis o André de Toth . Este último, cineasta de origen húngaro, fue otro de los "tuertos" geniales de Hollywood, además de ser uno de los realizadores destacados del far west , aunque también se prodigó en el cine negro, en las excelentes  Aguas turbias (Dark Waters) ,  Pitfall u  Ola de crímenes (Crime Waves) , y se atrevió con el género de terror en  Los crímenes del museo de cera (House of Wax)  (revisión en 3-D de la película dirigida en 1933 por Michael Curtiz ). Entre sus westerns más destacados se encuentran La mujer de fuego  (Ramrod) , El honor del capitán Lex  (Sprinfield Rifle) , Pacto de honor (The Indian Figther) o las seis produ...

El honor del capitán Lex (1952)

Cinco hechos puntuales ocupan los primeros quince minutos de El honor del capitán Lex ( Springfield Rifle , 1952 ), y sirven para sintetizar a la perfección las personalidades y las situaciones que ocuparán el resto del film de  Andre de Toth . En un primer momento se presencia la breve reunión que mantienen dos oficiales de alta graduación; en la sala se debate sobre la necesidad de evitar los constantes robos de caballos adquiridos por el ejército (vitales para el desarrollo de la guerra), pero también se desvela que un espía se ha infiltrado en el fuerte encargado de la compra de las monturas. El coronel Sharp ( Wilton Graff ), uno de los dos oficiales, se  traslada hasta el lugar de los hechos para informar al jefe del puesto, el coronel John Hudson ( Paul Kelly ), de la imposibilidad de enviar más efectivos para capturar a unos cuatreros que siempre conocen las rutas empleadas para el trasporte de las manadas. Expuesto el problema, sólo falta presentar al oficial que...

La mujer de fuego (1947)

El caso de André de Toth  recuerda en cierta medida al de Budd Boetticher , ambos realizaron un buen número de films, la mayoría inscritos dentro del western, casi siempre de escaso presupuesto, en los que expusieron un cine directo y de calidad. Por ello resulta una lástima que ambos pasen desapercibidos para las nuevas generaciones de espectadores, que apenas se detienen en obras tan interesantes como La mujer de fuego ( Ramrod , 1947), un western cuyo protagonismo no recae en sus personajes, sino en sus actos y en los pensamientos que les impulsan a la realización de los mismos. Estos actos vendrían marcados por sus ideas, sus prejuicios, sus anhelos o sus frustraciones, que se enfrentan sin que puedan hacer nada para evitarlo, convirtiéndoles en seres complejos y contradictorios. El personaje de la mujer cobra una importancia vital en el film de André de Toth , porque una mujer, Connie Dickason ( Veronica Lake ), es el motor de los hechos que se desencadenan. Esta ...