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Mostrando las entradas etiquetadas como oliver stone

Salvador (1985)

Al inicio de la era Reagan, en 1981, la inestabilidad de Centroamérica era una realidad política y social en la que se enfrentaban distintos intereses que tenían un origen similar a otros anteriores, como pudo ser la Guerra Civil en España o la de Indochina. Entonces, la reforma agraria había sido un problema a resolver, que no se solucionó; y lo era en Guatemala, en El Salvador o en Nicaragua en la década de 1970-1980. A esta compleja realidad, habría que sumarle la geopolítica de la Guerra Fría, es decir, el intervencionismo de los Estados Unidos en el continente americano. “America para los americanos” rezaba la doctrina Monroe, aunque ese americanos no globalizaban sino que reducía el gentilicio al blanco anglosajón que se había asentado entre el río Grande y los Grandes Lagos, entre los Apalaches y las Rocosas. En todo caso, era un enfrentamiento entre los intereses de la oligarquía en el Poder y los del campesinado, cuya mayoría era de origen indio. Así, continuaba el toma y daca...

El misterio von Bulow (1990)

Allá por los años ochenta y noventa del siglo pasado, resultaba una sorpresa descubrir elegancia, entretenimiento e ideas (más o menos) complejas en una misma película; ya que la mayoría aspiraban a entretener desde la repetición y en la superficie —lo cual tampoco era novedad en una industria que sobrevive de la repetición y de la producción en cadena—, sin intención de exigir un mínimo de esfuerzo a su público, que se lo agradecía masticando palomitas y sorbiendo refrescos con la ayuda de una pajita de plástico y luego, ya en los títulos de crédito finales, dejando los envases y los restos de maíces sobre el asiento que había ocupado y en el que no se paraba de mover, incluso dando saltos. El ruido era molesto, más que ensordecedor, y uno pensaba por qué los asientos no tenían cinturones de seguridad, para evitar que alguno saliese disparado, y en la entrada del local  no vendían algo menos crujiente, tal vez sopas o cremas, pues quizás el consumo de líquidos más densos o de sóli...

Asesinos natos (1994)

No hay romanticismo en Asesinos natos ( Natural Born Killers , 1994), aunque haya un romance a flor de piel, ni justificación para la violencia de sus protagonistas más allá de los abusos sufridos en sus infancias traumáticas y de la explotación comercial de la violencia por parte de los medios. No es que la televisión los transforme en psicópatas, sino que los convierte en estrellas mediáticas, en figuras que festejar y en material que vender. Son fruto de una sociedad “enferma” que ha hecho de la violencia, de los criminales y los “superpolis”, productos de consumo de alta demanda y de no menor beneficio económico, aunque ¿cuándo una sociedad ha estado sana, libre de brutalidad, de vampiros, de asesinos, incluso de asesinos de masas como algunos de los líderes políticos que asoman por la historia humana? La de Mickey Knox (Woody Harrelson) y de Mallory Wilson (Juliette Lewis) parte del guion de Quentin Tarantino, que no participó en el de Oliver Stone, David Veloz y Richard Rutowski...

Nacido el 4 de julio (1989)

Dentro del cine bélico rodado en Hollywood, el conflicto que más asoma en la pantalla es la Segunda Guerra Mundial. Lógico si uno tiene en cuenta que supuso la victoria bélica más importante de la historia estadounidense y un paso adelante para el expansionismo económico de los Estados Unidos. Su victoria, la particular más que la aliada, supuso su hegemonía mundial, al establecer sus bases, sus fábricas y sus productos en diferentes países, por ejemplo en dos de los derrotados: Japón y Alemania. Solo que no era el único aliado que soñaba su expansión hegemónica. Había un rival que también salía reforzado de la guerra contra los totalitarismos nazi, italiano y japonés. Se trataba de la Unión Soviética, que pasó de aliada a enemiga en una guerra fría que marcaría la segunda mitad del siglo XX, deparando conflictos bélicos puntuales en determinados puntos del globo. El primero de importancia se produjo en la península de Corea, donde estalló una guerra que acabó con la división del país ...

El escándalo de Larry Flynt (1996)

La infancia y la juventud de Milos Forman , su formación en la FAMU, se desarrollaron en un momento durante el cual su país carecía de la libertad básica que precipitó el tema principal que vértebra su obra fílmica: la libertad del individuo frente a cualquier tipo de autoritarismo, opresión política, social o moral, que la impide. A lo largo de su filmografía, el director checo denunció entornos que roban la posibilidad de ser libre a la que se aferra, por ejemplo, el protagonista de Alguien voló sobre el nido del cuco ( One Flew over the Cuckoo’s Nest , 1975) o el magnate del porno de El escándalo de Larry Flynt ( The People vs Larry Flynt , 1996), personaje que, al igual que el Andy Kaufman de The Man on the Moon (1999), hace de su comportamiento “estrafalario” su arma y su defensa contra la intolerancia y la hipocresía. Comportamientos que pueden parecer neuróticos a ojos de los adaptados y defensores del orden social dominante, también se descubren en Mozart o en Goya; por supu...

The Doors (1991)

¿Discípulo de Dionisio, dios de la fertilidad de origen tracio que los griegos hicieron suyo? ¿Poeta fuera de tiempo o un jinete en la tormenta arrojado a este mundo y entregado al placer, porque solo busca huir de la tempestad que arrastra tras de sí? Pero, de ser Jim Morrison uno de los jinetes aludidos en la última canción que grabó, ¿hacia dónde ir, cuando uno lleva consigo el temporal y la imagen de la muerte? Nadie, puede que ni él mismo, conocería a fondo a Jim Morrison, y seguramente el que asoma en de  The Doors (1991) solo es un reflejo de los posibles, pero es innegable que se trata de una gran recreación, el punto más alto de la carrera de Val Kilmer , que crea un personaje contradictorio, hedonista y autodestructivo a partir del mito del famoso cantante de la legendaria banda californiana que da título a este potente y alucinado viaje cinematográfico de  Oliver Stone , estrenado el mismo año que su exitosa J. F. K. (1991). A primera vista, podría parecer que Th...

World Trade Center (2006)

Desde Salvador (1986), el cine de Oliver Stone se ha decantado por repasar aspectos de su país —la guerra de Vietnam, el asesinato de J. F. K., el sensacionalismo en los medios, la cara oculta del deporte profesional o los entresijos financieros de Wall Street—, y por las biografías de personajes dispares —Jim Morrison, Nixon, Alejandro Magno o George W. Bush—, combinando el lado humano y la perspectiva crítica. No obstante, debido a la elección de una narración intimista y solidaria, desarrollada durante un momento de terror, dolor e incertidumbre, en World Trade Center (2006) la crítica, que suele introducir en sus películas, no tiene cabida, pues carece de sentido en la opción escogida por el realizador, que invita a todo lo contrario. La reflexión final del sargento John McLoughlin ( Nicholas Cage ), dos años después de aquel fatídico día 11 de septiembre de 2001, resume parte del trágico momento y del mensaje pretendido por Stone , quien, durante todo el metraje, prioriza el la...

Conan, el bárbaro (1982)

Luchadores y supervivientes reaparecen a lo largo de la filmografía de John Milius , ya sea esta como guionista o como director de sus propios guiones. Algunos son hombres y mujeres errantes como Raisuli en El viento y el león ( The Wind and the Lion , 1975) o Conan y Valeria en Conan, el bárbaro ( Conan the Barbarian , 1982); otros están obligados a serlo, caso de los adolescentes de Amanecer rojo ( Red Dawn , 1984), y los hay que, como Learoyd en la ninguneada  Adiós al rey ( Farewell the King , 1989), han escapado de la guerra hasta encontrar su lugar, al menos, durante el breve paréntesis de paz que antecede a la tempestad que alcanza y arrasa su paraíso. Todos estos personajes presentan rasgos comunes como la fuerza, la soledad o el deseo de libertad, características que remiten de forma directa al propio cineasta, pero existen otros nexos que unen las historias de Milius . Su predilección por ubicar sus tramas en parajes naturales e inhóspitos o desarrollar secuen...

Manhattan Sur (1985)

La industria cinematográfica hollywoodiense no duda en dar la espalda a los cineastas que, en su afán de independencia creativa, hacen tambalear sus cimientos. Estos serían los casos de Eric von Stroheim , Orson Welles , Joseph L. Mankiewicz o Francis Ford Coppola , también el de  Michael Cimino , que fue otro de esos creadores que osó desafiar al sistema en el que alcanzó la gloría que supuso  El cazador ( The Deer Hunter , 1978) y la agonía que significó el estrepitoso fracaso comercial de  La puerta del cielo ( Heaven's Gate , 1980), un fracaso que marcó un cambio en la política empresarial de las productoras y que puso en serias dudas la posición de Cimino dentro de una industria en la que suele decirse que "vales tanto como tu última película". Pero si esta "última película" también significó la quiebra de United Artists , el panorama del realizador se presentaba negro, y mucho, debido a la (mala) fama que conllevó su desencantada...

Nixon (1995)

La figura política de Fernando II de Aragón fue una referencia de la que echó mano  Nicolás Maquiavelo  a la hora de escribir  El príncipe , pero de vivir en otra época, hacia finales del siglo XX, no resultaría descabellado pensar que el político e historiador florentino hubiese escrito "El presidente", y tomase como modelo al primer mandatario estadounidense que perdió una guerra y se vio obligado a dimitir por supuestas implicaciones en asuntos que traspasaron la legalidad de sus funciones. Si bien, por razones obvias,  Maquiavelo  no pudo indagar en el mandato de Richard Nixon, si lo hizo Oliver Stone , que de nuevo centraba su mirada en cuestiones político-sociales que afectaron a su país; y lo hizo desde una perspectiva que presenta ciertas similitudes con la empleada en J. F. K., caso abierto  ( J. F. K , 1991), pero también con grandes diferencias.  Nixon  (1995) no plantea una hipótesis ni una intriga; se aleja de la biopic convencional y...

El precio del poder (1983)

Tres de las películas más conocidas de Brian De Palma se inscriben dentro del cine de gánsteres, pero cada una de ellas presenta la figura del enemigo público desde perspectivas distintas. En  El precio del poder ( Scarface , 1983) se observa la ascensión y caída de un delincuente obsesionado con la idea de poder.  Los intocables  ( The Untouchables , 1987) descubre al hampón sobre un pedestal desde el que entorpece las labores policiales que llevan a cabo Eliot Ness y su incansable equipo de colaboradores. Y la excelente narración en primera persona de  Atrapado por su pasado  ( Carlito's Way , 1993) muestra a Carlito Brigante como un delincuente desilusionado que quiere dejar atrás la vida delictiva que solo le ha proporcionado decepción y pérdida. Carlito es la antítesis de Tony Montana (ambos personajes interpretados por  Al Pacino ), ya que pretende abandonar el universo de violencia en el que es reconocido como una leyenda, pero por el que ha ten...

Un domingo cualquiera (1999)

Dentro de la filmografía de  Oliver Stone  destacan aquellas películas que intentan analizar cuestiones relacionadas con aspectos político-sociales, éste sería el caso de su trilogía sobre la guerra del Vietnam ( Platoon ,  Nacido el cuatro de Julio  y  El cielo y la tierra ),  Salvador ,  Wall Street ,  J.F.K. ,  Asesinos natos  o  Nixon . En  Un domingo cualquiera (Any Given Sunday)  intentó ofrecer algo más que un film deportivo (en realidad no lo es), ya que se trata de una disección del espectáculo del fútbol americano, al que compara con el desarrollado en la arena de los circos romanos, haciendo hincapié en aspectos que se escapan del terreno de juego. Los jugadores de fútbol son aclamados como ídolos, pero también son tratados como mercancía con fecha de caducidad, situación por la que atraviesa "Cap Rooney" ( Dennis Quaid ), el veterano  quarterback  de los Sharks de Miami, quien tras una exitosa car...

Platoon (1986)

El tiempo existe sin que nos mire. No somos tan importantes ni tan interesantes para que detenga una de sus milésimas en nuestra insignificancia. No frena, ni presta atención a nuestros atropellos ni a nuestros aciertos. Cierto que resulta vital para nuestras vidas y en nuestras vidas, y que lo interpretamos variable según las experiencias de cada instante. Vivimos pendientes de su avance, lo acusamos de veloz o en fuga y lo culpamos del deterioro de nuestra juventud, pero él ni se inmuta, puesto que ni escucha ni entiende de culpas. Hace bien; de hecho, la culpa y la culpabilidad son de invención humana, como también lo son los códigos morales o cualquier tipo de ideología. Como conjunto y como individuos, somos responsables del deterioro, del estancamiento y de la evolución del tiempo histórico que nos toca vivir. Lo construimos o lo destruimos, de igual...