Durante las tres últimas décadas del siglo XX producciones como El corsario escarlata ( James Goldstone , 1976), Piratas ( Roman Polanski , 1986) y La isla de las cabezas cortadas ( Renny Harlin , 1995) fueron intentos vanos por reavivar el cine de piratería, algo que no sucedería en el año 2003 con Piratas del Caribe: la maldición de la Perla Negra ( Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl , 2003) , un film de entretenimiento que captó la atención (y el dinero) del público, ofreciendo cine de aventuras en su estado más espectacular y caricaturesco, que toma muchos de los aspectos de las películas de piratas clásicas para ponerlos al servicio de la pirotecnia y del capitán Jack Sparrow ( Johnny Deep ) , un pirata un tanto peculiar, como se descubre en su presentación, cuando atraca en el puerto de Port Royal, justo cuando su barca se hunde y pone pie en el embarcadero. En ese momento, Sparrow desvela su mejo...