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Mostrando las entradas etiquetadas como rita hayworth

Rita Hayworth, al rojo vivo

El ejemplo más sonado de transformación de mujer a estrella y objeto de deseo de una generación de espectadores, la de la década de 1940, es Rita Hayworth. Más adelante llegarían Marilyn y Rachel Welch, como indican los pósteres de Cadena perpetua (The Shawshank Redemption, Frank Daranbont, 1994), y las que han seguido; como también antes hubo otras, pero ninguna supo quitarse el guante con el impacto, la seducción y el ritmo de Gilda/Hayworth; como tampoco nadie se ha bañado en la “Fontana” con la gracia de Anita Ekberg ni hay bañista en bikini que haya salido del agua salada con el paso de Ursula Andress, Halle Berry o la Sirenita. También el público femenino de ayer encumbró a los altares de sus deseos a Rodolfo Valentino, John Gilbert, Gary Cooper , al Brando del tranvía, James Dean y quién sabe si a Ronald Reagan. Pero este no es el tema. Tanto Gilda como Rita son personajes de ficción, creados por la maquinaria de Hollywood y aceptados en la fantasía de la gente, la cual nada...

La pelirroja (1941)

Su carrera cinematográfica se inició en la primera mitad de la década de 1930, en papeles secundarios que fueron ganando importancia a medida que acumulaba películas en su currículum, llegando a ser la segunda actriz de magistrales producciones como Solo los ángeles tienen alas (Only Angels Have a Wins, Howard Hawks , 1939). Pero Rita Hayworth , que empezó acreditándose en la pantalla como Rita Cansino, se convirtió en mito en Gilda (Gilda, Charles Vidor, 1946). Ese personaje la transformó en icono popular y en fantasía de hombres como el presidiario de Cadena perpetua (The Shawshank Redeption, Frank Darabont, 1994), pero su año clave para alcanzar el estrellato fue 1941, en el que participó en cuatro films: La pelirroja (The Strawberry Blonde, Raoul Walsh , 1941), Affectionately Yours (Lloyd Bacon, 1941), Sangre y arena (Blood and Sand, Rouben Mamoulian, 1941) y Desde aquel beso (You’ll Never Get Rich, Sidney Lanfield, 1941), en la que ya aparece como actriz principal, comparti...

Mesas separadas (1958)

En la entrega de los Oscar de 1955, Marty (1954) era una de las grandes favoritas y, como tal, se alzó con el premio a la mejor película del año y Delbert Mann , su realizador, con el galardón a la mejor dirección. En ese instante,  Mann  se convertía en el primer debutante en conseguir la estatua dorada al mejor realizador, pero lo que parecía el inicio de una brillante carrera profesional, nunca llegó a serlo, quizá porque, en realidad y aunque su filmografía cuente con títulos como el ya nombrado o Mesas separadas ( Separate Tables , 1958), no fue un cineasta a la altura cinematográfica de compañeros de generación como Sidney Lumet o John Frankenheimer . Cuando encaró su primer largometraje,  Mann  contaba con experiencia en la televisión, medio para el cual había dirigido episodios de distintas series antes de tomar las riendas del guión escrito por Paddy Cheyefsky y producido por  Burt Lancaster y  Harold Hecht . El res...

Llegaron a Cordura (1959)

Tras su exilio europeo, durante el cual rodó films como  Alejandro Magno  (1956) o  Mambo  (1954),  Robert Rossen  regresó a Estados Unidos y filmó  Llegaron a Cordura ( They came to Cordura , 1959 ), película que no pudo realizar a su gusto, como consecuencia de la intervención del productor, que exigió un final contrario al pretendido por el cineasta. Aún así, el largometraje posee un interesante análisis de la obsesiva necesidad que domina al personaje principal.  La acción de  Llegaron a Cordura  se desarrolla durante un conflicto entre tropas rebeldes mexicanas y el ejército estadounidense a principios del siglo XX. Durante la campaña bélica algunos  muchachos muestran un valor merecedor de la medalla de honor del congreso, o eso decide el mayor Thorn ( Gary Cooper ) cuando desde la distancia observa la  carga contra el rancho donde se atrincheran las fuerzas enemigas. El oficial comprende que se trata de una táctica de a...

Sólo los ángeles tienen alas (1939)

Un ejemplo magistral para definir el tipo de cine que realizaba  Howard Hawks  podría ser  Sólo los ángeles tienen alas  ( Only Angels Have Wings  1939), ya que reúne las constantes de un director excepcional y una de sus pasiones: la aviación, pero en su estado más puro, en el que sólo se encuentran el hombre, el aparato y las condiciones atmosféricas. De este modo, la situación se traslada a un espacio alejado de las comodidades de la civilización, al puerto bananero de Barranca, donde un grupo de aviadores sin futuro trabajan transportando el correo en aviones viejos y estropeados, por no hablar de una pista de aterrizaje o despegue que no es más que un lodazal rodeado de árboles como esos contra los que se estrelló Joe ( Noah Beery, Jr. ). El desafortunado accidente permite observar a la recién llegada, Bonnie Lee ( Jean Arthur ), los comportamientos de los restantes pilotos; actúan como si nada hubiese ocurrido, sin lamentos y sin nombrar al fallecido,...

La dama de Shanghai (1947)

Orson Welles  se decantó por el uso de la voz en off del personaje principal (características reconocida del cine negro) para narrar la trágica experiencia de Michael O'Hara  ( Orson Welles ) a lo largo de  La dama de Shanghai ( The Lady from Shanghai , 1947) , la cual le ha acarreado terribles consecuencias. Michael así lo indica, justo antes de detener el carro que transporta a Rosalyn ( Rita Hayworth ), esa bella mujer por la que se sentirá irremediablemente atraído. Sin embargo, cuando O'Hara descubre que está casada intenta apartarse de ella, aunque en realidad no les es posible dejar de pensar en ella. Como consecuencia del rechazo de O'Hara a la propuesta de trabajo ofrecida por Rosalyn entra en escena uno de los personajes más importantes y mejor desarrollados, Arthur Bannister (marido de Rosalyn). Bannister ( Everett Sloane ) es un famoso criminalista, en quien se descubren aspectos destructivos y una clara dependencia de su joven y hermosa esposa. Arthur es ...

Gilda (1946)

A estas alturas, no cabe duda de que  Gilda es uno de los títulos más mitificados del cine hollywoodiense de la década de 1940, y gran parte de culpa la tuvo la presencia de  Rita Hayworth , actriz que fue encumbrada al Olimpo de las estrellas (que también puede ser el infierno) por este su participación en esta película, en la que en cada fotograma realza su belleza, su erotismo y un gran talento (a menudo desperdiciado). Por otro lado, se encuentra la historia, que entremezcla el drama con rasgos de cine negro, en el que la oscuridad que domina la casi totalidad de la película. Esa constante sombra que planea sobre ella, semeja un aviso de que nada puede salir bien. Gilda se presenta como una devora hombres que no se detiene ante nada ni nadie; Johnny Farrell ( Glenn Ford ) resulta ser un hombre ambicioso, resentido, y que se deja llevar por ese sin sentido tan humano; Mudson ( George MacReady ), supuesto caballero, sólo en apariencia, se muestra oscuro y su presencia ...